Según adelanta este lunes Huelva Información, la temporera, de 40 años, fue encontrada sin vida por sus compañeras en el alojamiento de la explotación agrícola.
La Junta de Andalucía ha trasladado a La Mar de Onuba que se practicó la autopsia el sábado y comunicó el fallecimiento al Juzgado como “muerte natural”, aunque no han trascendido las causas concretas.
Editorial…
Una “muerte natural” no es una explicación
Lunes, 1 de junio de 2026. Una trabajadora marroquí contratada en origen bajo el régimen GECCO de «contratación en origen» ha fallecido en la finca agrícola Pinos Flandes (Las Posadillas) de Moguer (Huelva). Sus compañeras la encontraron sin vida en la cama donde dormía.
Nos acaba de llegar la triste y fatídica noticia del fallecimiento de una compañera de Marruecos en una finca de frutos rojos, de la que hasta ahora, por mucho que lo hemos intentando no han trascendido datos ni noticia alguna. pic.twitter.com/kRzxD08hi1
— Jornaleras de Huelva en Lucha (@JornalerasL) June 1, 2026
Según adelanta este lunes Huelva Información, la trabajadora, de 40 años, fue hallada sin respuestas vitales por otras temporeras de la finca, que alertaron a los servicios de emergencia.
El servicio 112 de la Junta de Andalucía ha confirmado a esta revista la activación de los dispositivos sanitarios y de la Guardia Civil tras recibir la llamada de socorro en torno a las seis y media de la mañana del pasado viernes, 29 de mayo. Cuando los servicios sanitarios llegaron al lugar sólo pudieron certificar el fallecimiento de la trabajadora.
Posteriormente se procedió al levantamiento del cadáver mediante un vehículo funerario acompañado por varias unidades de la Guardia Civil, tal y como muestran las imágenes obtenidas por esta revista.
Tras consultas realizadas este lunes por La Mar de Onuba, la Junta de Andalucía ha señalado que la autopsia fue practicada el sábado y que el fallecimiento fue comunicado al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Moguer como “muerte natural”.
Por el momento no han trascendido oficialmente las causas concretas de la muerte ni el contenido del informe forense. La consideración médico-forense de “muerte natural” no aclara por sí sola si existió o no algún tipo de relación entre el fallecimiento y las condiciones laborales o de vida de la trabajadora.
La cuestión adquiere especial relevancia porque distintas contingencias profesionales reconocidas judicialmente en España tienen su origen en episodios cardiovasculares, colapsos físicos o patologías cuya causa inmediata puede ser considerada “natural” desde el punto de vista clínico, y tras un análisis detallado, se han establecido relaciones causales entre las condiciones de trabajo y el óbito.
Hasta el momento tampoco se ha aclarado públicamente si existe alguna actuación abierta por parte de la Inspección de Trabajo ni si se analizarán las condiciones laborales, sanitarias o residenciales en las que desarrollaba su actividad la trabajadora fallecida.
El fallecimiento ha causado una fuerte conmoción entre las compañeras de la temporera, también contratadas en origen bajo el régimen GECCO, que presenciaron tanto la intervención de los servicios de emergencia como el posterior traslado del cadáver desde el alojamiento de la finca.

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