La economía de la República Popular China crecerá este año muy por encima de su media

La economía china, la segunda del mundo, 15,6 billones y el 17% del PIB global, creció 6,5% anual en el cuarto trimestre de 2020, lo que significa que se ha expandido por encima del nivel obtenido en la etapa pre-pandemia, debido a que en el último trimestre de 2019 se elevó 6% en el año (el PIB chino se hundió 6,8% en el primer trimestre de 2020); y esto ocurre en el contexto de un PIB que ha crecido 10 veces en las últimas dos décadas; y que dispone de un PIB per cápita que se duplica cada 10 años, lo que implica que los 10.000 dólares anuales en 2020 serian 20.000 en 2030…(España tiene una renta algo superior a los 30.000 dólares).

Morgan Stanley prevé que el producto de la República Popular crecería 7,9% anual en 2021, tres puntos por encima del promedio de 6,2%/6,4% anual de los últimos 10 años, aunque Nomura sostiene que la economía china crecería más de 9% anual el próximo año, con un primer trimestre que experimentaría una expansión de 19% anual, el mayor nivel de los últimos 10 años.

Esto está precedido por un alza de más de 6% anual en el cuarto trimestre de 2020, acompañada por un auge excepcional de 21% en las exportaciones en ese periodo; y todo esto ocurre con una recuperación plena del boom de consumo (6,9 billones) que la caracterizara en la etapa pre-pandemia.

Las ventas minoristas on-line aumentaron 24% anual en octubre, como revela el hecho de que el “Día de los solteros” que es un festival de compras y regalos on-line organizado por Alibaba, del 11 de octubre pasado, implicaron ordenes por 75.800 millones, un alza de 26% respecto a igual periodo de 2019, el anterior récord histórico.

Esto representa que el nivel de ahorro doméstico de la etapa pos-pandemia que se despliega plenamente a partir del tercer trimestre del año alcanzó a 37% de los ingresos disponibles de los consumidores chinos. Los ingresos disponibles son los que restan después de satisfacer las necesidades básicas de alimentación, vivienda y salud; y su actual nivel representa cinco puntos más que la pauta alcanzada en octubre del año pasado.

Este exceso de ahorro doméstico indica la fenomenal demanda insatisfecha o dormida existente en la República Popular ocasionada por el coronavirus. El cálculo de Goldman Sachs es que el consumo individual se elevaría 13% en 2021, comparado con una caída de 4% en 2020, y al hacerlo superaría en 1,5 billones de dólares el boom de consumo (6,9 billones) vigente en 2019, y ascendería entonces a 8,4 billones.

Todo esto ocurre en una situación de pleno empleo urbano, con una tasa de desocupación de 5,3% en octubre (5,2% en igual mes de 2019) lo que implica que en los primeros tres trimestres de 2020 se han creado 11,5 millones de nuevos puestos de trabajo.

A esto hay que sumarle que el ingreso per cápita de su población de 1.440 millones de habitantes asciende a 10.000 dólares anuales en 2020, y alcanzaría a 15.000 en 2025, y a 20.000 en 2030, con una tasa de expansión de 8,1% anual, la misma de los últimos 40 años. De esa forma, China dejaría atrás el status de “país emergente”, y se convertiría en una economía de “…alto nivel de ingresos”, señala el Banco Mundial.

La producción industrial china creció 6.9% anual en septiembre, el mayor nivel de los últimos 12 meses, y lo hizo con una tasa similar a la de la pre-pandemia (diciembre de 2019), que a su vez fue la más elevada de los últimos 10 años; y esto sucedió con una expansión del PIB de 4,9% anual en el tercer trimestre, tras haberse elevado 3,2% en el segundo, a continuación del hundimiento de 6,9% en los primeros tres meses del año, la etapa más aguda de la crisis.

Significa que la formidable recuperación de la segunda economía del mundo fue liderada por la producción industrial, con un leve retraso del incremento del consumo, que ahora se ha superado plenamente en el tercer trimestre, especialmente a partir del punto de inflexión que fue el mes de octubre.

Lo que viene en China en materia de consumo lo revela nítidamente lo que sucede con el mercado de automotores, cuyas ventas han aumentado 12,5% anual en octubre, con las compañías automotrices alemanas, BMW en primer lugar, experimentando las mejores transacciones de su historia, con un incremento de más de un tercio de sus ventas en el tercer trimestre del año.

BMW informó que sus ganancias aumentaron 31% anual en el tercer trimestre; y al mismo tiempo, Daimler Benz, rival de BMW en la franja de alta gama de automotores de lujo, indicó que su marca Mercedes Benz le había otorgado ganancias por 2.200 millones de euros en el tercer trimestre del año, el mayor nivel de la historia de la compañía. El objetivo de la República Popular es volver a colocar la demanda doméstica basada en el consumo individual como sustento fundamental de la expansión del PIB; y todo indica que las cifras que se prevén para 2021 asegurarían ese objetivo, probablemente duplicándolo.

La actividad industrial en China se aceleró en el mes de noviembre. El Índice Caixin/PMI alcanzó a 54,9 puntos ese mes, el mayor nivel de los últimos 10 años; y esto se debe al crecimiento de la demanda doméstica, que se ha expandido casi 30 puntos desde el primer trimestre del año, acompañada por el alza excepcional de las exportaciones industriales, que se incrementaron 11% en el tercer trimestre y 21% en noviembre. Estas proyecciones se realizan sin tener todavía lugar el pleno efecto de las vacunas antiCovid-19 de alta efectividad que ya han comenzado a desplegarse desde el mes de julio. Por lo tanto, esto implica que el segundo semestre del 2021 puede ser una novedad histórica en materia de crecimiento y consumo.

El principal instrumento de integración de este mercado nacional, que es el mayor del mundo, es una red de 38.000 kilómetros de ferrocarriles ultrarrápidos (300 km./400 km. por hora), que serían 70.000 km. en 2035. Hay que sumarles 155.000 km. de ferrocarriles y más de 200.000 kilómetros de autopistas. La República Popular es uno de los dos países mas innovadores del mundo junto con EE.UU., con la particularidad de que dispone de una inmediata “economía de escala” para los nuevos productos, que implica que los costos de producción caen a la mitad en los primeros 2 años, y de esa manera adquieren aceleradamente un carácter competitivo internacional. La prioridad otorgada al mercado nacional está unida a un esfuerzo sistemático de integración con el capitalismo más avanzado, en primer lugar EE.UU.. 

El régimen chino está en las antípodas de toda pretensión de autarquía, es el triunfo del comunismo en su versión asiática frente al fracaso soviético.

Notoriamente la pandemia del coronavirus ha quedado atrás definitivamente.


Francisco Villanueva Navas, analista de La Mar de Onuba, es economista y periodista financiero

En Twitter: @FranciscoVill87

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