
Jueves, 27 de agosto de 2026. Cuando Álvaro Salas jugaba al baloncesto en la cancha de la Barriada del Carmen o al futbito en el Alto Conquero y esperaba con nerviosismo a que comenzase la sintonía de su serie favorita con el grito inolvidable de Koji Kabuto («¡¡Mazinger!! ¡¡Planeador abajo!!»), no podía imaginarse que, años después, iba a debutar en la literatura con este libro indispensable del mainstream que, en preventa, ha superado las expectativas y que sale a la venta oficialmente el próximo 3 de septiembre en toda España.
Álvaro es profesor de Informática en el Colegio Maristas de Huelva y un día se le ocurrió bucear en un apartado de Mazinger bastante desconocido hasta ahora: los malos. Por ello, la obra cuenta con dibujos asombrosos de los brutos mecánicos e información detallada de cada uno de ellos.
Tras mucho tiempo de investigación, en Mazinger Z: El legado de los brutos mecánicos, el escritor onubense Álvaro Salas profundiza con nostalgia en la mitología de este símbolo de acero y referente cultural que ha trascendido generaciones. «Estoy muy satisfecho del resultado y creo que le gustará mucho tanto a los fanáticos de la serie como a los que quieran iniciarse ahora en esta trepidante historia», comenta el autor a EL LIBRE.
Los brutos mecánicos (también llamadas bestias mecánicas o kikaijus) son los robots gigantes y monstruos artificiales utilizados por el villano Doctor Infierno para intentar conquistar el mundo: Garada K-7, Doublas M-2, Minerva X, Gromazen R-9, Gaia Q5 y un largo etcétera hasta completar los 109 enémigos acérrimos del gigante de acero.
Casi medio siglo ha pasado desde que Mazinger Z irrumpiera en TVE y, sin embargo, sigue siendo uno de los mayores iconos del manga y el anime a nivel mundial. Creado por Go Nagai en 1972, este revolucionario robot gigante cambió para siempre la forma en la que se concebían las historias de robots.
Los brutos mecánicos (también llamadas bestias mecánicas o kikaijus) son los robots gigantes y monstruos artificiales utilizados por el villano Doctor Infierno para intentar conquistar el mundo: Garada K-7, Doublas M-2, Minerva X, Gromazen R-9, Gaia Q5 y un largo etcétera hasta completar los 109 enémigos acérrimos del gigante de acero.
Casi medio siglo ha pasado desde que Mazinger Z irrumpiera en TVE y, sin embargo, sigue siendo uno de los mayores iconos del manga y el anime a nivel mundial. Creado por Go Nagai en 1972, este revolucionario robot gigante cambió para siempre la forma en la que se concebían las historias de robots.
Los amantes de este género pueden adquirir el libro en la página web de Dolmen Editorial o en cualquier librería de España (también estará disponible en tiendas de cómics y merchandising especializadas).
Algunos datos sobre Mazinger Z
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- La serie comenzó a emitirse el 4 de marzo de 1978 en Televisión Española, convirtiéndose en todo un fenómeno generacional.
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- Censura y cancelación: TVE solo adquirió 33 episodios y canceló la emisión abruptamente en septiembre de 1978 debido a las quejas de algunos padres por su contenido considerado violento.
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- Sintonía: La famosa canción en español fue interpretada por Alfredo Garrido García, a quien muchos confundían erróneamente con el cantante Raphael.
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- El creador del robot, el Dr. Juzo Kabuto, le advierte a su nieto Koji: «Con este robot puedes ser un dios o un demonio, según el uso que le des».
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- Estatua mítica: En 1979 se construyó una famosa estatua de 10 metros de altura de Mazinger Z en una urbanización de Tarragona.
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- El pionero absoluto: Aunque ya existían robots en el anime (como Astroboy o Tetsujin 28-gō), Mazinger Z inventó el concepto del robot gigante tripulado desde su interior. Antes, los robots se controlaban por control remoto o tenían voluntad propia.
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- El precursor de los titanes: Sin Mazinger Z, no habrían existido franquicias legendarias como Gundam, Macross, Evangelion, Transformers o la película occidental Pacific Rim de Guillermo del Toro, quien se declara un fan confeso de la obra de Go Nagai.
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- Los ataques como mantras: el robot gigante popularizó la fórmula de gritar el nombre de los ataques antes de ejecutarlos («¡Puños fuera!»). Su creador introdujo esto para que los niños pudieran imitar el juego fácilmente en los patios escolares.
- Juguetes de culto: Mazinger Z cambió para siempre los acuerdos comerciales de la animación. La empresa de juguetes Popy (filial de Bandai) lanzó la línea de figuras Chogokin hechas de metal fundido die-cast, simulando la superaleación Z. Fue un éxito tan masivo que salvó económicamente a la productora Toei Animation y fijó el modelo de negocio actual: crear series para vender juguetes.
@Francisconuba

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