‘Trileros’, por José Ramón Andikoetxea

por José Ramón Andikoetxea

 

Viernes, 19 de junio de 2026. Recuerdo con cariño las mañanas de los sábados en las que de niño iba al Mercado del Carmen a hacerle los recados a mi abuela. Tenía una lista para María la frutera y para Antonio el carnicero sólo recoger las bolsas que me diera. Además, a veces había que pasarse por el puesto de las aceitunas.

Lo que no faltaba nunca era mi parada en la esquina de la calle de las Bocas con Duque de la Victoria, justo enfrente de Tejidos Llanes. Allí se apostaban los trileros. Con mis ojos de rubio e inocente infante me quedaba con to. El que vigilaba, el gancho que ganaba con facilidad sus buenos verdes, cómo engatusaban al que veían más pardillo y con más pinta de tener billetes frescos. Cómo, finalmente, le daban el hachazo al que incluso dejaban ganar a la primera, hasta que sacaba el taco de verdad… y cómo, en ese momento, mire usted qué casualidad, aparecía el grito de ¡agua! y había que desmontar el quiosco que no era na, apenas una caja, tres cubiletes y un garbanzo, para salir corriendo. El timado se quedaba quejoso, paralizado, siendo objeto de miradas burlonas. Si es que no se puede ser más tonto ni más incauto, pensarían muchos. Yo era consciente de que la avaricia rompe el saco.

¿Y a qué viene esto? ¿Por qué me acuerdo hoy de esos pícaros trileros que te timaban sin piedad? Porque en la Plataforma Isla Chica compartimos unas sensaciones coincidentes. Después de una lucha justa, disciplinada, creativa, concienzuda, solidaria, integradora… podemos sentirnos con mucha satisfacción porque el Parque ISLA CHICA ya sí es una realidad.

Lo que hoy nos planteamos, de nuevo con indignación y una dosis importante de incredulidad, es que parece que los trileros vuelven a la carga, esta vez asentados en el ayuntamiento, sede de la voluntad ciudadana. Pues ni ingenuidad, ni avaricia. La Isla Chica lo que tiene es hartazgo.

Nos quisieron vender que un centro comercial iba a ser una zona verde. Tuvimos que acudir a los argumentarios técnicos (sanidad, medio ambiente, geología, biología, ecología social …) para rebatirlo. También, como si fuera el timo de la estampita, nos dijeron que los/as comerciantes de la zona estaban encantadííísimos/as con la idea. Porque qué más va a desear una tienda de barrio que le pongan a un poderoso centro comercial a sus puertas. Tuvimos que hacer un estudio de mercado para echar por tierra esas afirmaciones interesadas que, para más inri, aparecían siniestras en algunos medios de comunicación que por ahí denominan, vaya usted a saber por qué, “La Voz de su Amo”.

No podía ser que los criterios y las realidades fueran dictadas e impuestas por, precisamente, otra casualidad más, aquellos negociantes que iban a forrarse con el centro comercial, con su ruidosa zona de marcha y con los aparcamientos de pago.

Un parque es un parque, como diría el indefinible literato M. Rajoy, y no lo que les dé la gana a aquellos empresarios que sólo buscan forrarse, engañando a la población sin recato ni pudor. Y para defender esta verdad de Perogrullo fue necesario que todo un barrio, apoyado por gran parte del tejido social de nuestra Huelva, se movilizara y luchara con orgullo y, por qué no decirlo, con cabreo.

Las zonas verdes son vitales, cada vez más, y debemos defender nuestro Parque Isla Chica como el Pulmón Verde que todavía es. Pero igual que las realidades no pueden ser dictadas por el ordeno y mando de nuestros regidores en el ayuntamiento, tampoco los parques lo son eternamente si no se siguen defendiendo.

En una legislatura guiada por el eslogan “Huelva verde” vemos que nada tiene eso que ver con lo que realmente está pasando por toda la ciudad y, en concreto, en nuestro PARQUE ISLA CHICA y en el PARQUE DE ZAFRA. Los árboles son plantados, crecen, mueren y desaparecen y si te he visto no me acuerdo. No hay una reposición y numerosos ejemplares van dejando su sitio al avance del inclemente sol.

Sería de desear que nuestros gobernantes, con su alcaldesa a la cabeza, fueran los defensores… Pero parece que nos tienen hecha la cruz. Por ahí dicen que hemos sido malos/as, rebeldes, contestatarios/as y que la intención es ir dejando que el parque se vaya muriendo poco a poco. Que nos tienen castigados/as por llevarles la contraria y no permitir un súper pelotazo a costa de nuestras sombras, de nuestros pájaros, de nuestra salud.

Tenemos el proceso documentado y es flagrante. ¿Dónde quedaron las promesas electorales? Literalmente se nos aseguraba a los potenciales votantes que en el barrio habría un “refuerzo de la plantación de arbolado y de jardines”. Vengan y vean si eso se parece a lo que en el parque ocurre ¡la zona verde más importante del barrio más denso de toda Andalucía!

En el Huelva24 se hablaba sobre un contrato aún vigente: “Las inversiones irán destinadas a nuevos parques infantiles, apuestas paisajísticas en rotondas y medianas o a la reforestación de la ciudad con la plantación anual de 800 árboles de gran porte, 1500 arbustos y más de 40000 flores de temporada”. ¿Gran porte? ¿800? ¿1500? Dígame usted dónde que yo no lo veo. Y el estado del parque infantil de nuestro PARQUE ISLA CHICA es sencillamente vergonzoso.

Doña Pilar Miranda dijo que por cada árbol desaparecido se repondrían siete… ¡venga ya, que no nos chupamos el dedo!

Por arte de birlibirloque los trileros han vuelto a hacer de las suyas. ¿Un árbol por aquí? ¿otro árbol por allá? Pues ya no los veis.

Volvemos y volveremos a la carga. Una y mil veces. Por nuestro bienestar y por nuestra dignidad, la de nuestros/as mayores, la de nuestros niños/as. La salud de un barrio no será un bien pisoteado por los poderosos.

LUCHAR NO ES UNA OPCIÓN, ES UNA NECESIDAD Y UNA RESPONSABILIDAD. De momento estaremos en la puerta del ayuntamiento el día 26 de junio, viernes, a las 9 de la mañana, acompañando a vecinos/as del barrio de Zafra, para salvar un parque que es suyo y de toda la ciudad. OS ESPERAMOS.

MUCHAS GRACIAS.

Acerca de La Mar de Onuba 6811 Artículos
Revista onubense de actualidad, cultura y debate, editada y dirigida por Perico Echevarría - © Copyright LAMDO 2017 / ISSN 2603-817X

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