No estamos para invadir como en 1975

Saharauis impidiendo el paso en El Guerguerat
La presidenta de FANDAS (Federación Andaluza de Asociaciones Solidarias con el Sáhara AQUÍ), Ángeles Ariza, escribe en esta Tribuna sobre el Sáhara Occidental y los conflictos con Marruecos: “Confiamos en que el camino diplomático abierto para responder al chantaje permanente por parte de Marruecos a España encuentre soluciones sin detestar la causa del pueblo saharaui para contentar al país vecino. En los próximos tiempos se verán las sentencias económicas sobre el expolio sobre el Sáhara Occidental, qué hace Biden, y los compromisos de los partidos políticos en España y en Europa”.

por Ángeles Ariza

 

Martes, 1 de junio de 2021. Desde hace años escuchamos las historias referentes a la Marcha Verde en el 1975 y, en nuestro relato, añadimos a lo que ocurrió, a personajes políticos de otros países y tramas palaciegas junto a la llegada de columnas marroquíes de civiles y militares. Son esfuerzos para comprender cómo se pudo imantar a toda una población marroquí para ser trasladada hasta el Sáhara Occidental y conseguir así rajar a una comunidad de miles de saharauis que se consideraba un pueblo dispuesto a dejar de ser colonia.

“¿Dónde te pilló a ti?“ Se escucha entre saharauis o entre los españoles de la época allí residentes, si no coincidieron en la huida o en los primeros tiempos de los campamentos de refugiados, refiriéndose a los momentos de la invasión. Recuerdo ahora estas conversaciones y pienso en aquellas imágenes del nodo que hemos conocido con posterioridad y en las páginas de aquellos periódicos locales en tiempos coloniales, que he actualizado su lectura en estos días, para ver con detenimiento lo que allí pasó.

Hassan II fue artífice de esa gran maniobra de invasión hace ya más de cuatro décadas que no pudo ser grabada mediante los móviles o transmitida por Twitter, Instagram o Facebook. De todos modos, contó con la parte mediática que era la marcha en sí de la población trasladada y dirigida a invadir. La otra gran parte fue la constituida por los militares que por detrás, iban ocupando territorio. Mohamed VI, en estos días, se ha encontrado que su intento de acampar en tierra ajena ha obtenido una dimensión nefasta que no debió imaginar. Seguramente calculó que tras la efervescencia provocada por Trump al declarar el Sáhara como territorio marroquí, antes de su salida como Presidente de EEUU, España y de alguna manera Europa reaccionarían positivamente a sus pretensiones. ¡Nada más lejos de la realidad!

Hoy más que nunca, Europa al saberse ninguneada con el quebranto masivo de los derechos mínimos sobre la infancia, se ha visto confrontada. Situaciones como la separación de padres e hijos que llegaron a Ceuta genera una de las imágenes más detestables por la población en general de los últimos tiempos. La consecuencia de los menores no acompañados atravesando la frontera sur rompe la cabeza a los gobiernos y genera conflicto en la ciudadanía por su estancia y atención, pero unanimidad de opinión sobre el atropello de su salida desde Marruecos. De ninguna manera, los discursos lobbystas promarroquíes de estos días en nuestro país han podido esconder las imágenes de los menores y jóvenes sin rumbo, que partieron de colegios o zocos y que se encontraron en Ceuta provocando que se nos abrieran las carnes. Mientras, veíamos que pedían un teléfono para avisar a su familia si no se les había borrado el número pintado en la mano. ¿Qué rey puede ver esta situación de su pueblo sin verse engullido en la atrocidad de la dictadura?

