La recuperación de los embalses tras las borrascas permite planificar una campaña de riego en condiciones de normalidad.
Se fija una dotación máxima de 6.000 m³ por hectárea y se abren los plazos para riegos extraordinarios hasta final de abril.
Viernes, 10 de abril de .2026. La Comisión de Desembalse del Guadalquivir ha fijado en 1.200 hectómetros cúbicos el volumen de agua que se pondrá a disposición del regadío en la próxima campaña, en una decisión adoptada con los embalses de la cuenca en niveles de llenado que no se registraban desde hace años.
La reunión, celebrada en la sede de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, ha servido para concretar el reparto de recursos tras un ciclo de lluvias que ha alterado por completo el escenario con el que se había venido trabajando en ejercicios anteriores. El sistema acumula a comienzos de abril 6.971 hm³, lo que sitúa la reserva por encima del 86% de su capacidad.
Ese dato no es un matiz técnico. Es el punto de partida que permite a la administración hidráulica plantear una campaña de riego sin las restricciones que habían marcado los últimos años. El volumen aprobado se distribuirá entre el 16 de abril y el 30 de septiembre, con la previsión de ampliar hasta 50 hm³ adicionales en octubre si las condiciones lo permiten.
A partir de ahí, la Comisión ha definido el marco de uso del agua. La dotación máxima para el regadío se sitúa en 6.000 metros cúbicos por hectárea dentro del sistema de regulación general, mientras que se establecen partidas diferenciadas en función de cultivos y necesidades específicas.
El reparto incorpora 27 hm³ destinados a riegos extraordinarios, con límites de 1.500 m³ por hectárea en el caso del olivar y de 6.000 m³ por hectárea para otros cultivos. A esa cifra se suman 5 hm³ adicionales de apoyo al olivar, con una dotación máxima de 1.000 m³ por hectárea. El sector del arroz concentra una de las asignaciones más relevantes, con 396 hm³ distribuidos entre los sistemas de Alcalá del Río y el Canal del Bajo Guadalquivir.
La planificación aprobada incorpora también un trasvase de 50 hm³ desde el sistema Negratín-Almanzora, en un contexto en el que la mayor parte de los sistemas de explotación se encuentran en niveles de normalidad. Según los datos analizados en la sesión, embalses como Sierra Boyera, Bembézar-Retortillo, El Pintado o Quéntar-Canales superan el 80% de su capacidad, lo que garantiza el abastecimiento urbano y permite sostener la campaña agrícola sin ajustes extraordinarios.
El contraste con la situación reciente es el elemento que atraviesa toda la planificación. El incremento del volumen almacenado desde el inicio del año hidrológico supera los 3.500 hm³, una variación que explica el cambio de escenario tras varios ejercicios condicionados por la escasez de recursos.
En paralelo a estos acuerdos, se ha abierto el procedimiento para solicitar riegos extraordinarios y de apoyo, con un plazo de 20 días naturales que finaliza el 30 de abril. Las solicitudes deberán tramitarse a través de los canales habilitados por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

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