Huelga por el clima: sin educación no hay desarrollo sostenible

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La Manifestación por el Clima en Huelva partirá a las 18,30 de este viernes, 20 de septiembre, desde la Rotonda de los Bomberos.

Jesús Sánchez Martín
Francisco Zamora-Polo

Este 20 de septiembre, millones de estudiantes de todo el mundo se echan a la calle en una huelga global por el clima con motivo de la Cumbre sobre la Acción Climática que tendrá lugar el día 23 en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. El objetivo de los jóvenes es llamar la atención sobre las consecuencias del cambio climático y exigir cambios urgentes a los gobiernos.

El movimiento de activismo estudiantil iniciado por Greta Thunberg ha calado tan hondo en la sociedad occidental que hoy logra permear casi todas las causas: Madres por el Clima, Fridays for Future, Alianza por el Clima… Son todas organizaciones que se suman a la lucha por un mundo sostenible.

Voces significativas como la de Thunberg nos recuerdan que no hay futuro fuera de la casa común. Con un mensaje tan sencillo como profundo, esta joven nos dice que de nada vale estudiar si no tenemos planeta que habitar. Que la revolución pendiente de nuestros días es la que reivindique un mejor mundo para nuestros hijos, una Tierra que pueda sobrevivir y en la que podamos convivir.

Un mundo interconectado

Durante el cambio de siglo aparecieron ideas y teorías que casi siempre acababan hablando de un concepto central: el mundo se hace pequeño. Desde el efecto mariposa hasta la globalización, todo indicaba que la vida en este pálido punto azul del universo se hacía frágil y que los seres que lo habitamos, cada día más interdependientes.

Que el agitar de las alas de un insecto provoque inundaciones en el otro extremo del mundo dejó de ser una metáfora. Hoy sabemos que es la imagen más salvaje de una sociedad donde todos somos mariposa y tormenta, causantes y sufrientes de lo que hace el de al lado.

Lo sabemos en España: inundaciones en Levante, una enorme y preocupante pérdida de biodiversidad o incluso las modificaciones en los flujos migratorios, se deben al cambio climático. Un viaje, sin aparente retorno, que hemos iniciado como especie y en el que hemos embarcado al planeta entero. Pero, como tantas cosas, no es un viaje para todos igual: los hay de primera, de segunda y tercera clase y hasta polizones ocultos.

Por eso, las expresiones más virulentas del cambio climático las están sufriendo las zonas más empobrecidas de la Tierra. El peor rostro de la emergencia climática toma cuerpo en lugares donde difícilmente se pueden mitigar sus efectos.

El origen, directo o indirecto, de las migraciones que parten de las zonas más castigadas del África subsahariana se encuentra en el cambio climático: carestías de agua potable, recursos forestales o alimentos. Incluso los motivos de los conflictos armados hay que buscarlos en el clima.

¿Qué dicen los jefes?

Las Naciones Unidas han propuesto los llamados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), una agenda para el horizonte temporal 2015-2030. Los ODS se estructuran sobre cinco pilares, las llamadas 5P: planeta, personas, prosperidad, paz y alianzas (que en inglés es partnership). Estas dimensiones se dividen en 17 objetivos, con sus correspondientes metas (169 en total) e indicadores que pueden ayudar a evaluar su logro.

La diferencia fundamental en el discurso de los ODS está en que, hasta ahora, siempre se ha creído (y querido) que las soluciones a los problemas de la gente que lo pasa mal deben buscarse precisamente en y con la gente que sufre. Y los ODS superan esta visión.

El plan de las Naciones Unidas está pensado para todas las personas, estén o no en países en desarrollo. Además, a diferencia de otras propuestas, no hay objetivos más importantes o relevantes que otros, sino que se consideran un bloque de acción transformadora e indivisible. Los ODS quieren convertir los retos actuales en oportunidades de vida mejor para todos.

ODS en educación

Existe un ODS dedicado en exclusiva a la educación de calidad para todos los habitantes del mundo (ODS nº 4). No obstante, entender que este es el único vínculo entre la propuesta de sostenibilidad de las Naciones Unidas y los procesos educativos es simplista. El papel de la educación en el cumplimiento de todos los ODS (y, por tanto, del proyecto de cambio) es crucial.

Que la población conozca los ODS y exija su cumplimiento a los gobiernos pasa por que la Escuela los incluya en sus programas y la Universidad hable de ellos a los estudiantes. Pasa por devolver a la sociedad civil el poder de preocuparse de su futuro, de actuar como agente transformador de y en la política.

Y estamos lejos de ello. En lo referente a la inclusión de los ODS en el ámbito educativo, las cifras del INE muestran un desconocimiento de la Agenda 2030, el instrumento del Gobierno para el cumplimiento de los ODS. Según el barómetro del CIS de enero 2019, el 88,7 % de los encuestados no habían oído hablar de ello. Nuestros estudios en población universitaria no son mucho más optimistas.

No podemos seguir en silencio. La amenaza de lo insostenible planea sobre nuestro futuro. Voces humildes lo anuncian, pero las iniciativas que pretenden hacer de este reto (quizá el mayor al que se enfrenta la especie humana en toda su historia) algo relevante en la agenda educativa no consiguen hacerse un hueco. Quizá cabe preguntarse qué escuela, qué universidad construimos si un desafío así queda fuera de nuestro horizonte.