El entorno digital irrumpió, bombardeó cualquier planificación y la realidad se instaló en unas herramientas populares que crearon una absoluta ebullición. Empoderamiento ciudadano que recogía saludos, abrazos, comidas, llantos, heridos y a todos los actores sin distinción creando una llamada de atención global. Se han identificado perfectamente voces y objetivos. La población ha juzgado que esa situación es insostenible y que denigra a cualquier estado que lo potencie gracias al periodismo ciudadano digital que mediante móviles permitió que cada cual se creara una imagen nítida de lo que estaba ocurriendo. No era lo que se veía en un canal de televisión en una retransmisión en directo. De hecho, los canales luego retransmitían y se hacían eco de lo que las redes ya habían difundido con éxito. Era conocimiento constante por todas las redes sociales, en muchas ocasiones con calidad pero básicamente primando la inmediatez, la emoción o la denuncia.

Saharauis impidiendo el paso en El Guerguerat

Al gobierno de España no le ha quedado más que alterar el discurso de la suavidad permanente para exponerse con rotundidad ante Marruecos. La respuesta de Europa ha sido eficaz y unánime en su recordatorio del mucho dinero que sale para beneficiar y mejorar al país vecino. Los gobiernos europeos han apostado coordinadamente por encarar el proceso y apoyar a Pedro Sánchez tras la crisis de Ceuta tal y como quedó reflejado en el encuentro en Bruselas de los jefes de Estado y Gobierno. Las declaraciones de la Embajadora de Marruecos en Madrid, Karima Benyaich, y del Ministro de Exteriores, Naser Burita, han aumentado el declive de la situación. Mientras que el Ministro Marlaska continuaba con el procedimiento para el envío de quads que ayudaran en el control migratorio, las reacciones de las ministras González Laya y Margarita Robles son manifestaciones que hace unos meses cuando tuvieron conocimiento de que se iniciaba la guerra en El Guerguerat, al sur del Sáhara Occidental, no se produjeron.

Se relaciona todo con la llegada a España de Brahim Ghali, enfermo de Covid, presentado en España en un principio como un líder saharaui y no como el Presidente de la RASD, República Árabe Saharaui Democrática o Secretario General del Frente Polisario. En general, por falta de conocimiento. Había salido indemne del ataque con un dron marroquí que mató a Adaj el Bendir, jefe de la Guardia Nacional saharaui en la zona de Tifariti, población bajo control del Frente Polisario. La respuesta de la situación humanitaria para atender su llegada a España provocó la reacción por parte de Marruecos del “se van a enterar “y que nos atiendan a 10.000 de los nuestros por razones humanitarias. Y fueron comidos por su propia decisión porque el horror de lo visto no dejaba lugar a dudas. Poner en riesgo a la población civil por estrategia diplomática es solo propio de las dictaduras. Brahim Ghali ha puesto su vida en un hospital y Mohamed VI a su población pobre y sin mañana en todas las televisiones y redes. Nunca la frontera sur ha sido tanto Europa y Brahim Ghali volverá a Argelia y de allí, a donde considere para seguir buscando la independencia para su pueblo. La Audiencia Nacional rotundamente sigue manteniendo que el Frente Polisario no tiene actividad terrorista aunque continúen reclamando aquellos que se querellaron y los elementos de propaganda del régimen marroquí.

Mientras que Marruecos sigue haciendo malabarismos para que su población no se crispe, las próximas sentencias europeas pueden serle desfavorables. Parece lógico que España no siga el camino de Trump con el reconocimiento sino que puede que escuche las palabras del rey Felipe VI solicitando la libre determinación para el pueblo saharaui en la 71ª Asamblea General de Naciones Unidas.

Confiamos en que el camino diplomático abierto para responder al chantaje permanente por parte de Marruecos a España encuentre soluciones sin detestar la causa del pueblo saharaui para contentar al país vecino. En los próximos tiempos se verán las sentencias económicas sobre el expolio sobre el Sáhara Occidental, qué hace Biden, y los compromisos de los partidos políticos en España y en Europa.

Revisar lo que ocurrió en 1975 abre la mirada sobre lo que está ocurriendo y el futuro no está escrito. Nadie dijo que se tenga que repetir y sí que es tiempo de que se haga justicia.

Angeles Ariza es presidenta de FANDAS (Federación Andaluza de Asociaciones Solidarias con el Sáhara(

 

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