«Sin dignidad no hay periodismo, y sin periodismo no hay democracia»

La principal asociación de periodistas de España reivindica el Código Deontológico de la profesión y llama a reforzar el compromiso con la información veraz y contrastada.

La APM rechaza los señalamientos contra periodistas y medios y reclama que la confrontación política no se traslade al ejercicio profesional de la información.

Miércoles, 24 de junio de 2026. La Asociación de la Prensa de Madrid (APM) ha lanzado este miércoles una llamada pública en defensa de la dignidad del periodismo y del papel que corresponde a los medios de comunicación en una sociedad democrática. La organización, que agrupa a miles de profesionales y es la asociación de periodistas más numerosa de España, advierte del deterioro del debate público, reclama respeto para el ejercicio de la profesión y reivindica el Código Deontológico como referencia común para quienes ejercen el periodismo.

La iniciativa llega en un momento de creciente tensión entre partidos políticos, medios de comunicación y profesionales de la información. Frente a los intentos de convertir a los periodistas en actores de la confrontación política, la APM reivindica la función del periodismo como servicio a la ciudadanía y reclama que el debate público vuelva a situarse en el terreno de los hechos, la verificación y la responsabilidad profesional.

La Mar de Onuba reproduce a continuación íntegramente el manifiesto «Por la dignidad del periodismo», difundido este miércoles por la organización profesional madrileña.

Manifiesto íntegro de la APM: 'Por la dignidad del periodismo'

La Asociación de la Prensa de Madrid agrupa en siete puntos los principios básicos por un periodismo digno y útil a la sociedad.

Somos conscientes de que el periodismo atraviesa un momento difícil. Todo ha cambiado, las condiciones de trabajo, la forma de obtener la información y también la forma de consumirla. Pero los periodistas y los medios llevamos años haciendo un esfuerzo extraordinario para adaptarnos a esta transformación y, en general, lo estamos consiguiendo. Sin embargo, nos sentimos anclados en una crisis de credibilidad y confianza. Tenemos por delante tiempos complejos, en un contexto de intencionalidad muy polarizado y con un horizonte electoral que provocará, en el próximo año, un aumento constante de la tensión.

Los periodistas tenemos una función que cumplir: ofrecer información veraz y contrastada y análisis que ayuden a entender el contexto y la pluralidad de puntos de vista. Tenemos además un Código Deontológico del Periodismo que establece los principios y límites con los que trabajamos.

Este Código Deontológico, que acatamos todos los miembros de la APM y resto de las asociaciones profesionales de España agrupadas en la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), establece entre otras cosas que “el primer compromiso ético es el respeto a la verdad. Que solo la defensa del interés público justifica las intromisiones o indagaciones sobre la vida privada de una persona sin su previo consentimiento”. Y que “el periodista reconocerá y respetará a las personas físicas y jurídicas su derecho a no proporcionar información, ni a responder a las preguntas que se les formulen, sin perjuicio del deber profesional de atender el derecho de los ciudadanos a la información”.

Es por todo ello que queremos reafirmar nuestro compromiso con un periodismo digno, que sólo es útil para la sociedad si se hace desde el rigor profesional.

En este sentido:

1.- Reclamamos que quien se defina como periodista asuma el Código Deontológico del Periodismo vigente desde hace más de 30 años y en constante actualización.

2.- Nunca aceptaremos como periodistas a quienes, apelando a una mal entendida libertad de expresión, provocan situaciones de tensión solo para acaparar el foco y generar contenidos de agitación que buscan viralidad en las redes, popularidad y beneficio económico. Además de favorecer intereses espurios que solo pretenden desestabilizar el sistema cuestionando la legitimidad de las instituciones y los valores de la democracia.

3.- Afirmamos que es rotundamente falso que estos agitadores hagan las preguntas que no hacen otros periodistas. A diario los informadores plantean una y otra vez preguntas incómodas, con argumentos y, siempre, con respeto. La diferencia es que los periodistas no gritan, no imponen, no ofenden y, sobre todo, no buscan ser protagonistas, porque sabemos que nuestra función es ser intermediarios entre la fuente de información y el ciudadano.

4.- Exigimos a los partidos políticos que no utilicen a los periodistas y a los medios para sus intereses electorales, ni pretendan definir quién merece o no la categoría de profesional de un oficio que no les pertenece.

5.- Creemos necesario terminar ya con los cruces de descalificaciones en las redes entre periodistas y también hacia los políticos. Los insultos y las ofensas enturbian la conversación pública y nos alejan de nuestro propósito.

6.- Proponemos un ejercicio de autocrítica constante, para corregir los excesos que pueda generar la intensidad de la información que fluye a diario y la necesidad de actualizar constantemente de contenido los medios.

7.- Y, además, exigimos a los políticos y a quienes ejercen los poderes públicos que dejen de señalar, generalizar y cuestionar el papel de los periodistas y los medios, según sus particulares intereses electorales. Les pedimos que hagan lo suyo, política, y nosotros nos comprometemos a hacer lo nuestro, periodismo.

Sin dignidad no hay periodismo, y sin periodismo no hay democracia

Madrid, a 24 de junio de 2026

Acerca de La Mar de Onuba 6811 Artículos
Revista onubense de actualidad, cultura y debate, editada y dirigida por Perico Echevarría - © Copyright LAMDO 2017 / ISSN 2603-817X

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