
Lunes, 30 de marzo de 2026. En marzo de 1916 el periódico obrero El Socialista planteaba el contraste entre los dividendos que estaba repartiendo la Compañía de Riotinto entre sus accionistas y la situación de sus trabajadores.
El reparto de dividendos desmentía, a juicio de los socialistas, las quejas sobre la situación económica y social que emitía constantemente la Dirección y que se reflejaba en distintos periódicos.
Con el dividendo por saldo de 35 chelines por acción que había acordado repartir el Consejo de la Compañía de Riotinto, y los 20 chelines que antes diera a cuenta, resultaba que el total repartido del año último (1915) ascendía a dos libras y 15 chelines. Dicho dividendo, al parecer, superaba en una libra por acción el repartido en 1914, y era similar al que se había ofrecido en los ejercicios anteriores desde el año 1908.
Pero mientras los accionistas habían vuelto a cobrar las ganancias previas al comienzo de la Gran Guerra, los trabajadores se encontraban en una situación aún peor y no sólo por el encarecimiento de la vida (la inflación durante la guerra fue elevadísima) sino también porque la Compañía había empeorado las condiciones laborales, disculpándose, en parte, por la propia contienda. Además, la propia empresa achacaba muchos de los problemas a los propios obreros. Pero los accionistas, se insistía, estaban ganando dinero como si no hubiera habido guerra ni los conflictos laborales evidentes y frecuentes desde 1913. Ahí estaban los beneficios publicados.
Hemos trabajado con el número del 27 de marzo de 1916 de El Socialista.
Eduardo Montagut, colaborador de La Mar de Onuba, es Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica. @montagut5

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