
Viernes, 31 de octubre de 2025. El genocidio que asola Gaza no es una tragedia lejana. Es una herida abierta en la conciencia de la humanidad que también interpela a Huelva. Lo hemos visto en nuestras calles, donde miles de personas han levantado la voz para exigir el fin de la barbarie en defensa de los Derechos Humanos más elementales. Colectivos ciudadanos, estudiantiles y sindicales han hecho visible el compromiso onubense con el pueblo palestino. Manifestaciones como las celebradas el pasado 2 y 15 de octubre, convocadas por estudiantes, plataformas sociales y organizaciones sindicales, recuerdan que el silencio no puede ser una opción cuando un pueblo entero es condenado a la destrucción y al olvido.
Movilizaciones que no son gestos aislados. Expresan una conciencia colectiva que entiende que la justicia internacional y los derechos humanos no son patrimonio de los Estados, sino principios que también deben inspirar la acción de las instituciones locales. Porque si una ciudad como Huelva ha sido capaz de salir a la calle para denunciar un crimen de lesa humanidad, también debe ser capaz de pronunciarse institucionalmente contra él.
Esa es la razón que nos ha llevado a impulsar, desde Podemos Huelva, una declaración institucional en el Ayuntamiento, dentro del grupo municipal Con Andalucía, que encabezará y defenderá este viernes nuestra compañera Mónica Rossi. Una moción que busca poner palabras oficiales a lo que ya ha dicho la ciudadanía en las calles y las plazas: que el exterminio del pueblo palestino constituye un genocidio, y que quienes creemos en la dignidad humana no podemos permanecer impasibles.
La propuesta no responde a coyunturas mediáticas ni a cálculos políticos. Surge precisamente ahora, cuando el tema parece haber desaparecido del foco informativo, porque el olvido es el último acto de violencia que puede cometerse contra las víctimas. La indiferencia internacional, el bloqueo humanitario y la impunidad con la que el gobierno de Israel sigue destruyendo Gaza son incompatibles con cualquier noción de justicia. Por eso creemos que es el momento de recordar que el compromiso con los derechos humanos también empieza aquí, en el ámbito más cercano de nuestras instituciones.
La declaración institucional que defenderemos en el Pleno del Ayuntamiento de Huelva se apoya en hechos que ninguna conciencia puede ignorar: más de cien mil toneladas de bombas lanzadas sobre una franja del tamaño de una provincia pequeña; más de un millón de personas desplazadas; casi cien mil víctimas mortales, de las que una carta parte son niñas y niños. Cifras con nombres y familias. Historias truncadas bajo los escombros de casas, escuelas, hospitales… La destrucción sistemática de los fundamentos esenciales de la vida de un grupo nacional, tal como definió Rafael Lemkin el término “genocidio”, se cumple punto por punto en Gaza.
Por eso nuestra moción no es un gesto simbólico, es una necesaria declaración de principios. El Ayuntamiento de Huelva debe condenar explícitamente el crimen de lesa humanidad que se comete contra el pueblo palestino. Exigir una paz justa y duradera. Reclamar que se reconozcan los derechos históricos de Palestina, la reconstrucción de todo lo destruido y la reparación a las víctimas. Y debe hacerlo como parte del movimiento internacional de solidaridad que recorre el mundo entero, desde las calles de Londres hasta las de Santiago, desde las universidades europeas hasta los barrios obreros de nuestra capital.
Las instituciones locales tienen la capacidad y la obligación moral de sumarse a este clamor. Afirmar la posición ética que nos define como sociedad. Huelva no mira hacia otro lado cuando los derechos humanos son pisoteados a tal escala. Del mismo modo que defiende la igualdad, la justicia social o el derecho a una vida digna para quienes trabajan en nuestros campos o en nuestros barrios, alza la voz frente al genocidio en Gaza.
El pueblo palestino ha sido condenado durante más de setenta y cinco años a la ocupación, al despojo y al exilio. Sigue resistiendo. Su causa sigue siendo la de todas las personas que creen en un mundo donde la ley no sea privilegio de los poderosos. Por eso llevamos esta declaración al Ayuntamiento: para que la voz de Huelva, que ya ha gritado en las calles, resuene también desde su institución más cercana.
La solidaridad no se delega, se ejerce. Y porque la memoria de quienes hoy mueren en Gaza exige que no callemos. Tampoco en Huelva.
José Antonio González es Coordinador de Podemos Huelva

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