Espadas sube al campanario, pero no lanza la pava

Poner a Susana en su sitio, sin humillarla, no era tarea fácil aunque se obtiene la impresión de que Espadas lo ha logrado.

por Pepe Fernández

 

Lunes, 28 de junio de 2021. Juan Espadas, tras obtener una aplastante victoria en las primarias, ha tenido a Susana Díaz todo este tiempo con las manitas juntas, «Lo que tu digas Juan, lo que tu mandes».

La imagen de mujer sumisa y leal que ha ofrecido hoy lunes 28 de junio en la rueda informativa junto a Espadas, puede muy bien resumirse en el titular de este artículo. El vencedor sube al campanario con la pava y, mientras todos abajo esperan que la tire, se produce un indulto, – sí, otro mas-.

Es bastante creíble la versión dada por Espadas sobre lo sucedido en el puente de mando del PSOE-A a lo largo de esta última quincena y que choca frontalmente con lo que susurraban quienes quizás soñaban con un gran Auto de Fe de sevillanas maneras, espectáculos que gustaron mucho hace siglos – y gustan aún- con la Santa Inquisición como productora de pata púrpura.

Al nuevo líder socialista, digan lo que digan, su transición le está saliendo de cine, a pedir de boca. Dentro de un mes y seis días, el 23 de julio, asumirá formal y estatutariamente la Secretaria General del partido porque seguramente será el único candidato. Si hubiese dos aspirantes la fecha se retrasaría al 5 de septiembre, o sea que parece que estará todo hecho para el 23.  Tan solo en mes y medio el PSOE-A habrá resuelto su proceso de cambio interno con cero complicaciones y menos desgaste del que podría haber sufrido.

Se entiende mejor por qué se debatió tanto y con tanto ardor en el PSOE lo del adelanto de primarias andaluzas, un proceso al que se oponía Susana Díaz y que finalmente acabó ‘proponiendo’ ella misma ante la amenaza de convocarlas desde Ferraz. Su olfato y su experiencia como mujer de aparato le decían que, puestas como estaban las cosas,  si perdía esta batalla enfilaba el principio del fin de una etapa política irrepetible para ella, la más importante de su vida. Pero Susana no contempló nunca perder, como católica cree en los milagros y en el calor (y el voto) de la mucha gente del partido a la que ha saludado estos meses por toda Andalucía.

En resumidas cuentas, Espadas ha clarificado todas aquellas dudas que suscitan estos cambios. La primera que seguirá de alcalde de Sevilla hasta que él lo considere y el calendario legal se lo permita. Parece que se va a centrar en liderar y agrupar la voz de los ayuntamientos -ojo- ante el reparto de fondos europeos, asunto vital que necesitará mucha negociación, debate, pacto y atención política.

Queda aparcado sine die el aspecto más morboso de su futura dimisión como alcalde, quien le va a sustituir. La cosa parece que está en dos concejales, Antonio Muñoz o Juan Carlos Cabrera, ya que a Sonia Gaya que es a quien le correspondería, parece que no quiere seguir donde está políticamente incómoda por susanista. Pero tras lo dicho hoy, parece que ese puente tardará en cruzarlo todavía.

Quizás no haya perfilado con más detalle el trabajo a desempeñar a partir de ahora por Susana Díaz. Dice el nuevo líder que cuenta con ella, que seguirá de diputada en las Cinco Llagas. «Trabajar y trabajar, que es lo que me gusta» añadía Susana que ha reiterado que ella está incondicionalmente con lo que le mande el partido, o sea Juan.

Lo de ir al Senado, pues va a ser que no, porque levantar del escaño a Miguel Ángel Vázquez como pretendía, más que un relevo por representación provincial parecía una vendetta contra un viejo amigo, hoy muy cerca de Espadas.

Díaz, a lo largo de todas sus intervenciones, mantuvo un tono correcto, mas bien bajo y poco expresivo, desde luego distinto al de otras veces. No entró en detalles, especialmente en aquellos que evidencian contradicciones en el discurso que tenia antes y el que mantiene ahora.

Pero que nadie se llame a engaño, poner a Susana en su sitio, sin humillarla con publicidad, no era tarea fácil aunque se obtiene la impresión de que Espadas lo ha logrado. 

Lo complicado y difícil viene ahora, el momento en el que deba separar el grano de la paja y tras comprobar que el grano está en buenas condiciones y retirar la paja, proceda a sembrar una nueva dirección regional capaz de trasladar a la sociedad el llamado ‘efecto Espadas’ e intentar recuperar San Telmo. Ni todos los que estuvieron con Susana son tan malos ni todos los que lleguen con Espadas serán mejores que los que estaban.

Se equivocará Juan Espadas si a la hora de crear su equipo no da ejemplo y no cuenta con los/las mejores en Andalucía, no los de esta o aquella provincia. Y un segundo error que puede cometer  es darle cuartelillo a chaqueteros profesionales, vividores de la política, lampando estos días muchos de ellos por hacerse una foto con el nuevo líder. 

Que se fíe más de los militantes de base en las agrupaciones y en las Casas del Pueblo que de los cantos de sirena de los ‘militantes de luxe’ o de esos otros que cambian de lealtad más que de calzoncillos con tal de seguir trincando un bu en sueldo, público por supuesto.

El ‘gatopardismo’ -que todo cambie para que todo siga igual- es algo que suele captar la ciudadanía con gran facilidad, todo un reto para el ‘efecto Espadas’ y para el PSOE-A que se lo juega todo a una carta, la del As de Espadas.

Pepe Fernández es editor y director de Confidencial Andaluz
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