
Jueves, 17 de julio de2025. El diputado Pablo Iglesias intervino en el Congreso de los Diputados el día 17 de marzo de 1911 para denunciar algunas cuestiones, destacándose en su discurso la situación que padecía el movimiento obrero en Huelva porque se estaba atacando el derecho de asociación.
El responsable de este hecho era, a su juicio, el poder que ejercía la Compañía minera sobre las propias autoridades. Al más mínimo intento de intentar asociarse los trabajadores se desencadenaba la persecución sobre sus protagonistas.
Se había creado una Federación Comarcal, cuyo Comité tenía su residencia en Huelva. Dicha organización reclamó en distintas ocasiones mejoras para los trabajadores, pero el propósito era destruir la organización y perseguir a sus líderes. Entre ellos, destacaba un trabajador que se hacía llamar Juan Charneco, porque ese no era su nombre. Pues bien, se puso en marcha una investigación para conocer sobre su vida, descubriéndose que, efectivamente, no se llamaba así. Esa fue la razón para poner en marcha la persecución contra su persona. Por eso tuvo que salir de Huelva. Pero, al final, se le llegó a detener.
Ante este hecho sus compañeros se indignaron y acudieron a solidarizarse cuando se tuvo noticia de que la Guardia Civil le conducía a Huelva. Se formó una manifestación. Tal fue la fuerza de dicha manifestación que, cuando los manifestantes se estaban aproximando al Gobierno Civil, el jefe del Orden Público trató de que subiera una comisión para ver al gobernador con el fin de que se calmaran los ánimos. La comisión pasó al Gobierno Civil para hablar con el gobernador. Pero la autoridad no parecía muy conciliadora porque avisó que podía detener a Charneco y también a los comisionados. Aquel habría sido detenido por usar un nombre falso y porque habría sido reclamado, al parecer, por un Juzgado.
Después de este episodio se detuvo a siete trabajadores. Eso ocurría en enero de ese año. Pero, además, se les había acusado del delito de sedición.
También estalló una huelga y por ese motivo se procedió a nuevas detenciones.
¿Y por qué aquel líder empleaba un nombre falso? No era porque huyera de la policía por haber cometido algún delito. Al parecer, había trabajado en varias minas de la Compañía, y pronto comprendió que si daba su nombre verdadero no le contrataban. Por eso, Pablo Iglesias abogaba por este trabajador y por los otros detenidos en el Congreso de los Diputados.
Hemos trabajado con el número del 24 de marzo de 1911 de El Socialista.
Eduardo Montagut, colaborador de La Mar de Onuba es Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

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