
Domingo, 20 de julio sw 2025. La factoría de artistas que es el programa catalán “Operación Triunfo” demuestra con Aitana que es un éxito en un mundo global y viralizado. La cantante visitó Barcelona, su ciudad su tierra, su gente y llenó su primer estadio, el Olímpico Lluís Companys, con un concierto que ha recorrido todas sus etapas musicales y que ha dado el pistoletazo de salida a la gira Metamorfosis Season.
Desde que Taylor Swift se revalorizó después de ser la primera artista en vender todas y cada una de las entradas de una World tour de estadios, parece que ese sea el único baremo para calcular el valor de un artista. Cuanto más grande, multitudinario, monumental, mejor. Que los números no paren de subir. Y aunque esta mentalidad durante mucho tiempo ha parecido reservada para el espíritu turbocapitalista estadounidense, también ha llegado a nuestras tierras. Y nuestras divas del pop también quieren jugar en la liga de los mayores. Eso conlleva intentar llenar un estadio olímpico aunque no siempre sea tarea fácil. Desde que Aitana lanzó Alpha en 2023, su meta era poder hacer un recinto multitudinario. Pero ya no le bastaba con un Estadi Sant Jordi de Barcelona o un Wizink Center en Madrid. La meta se convirtió en el Estadio Bernabéu y el Camp Nou. Problemas de diversa índole le impidieron ese sueño pero hubo alternativas.
Abrió la noche con 6 de febrero, el single que encabeza el nuevo disco, Cuarto azul (Universal), y que cuenta con colaboraciones con artistas como Myke Towers, Danny Ocean, Jay Wheeler o Alaska.
Ese disco, y en realidad toda su corta pero exitosa trayectoria, es la ‘excusa’ de esta gira por estadios. En este concierto con momentazos que marcaron la noche.
El primero, aún con la luz solar sobre Barcelona, no tardó en llegar. Como si de pronto hubiera retrocedido el tiempo, Ana Guerra ha subido al escenario para cantar juntas Lo Malo, que no sonaba desde 2018. Su amiga no quiso marcharse sin dedicarle unas palabras a la protagonista: «Mira todo lo que has conseguido».
Pero ¿qué sería de una fiesta sin los amigos? Habiéndola interpretado por última vez en directo en 2018, la Aitana War ha vuelto a suceder. Ana Guerra se ha subido al escenario para interpretar uno de sus primeros hits, Lo Malo. Ha sido tanta la sorpresa y el agradecimiento del público que durante los primeros segundos de canción no se podía escuchar a las artistas de los gritos de sus fans. Pero su compañera de concurso, no ha sido la única invitada. Como bueno enamorada del amor, no se ha cortado para invitar al líder de Oques Grasses para cantar La gent que estimo, un tema que no era suyo pero lo ha abrazado como su canción favorita del momento. El espectáculo parecía haber estudiado todas las fórmulas de cómo dar un concierto épico, juntarlas y traducirlas al universo aitaner
El segundo invitado de la noche fue el cantante del grupo catalán Oques Grasses, Josep Montero, para interpretar «la canción favorita» de Aitana del momento. Ya entrada la noche y bajo la luz de la luna, el tercer invitado subió al escenario con su guitarra para interpretar la emblemática Boig per tu. El gran Pep Sala, coautor del himno de Sau, compartió la canción con Aitana, en una versión íntima y emotiva que el público acompañó iluminándolos con las luces de sus teléfonos, como si quisieran devolverles un poco de la emoción que flotaba en el aire.
Acompañada de un cuerpo de bailarines ha interpretado de Superestrella a Teléfono, de su primer disco Spoiler, sin olvidar el conocido reclamo de que vas a quedarte, al fin y al cabo, ha demostrado que hay historias que merecen una segunda parte. Así que el segundo bloque ha sido un concierto de guitarras. Hora de abrir el disco que ella afirmó que era su disco más personal a dia de hoy: 11 razones.
El tercer bloque ha abierto con un remix de ABBA de Gimme! Gimme! Gimme!, Dancing Queen y una interpolación de su tema Las Babys mientras que todos sus bailarines tenían su presentación a cámara. Neones, beats club, destellos de discoteca, Los Ángeles también pecan. Vestida con un traje Adidas personalizado, Montjuic se ha convertido durante unos minutos en el club Alpha que tanto escandalizó en su momento a padres puritanos. Seguramente el mayor acierto, para consolidar la visión de esta fiesta de libertad ha sido invitar a un cuerpo de baile de ballroom, auténticas figuras de la escena aunque solo hayan estado un instante y nadie las presentara. No había tiempo que perder, había que bailar toda la noche.
Ya en la recta final, Aitana hizo bailar a quien aún le quedaran fuerzas con Las babys, acompañada en el escenario de sus seres queridos entre los que se encontraba su actual pareja, Plex, que acaparó flashes y protagonizó una de las imágenes de la noche, e incluso de ‘CAT’, la mascota del Barça.
Gracias a todos sus fans que como no iban a ser los mejores ¡SI SOIS DE BARCELONA!. Emocionadisima por hacer su primer estadio, y recalcándolo en un par de ocasiones, dejó estallar Las Babys para que las madres bailaran su juventud, las hijas adoraran a su popstar favorita, y la mascota del Barça se subiera con ella al escenario. En este punto, como si no se llevara prácticamente tres horas de concierto, todo el público siguió cantando y saltando con Segundo intento, Conexión Psíquica, y La Chica Perfecta. Después. La noche finalizó con fuegos artificiales y un ovacionado US ESTIMO MOLTISSIM. Si esto ha sido el inicio de una gira, podemos apostar, sin miedo a equivocarnos, que será una de esas pasan a la historia.
Francisco Villanueva Navas, analista de La Mar de Onuba, es economista y periodista financiero. @FranciscoVill87

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