¿Qué hay de cierto en la propagación por aire del coronavirus?

Más de 12 millones de casos registrados y casi 550.000 fallecidos. 

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Esas son las cifras que, por el momento, ha dejado el coronavirus en todo el mundo. Unos datos nada halagüeños puesto que, según la Organización de la Salud (OMS), todavía no se ha alcanzado el pico de la pandemia a nivel mundial y este parece estar más lejos que cerca.

El gran problema al que se enfrentan desde la entidad de salud mundial así como los científicos que trabajan sin descanso para encontrar una vacuna para la COVID-19 es que el coronavirus es un gran desconocido. 

Con el paso de las meses, el patógeno ha ido mostrando y desarrollando diferentes facetas con las que, inicialmente, no había nacido.

En medio del desconcierto y la desinformación se descubrió que, en muchas ocasiones, estas nuevas facetas no eran más que bulos mientras que otras características sí que son parte del nuevo coronavirus.

La última noticia que ha ocupado todos los titulares del mundo es relacionada con una nueva forma de transmisión del virus.

Según un grupo de más de 200 científicos, el coronavirus puede propagarse por el aire. 

¿Qué hay de cierto en esta afirmación secundada por los expertos? ¿Cuál ha sido la respuesta de la OMS? 

LOS CIENTÍFICOS PIDEN RECONOCER LA EVIDENCIA

Hasta el momento, la OMS se ha mantenido en la convicción de que el coronavirus se propaga a través de la saliva, la tos y los estornudos.

Ante la posibilidad de otras formas de transmisión, la Organización aseguró que estas eran las tres formas en las que se producían los cotnagios.

Sin embargo, un estudio realizado y publicado por Lidia Morawska, del Laboratorio Internacional de Calidad del Aire y Salud de la Universidad de Tecnología de Queensland (EE. UU), asegura que el potencial de transmisión aérea de la COVID-19 es verdaderamente alto.

Las investigaciones realizadas por la experta y sus claras evidencias sobre este supuesto han sido secundadas por 239 científicos que apoyan el estudio de Morawska.

Es hora de abordar la transmisión aérea del COVID, nombre del documento, es un “llamamiento a la comunidad médica y a las instituciones internacionales y nacionales relevantes para que reconozcan la evidencia demostrada” y para que “actúen con premura ante los riesgos que supone esta nueva vía de transmisión”.

¿CUÁL ES LA POSTURA DE LA OMS?

Con el mencionado estudio, lo que los más de 2000 expertos de la materia pretendían era que la OMS dejase de subestimar este nuevo modelo de propagación de la enfermedad.

En el estudio, además, se afirma que “la transmisión por el aire se produce a través de partículas mucho más pequeñas que flotan durante horas después de que las personas hablan o exhalan”.

Ante la imposibilidad de seguir negando la evidencia, la Organización Mundial de la Salud ha reconocido que hay cada vez más posibilidades de que el coronavirus puede propagarse por pequeñas partículas suspendidas en el aire.

Sin embargo, desde la institución sanitaria resaltan que esta posibilidades mucho más alta en espacios cerrados, en lugares con aglomeraciones de gente o en escenarios poco ventilados.

Así lo aseguró Benedetta Allegranzi, la directora técnica para infecciones, prevención y control de la OMS, quien ha compartido que “en estos espacios la posibilidad no puede ser descartada” aunque ha advertido que la evidencia es preliminar y requiere mayor evaluación.

Sobre lo que no hay consenso es en la propagación del virus en espacios abiertos.

Sin embargo, para evitar rebrotes incontrolables, ya hay diferentes puntos del mundo en los que se ha hecho obligatorio el uso de mascarillas dentro de espacios cerrados, como por ejemplo, en Cataluña.

CAMBIO RADICAL EN ESPACIOS CERRADOS

En la misiva a modo de documento remitida a la OMS, los científicos aseguran que las medidas de seguridad y prevención actuales no son suficientes.

“La gente puede pensar que está totalmente protegida si sigue las recomendaciones actuales, pero, de hecho, se necesitan intervenciones adicionales en la transmisión por vía aérea para reducir aún más el riesgo de infección” reza el escrito ante los cambios que deben aplicar con urgencia los espacios cerrados.

Si bien los expertos mantienen el lavado de manos y la distancia social de dos metros como grades aliadas para la lucha contra la expansión del virus, ahora, aseguran que es fundamental una ventilación eficaz en lugares cerrados como bares, restaurantes o en el transporte público, principales focos de contagio.

Además, también abogan por hacer obligatorio el uso de mascarillas en estos puntos de masificación así como resaltan la posibilidad de establecer una distancia social aún mayor para que la propagación aérea sea menos probable.

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