La comunidad vincula lo ocurrido a un acoso policial continuado por perfil racial que afecta a más vecinos del barrio, más allá de Serigne Mbayé.
El vecindario reclama una investigación independiente y responsabilidades por la actuación.
Lunes, 30 de marzo de 2026. El vecindario en el que vive Serigne Mbayé ha hecho pública una denuncia colectiva sobre lo ocurrido durante su detención el pasado jueves en el madrileño barrio de Villaverde. La intervención, registrada parcialmente en vídeos difundidos en los últimos días y objeto de versiones enfrentadas, queda ahora reconstruida desde dentro del edificio por quienes estaban allí.
La denuncia es directa: violencia policial injustificada y racismo en la detención. Y una actuación que no se limita a una sola persona, sino que se extiende a otros vecinos y entra en el propio inmueble.
Serigne Mbayé, activista antirracista y ex diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid, fue interceptado por agentes de paisano cuando estaba entrando en su domicilio. Las imágenes que han circulado muestran el momento en el que es reducido en el suelo. Ese punto es el que ha centrado hasta ahora la atención pública.
Lo que incorpora ahora el vecindario va más allá de ese instante.
Siete personas detenidas. Tres de ellas dentro del edificio. Menores presentes. Vecinos que salen de sus viviendas al percibir lo que está ocurriendo en el portal. Personas que estaban grabando la intervención y que acaban también detenidas. Cuatro vecinos con lesiones. Traslados a urgencias. Dos de ellos de nuevo al hospital al día siguiente.
La secuencia que fijan arranca en la puerta. Mbayé no llega a abrir la puerta de su casa. Agentes de paisano le exigen que se identifique y la intervención pasa en segundos a su inmovilización en el suelo.
A partir de ahí, la actuación crece. Niñas y niños que se encuentran en el edificio alertan a sus familias. Vecinos bajan al portal. Llegan más unidades policiales. La intervención deja de estar contenida en el acceso al inmueble y se desplaza hacia su interior.
Tres de las detenciones se producen dentro del edificio. Algunas de las personas detenidas no estaban en el inicio de la intervención, sino que habían salido de sus viviendas para ver qué estaba ocurriendo.
El uso de la fuerza forma parte central de la denuncia. Personas tiradas al suelo, inmovilizaciones con presión en la cabeza y golpes. Cuatro vecinos presentan lesiones y son atendidos en urgencias. Dos de ellos vuelven al hospital al día siguiente.
Entre los detenidos hay también personas que estaban grabando la intervención desde el primer momento.
Quienes viven en el edificio niegan haber interferido en la actuación policial. Señalan intentos de mediación y de interlocución con los agentes que no obtienen respuesta.
La denuncia no se limita a la intervención del jueves. El vecindario la sitúa en un contexto que describe como habitual en la zona: identificaciones reiteradas por perfil racial, diferencia de trato respecto a otros residentes del edificio y una presencia policial constante.
Serigne Mbayé no aparece en ese marco como una excepción. Es una de las personas que, según relatan, han sido identificadas en repetidas ocasiones en el entorno inmediato.
Ese es el encuadre desde el que el vecindario interpreta lo ocurrido en la puerta y dentro de su edificio.

Sea el primero en desahogarse, comentando