El Centro de la Comunicación Jesús Hermida expone hasta el 28 de agosto interpretaciones del alunizaje y del periodista que narró para millones de españoles uno de los grandes acontecimientos del siglo XX.
Las obras, creadas y enviadas mediante la red internacional del arte postal, pasarán después a formar parte del archivo de un centro concebido e impulsado por el periodista Rafael Terán.
Viernes, 24 de julio de 2026. La Luna ocupa un lugar singular en la memoria profesional de Jesús Hermida. No fue únicamente el escenario de la noticia que terminó por asociar su nombre a uno de los grandes acontecimientos del siglo XX. Fue también el territorio desde el que un periodista onubense, enviado por Televisión Española a Estados Unidos, ayudó a millones de personas a comprender que la historia estaba sucediendo ante sus ojos.
Más de medio siglo después, aquella narración regresa a Huelva transformada en imágenes, dibujos, collages, símbolos y pequeñas piezas enviadas por correo. La exposición Hermida en la Luna. Arte Postal, abierta hasta el 28 de agosto en el Centro de la Comunicación Jesús Hermida, reúne más de cincuenta postales procedentes de 16 países y propone una mirada contemporánea sobre el alunizaje, el periodismo y la figura de quien lo contó para la televisión española.

Las obras cuelgan de finos cordeles ante los grandes ventanales del centro. No forman una sucesión uniforme ni obedecen a una técnica común. Hay retratos de Hermida, paisajes lunares, astronautas, referencias a la prensa y a la televisión, apropiaciones de imágenes históricas y composiciones que se alejan de cualquier representación literal. Algunas recurren al dibujo; otras, al collage, la fotografía intervenida o el diseño gráfico. Juntas construyen un relato fragmentario y plural sobre una noche que permanece en la memoria de varias generaciones.
La diversidad que muestran las piezas responde a la propia naturaleza del arte postal. El llamado mail art utiliza los servicios de correo como vehículo para la creación y el intercambio de obras, generalmente realizadas sobre postales, sobres, sellos o pequeños soportes intervenidos. Surgido en los años sesenta, cuestionó desde sus comienzos los circuitos comerciales y las jerarquías del arte tradicional: las obras viajan, se comparten y establecen una comunicación directa entre personas y lugares que pueden encontrarse a miles de kilómetros de distancia.
Esa dimensión internacional estaba en el origen de la convocatoria lanzada por el Centro de la Comunicación. Las bases establecieron técnica libre, un tamaño máximo de 17 por 12 centímetros y la ausencia de selección, devolución o valor comercial. Las postales recibidas pasarán, una vez clausurada la muestra, a integrarse en el archivo del propio centro. Australia, Japón, Francia y Alemania figuran entre los países representados, junto con numerosos trabajos enviados desde distintos lugares de España.
No se trata, por tanto, de reunir ilustraciones conmemorativas alrededor de una fecha conocida. La exposición prolonga el relato de Hermida mediante otras voces y otros lenguajes. Cada postal incorpora una interpretación personal de la Luna y del modo en que fue comunicada: como conquista tecnológica, sueño colectivo, icono mediático, paisaje desconocido o acontecimiento conservado en la memoria familiar. El resultado no impone una lectura única. Invita a detenerse ante cada pieza y a descubrir qué queda hoy de aquella imagen compartida en 1969.
El proyecto nació después del taller impartido en marzo por el creador Javier Seco, que acercó a sus participantes las posibilidades expresivas de esta disciplina. De aquella experiencia surgió una convocatoria abierta que ha terminado conectando Huelva con creadores de tres continentes y convirtiendo el nombre de Hermida en el punto de partida de una conversación artística sin fronteras.
La muestra encuentra además un espacio especialmente coherente en el Centro de la Comunicación Jesús Hermida. El espacio no fue concebido como un mausoleo dedicado a una figura ilustre, sino como un lugar activo para conservar su legado y, desde él, explicar la evolución de la prensa, la radio, la televisión y las nuevas tecnologías. Su exposición permanente utiliza la trayectoria de Hermida como hilo conductor para recorrer la historia de los medios y contiene documentos, objetos personales y materiales audiovisuales relacionados con su carrera.
Esa concepción debe mucho a Rafael José Terán. El veterano periodista formuló la propuesta original del centro, asumida después por la Asociación de la Prensa y el Colegio Profesional de Periodistas de Huelva, y ha continuado vinculado a su desarrollo como promotor y coordinador. Su trabajo fue decisivo para que el proyecto comenzara a tomar forma en 2013 y pudiera convertirse años después en un espacio público dedicado a la comunicación y a la memoria de uno de los periodistas fundamentales de la televisión española.
Terán no aparece en esta historia como una presencia protocolaria. Forma parte de la raíz misma del proyecto. Su empeño en reunir patrimonio, implicar a instituciones y profesionales y mantener el centro como una instalación viva permite hoy que el legado de Hermida no quede encerrado en las vitrinas. En 2025, el Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía le concedió su Medalla de Honor y lo definió como principal impulsor del centro y referente ético del periodismo onubense.
El Ayuntamiento de Huelva sostiene el espacio y ha promovido la convocatoria desde el propio Centro de la Comunicación. Su participación hace posible una programación que busca acercar la figura y la obra de Jesús Hermida a públicos distintos, también mediante formatos alejados de la exposición biográfica convencional. En este caso, la institución facilita el marco; las postales, sus autores y la memoria profesional de Hermida proporcionan el contenido.
Jesús Hermida nació en Huelva en 1937 y comenzó aquí su relación con el periodismo antes de desarrollar una trayectoria que atravesó prensa, radio y televisión. Su trabajo como corresponsal de TVE en Estados Unidos lo situó ante algunos de los acontecimientos decisivos de su tiempo, pero fue la llegada del ser humano a la Luna la que fijó para siempre su voz en la memoria popular española.
Hermida en la Luna. Arte Postal permite volver a aquel momento sin reproducirlo. Lo desplaza, lo abre y lo entrega a la mirada de decenas de creadores que quizá no presenciaron la retransmisión y que, sin embargo, han encontrado en ella material para seguir imaginando. La exposición podrá visitarse hasta el 28 de agosto en el Centro de la Comunicación Jesús Hermida, situado en la avenida Presidente Adolfo Suárez, número 1, de Huelva.

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