Barcelona reconoce con su Medalla de Honor a Juan de Dios Ramírez Heredia

El colaborador habitual de La Mar de Onuba suma la distinción de la ciudad a más de medio siglo de defensa de los derechos del pueblo gitano en España y Europa.

Maestro, periodista, abogado, escritor y activista antes y después de sus 23 años de vida parlamentaria, fue el primer diputado de etnia gitana de la democracia española y el primero que llegó al Parlamento Europeo.

Miércoles, 19 de agosto de 2026. Juan de Dios Ramírez Heredia, colaborador habitual de La Mar de Onuba, maestro, periodista, abogado, escritor y uno de los dirigentes históricos del movimiento romaní internacional, ha sido distinguido con la Medalla de Honor de Barcelona. A sus 84 años, el primer diputado gitano de la democracia española y primer gitano que llegó al Parlamento Europeo suma el reconocimiento de una ciudad estrechamente vinculada a buena parte de una vida dedicada a combatir el racismo y defender los derechos políticos, sociales y culturales de su pueblo.

Nacido en Puerto Real en 1942, allí pasó su infancia, estudió Formación Profesional y, después de cursar Magisterio en Cádiz, regresó a su localidad natal para ejercer durante tres años como maestro. A mediados de los sesenta se marchó a Barcelona. Trabajó mientras continuaba estudiando y en 1967 obtuvo el título de Graduado Social. Llegarían después Ciencias de la Información y Derecho.

A finales de aquella década asumió la dirección de la Escuela de Readaptación Profesional San Juan Bosco, dedicada a la formación e integración laboral de personas con discapacidad. En 1971 comenzó a trabajar en programas de RTVE y posteriormente fue redactor de Radio Nacional. Dirigió el periódico Empuje, fue subdirector de la revista Pomezia y colaboró, entre otros medios, con La Vanguardia y El Periódico de Catalunya.

Por entonces la defensa del pueblo gitano ocupaba ya el centro de su actividad. En 1971 participó como delegado en Londres en el Primer Congreso Mundial Romaní, del que surgieron algunos de los símbolos y estructuras que permitirían al movimiento gitano contemporáneo organizar una acción internacional común. Juan de Dios estuvo entre los fundadores de la International Romani Union y en aquellos primeros años compartió responsabilidades con dirigentes como Vanko Rouda y Anton Santiago.

También en 1971 apareció Nosotros, los gitanos, uno de sus primeros libros y una declaración bastante precisa de lo que iba a ocuparle durante las décadas siguientes: que fueran los propios gitanos quienes hablaran de su historia, su cultura, sus problemas y sus derechos. Después vendrían otras publicaciones, pero esa disputa por quién cuenta al pueblo gitano terminaría extendiéndose también a su trabajo como periodista y al seguimiento sistemático del tratamiento que los medios españoles daban (y dan) a las personas gitanas.

Cuando en junio de 1977 fue elegido diputado por Barcelona en las primeras elecciones democráticas después de la dictadura, llevaba ya más de una década viviendo y trabajando en Cataluña y varios años de activismo gitano internacional. Entró en las Cortes Constituyentes por UCD y se convirtió en el primer gitano que ocupaba un escaño en el Congreso de los Diputados.

El 7 de junio de 1978 llevó al Pleno una discriminación que continuaba escrita en el Reglamento para el Servicio de la Guardia Civil de 1943. Sus artículos ordenaban «vigilar escrupulosamente a los gitanos», controlar su documentación, averiguar su modo de vida y recabar información sobre sus desplazamientos. La proposición defendida por Ramírez Heredia para acabar con aquellos preceptos fue aprobada y las referencias discriminatorias desaparecieron del reglamento pocas semanas después. La Constitución aún no había entrado en vigor.

Tras aquella legislatura pasó al PSOE y representó a Almería en el Congreso hasta 1986. Formó parte de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y ese mismo año, con la entrada de España en las entonces Comunidades Europeas, inició una etapa de trece años en el Parlamento Europeo. Durante los años noventa representó además al Gobierno español ante el Consejo de la Unión Europea en asuntos de racismo, xenofobia y extranjería.

Pero su trayectoria no puede medirse únicamente por los escaños. En 1986 impulsó la Unión Romaní Española y mantuvo durante décadas una actividad asociativa que llevó la cuestión gitana a administraciones, universidades, organizaciones internacionales y medios de comunicación. La International Romani Union, en cuyo nacimiento había participado, fue reconocida por Naciones Unidas mediante protocolo ratificado en Nueva York el 28 de febrero de 1979. Juan de Dios es hoy presidente honorario de la organización.

El periodismo ha seguido formando parte de ese trabajo. Sus estudios sobre el tratamiento informativo de los gitanos pusieron el foco sobre estereotipos, identificación étnica innecesaria, generalizaciones y otros mecanismos con los que la información puede alimentar el prejuicio. Es también desde el periodismo desde donde continúa interviniendo regularmente en el debate público, y desde hace años lo hace como una de las firmas habituales de La Mar de Onuba.

La Universidad de Cádiz lo invistió Doctor Honoris Causa en 2008 por su trabajo en favor del reconocimiento y difusión de la cultura y los valores del pueblo gitano. Ese mismo año recibió la Cruz de Oro de la Orden Civil de la Solidaridad Social. El pasado mes de febrero, el Gobierno de España le impuso la Encomienda de la Orden del Mérito Civil como pionero de la representación política gitana.

Ahora ha sido Barcelona la que lo ha distinguido. El Pleno municipal aprobó el 24 de julio la concesión de su Medalla de Honor por una trayectoria que comenzó mucho antes de que Juan de Dios Ramírez Heredia entrara en el Congreso y que tampoco terminó cuando salió de él.

La noticia ha reunido también a compañeros de aquella primera militancia internacional. La Unión Romaní de Francia, RROMEUROPE, la Unión de los Gitanos de la Antigua Yugoslavia y la Memoria de las Familias de las Víctimas del Samudaripen figuran entre las organizaciones que han felicitado públicamente al nuevo Medalla de Honor de Barcelona. Entre los firmantes están Vanko Rouda y Anton Santiago, con quienes Juan de Dios compartía ya responsabilidades en el movimiento romaní internacional en 1972.

El propio Ramírez Heredia dejó escrita en La Mar de Onuba en 2022 la importancia que Barcelona tuvo en aquellos comienzos: «fue en Barcelona donde encontré a las personas y los medios necesarios» para proyectar al resto de España la lucha contra siglos de marginación del pueblo gitano.

La Medalla de Honor de la Ciutat de Barcelona llega 49 años después de que esa misma ciudad le diera los votos para entrar por primera vez en el Congreso.

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Revista onubense de actualidad, cultura y debate, editada y dirigida por Perico Echevarría - © Copyright LAMDO 2017 / ISSN 2603-817X

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