La apuesta debe ser clara: abordar la sostenibilidad de una forma transversal en nuestro trabajo docente diario. Impregnar de alternativas cotidianas nuestro día a día para hacernos legítimos acreedores del mundo de mañana. Los ODS, y el compromiso por lograrlos, no son cosa de mariposas sordas, sino de bellos enjambres que bailan en armonía.


Jesús Sánchez Martín, Profesor en Didáctica de las Ciencias Experimentales, Universidad de Extremadura y Francisco Zamora-Polo, Profesor Ayudante Doctor del Área de Proyectos de Ingeniería. Departamento de Ingeniería del Diseño, Universidad de Sevilla.

Artículo publicado por cortesía de .


Semana por el Clima en Huelva

Comienza este viernes 20 de septiembre la Semana por el Clima en Huelva, con una gran manifestación convocada a las 18:30h en la Rotonda de los Bomberos y con dirección hacia el Ayuntamiento. Con esta manifestación Fridays for Future llama a la ciudad de Huelva a «dejar claro que no nos vamos a quedar atrás en la lucha contra el cambio climático. La Semana por el Clima busca «crear presión a nivel local y provincial y hacer un llamamiento que trasladaremos el día 27 a Sevilla, uniendo fuerzas de toda Andalucía para lograr el cambio que necesitamos y exigimos».

La Semana por el Clima tendrá lugar del 20 al 27 de septiembre, cada ciudad llevará a cabo distintas actividades centradas en la sensibilización de la población y la protesta pacífica. Para demostrar una vez más nuestra preocupación por la inacción política ante esta Emergencia Climática a la que nos enfrentamos.

De esta semana son destacables el principio (viernes 20 de septiembre) y el final (viernes 27 de septiembre), fechas de las concentraciones y manifestaciones más importantes y globales. La semana incluye:

20S: Manifestación a las 18:30 en la Rotonda de Bomberos

21S: Recogida de basura a las 10:00 en la Punta de la Canaleta

22S: Incitamos a colocar carteles con lemas contra el cambio climático

23S: Entrevistas callejeras

24S: Debate sobre agricultura en la Plaza Niña a las 19:00

25S: Pasacalles

26S: Convivencia en el Parque Moret

27S: Manifestación andaluza en Sevilla a las 19:00 desde Prado al Parlamento. / Concentración en Huelva a las 19:00 en la Plaza de la Merced

«En Huelva, el pasado mes de julio, el Ayuntamiento aprobó una Declaración de Emergencia Climática sin incluir medidas concretas, reales, justas y viables ni resultaba ser vinculante a nivel administrativo, por lo que no significa avance alguno.

Los fosfoyesos, la falta de compromiso medioambiental, la urbanización de espacios verdes, la inexistencia de conciencia climática, el calentamiento global y el abandono de Doñana, el Parque Moret y los Cabezos son algunos de los problemas locales y provinciales a los que nos enfrentamos. Estos son algunos de los motivos que nos empujan a seguir adelante con el proyecto de Fridays for Future en Huelva.»

El movimiento Fridays for Future/ JuventudxClima está ya presente en cientos de países con un objetivo común: frenar el cambio climático que amenaza con arrebatar el futuro de cientos de millones de especies, incluida la especie humana, y defender la Tierra y la biodiversidad.

El 15M de este mismo año, Huelva se echó a las calles «demostrando que no somos pocos. Nuestra lucha es incombustible, a diferencia de nuestro planeta».

20S: Manifestación por el Clima

Los recientes informes sobre el estado de la biodiversidad del IPBES, que señalan que cerca de un millón de especies entre animales y plantas se encuentran al borde de la extinción como consecuencia de las actividades humanas, y del informe del IPCC sobre el incremento de la temperatura media global en 1,5 ºC, alertan del deterioro de un gran número de ecosistemas, tanto terrestres como marinos, así como del punto de no retorno frente al cambio climático.

La humanidad se enfrenta a uno de sus mayores retos: la crisis climática. Una crisis, consecuencia directa del modelo de producción extractivista y consumo globalizado actuales, que pone en riesgo nuestra propia supervivencia y la de un gran número de otras especies y ecosistemas e impacta de manera injusta especialmente en las poblaciones más empobrecidas y vulnerables del mundo. No responder con suficiente rapidez y contundencia a la emergencia climática y civilizatoria supondría la muerte y/o el malvivir de millones de personas, además de la extinción de muchas especies e, incluso, de ecosistemas completos. Los datos son contundentes y el tiempo juega en nuestra contra. En el caso de la región mediterránea, en la que se encuentra la Península Ibérica y que es una de las más vulnerables ante el cambio climático, si no se limita el incremento de la temperatura media global en 1,5 ºC, las consecuencias para las generaciones presentes y futuras serán catastróficas: olas de calor más intensas y prolongadas, sequías recurrentes, desertificación, aumento de los fenómenos meteorológicos extremos, pérdida de biodiversidad, falta de disponibilidad de agua potable y tierras fértiles, incendios más virulentos, empobrecimiento y aumento de las desigualdades en cualquiera de sus expresiones, etc. Por tanto, las diferentes instituciones europeas, estatales, autonómicas y locales deben asumir su responsabilidad y estar a la altura de las necesidades que exige este momento crucial de la Historia. La lucha contra la emergencia climática no puede supeditarse a una ideología o color político, debe ser asumida por todos los partidos.

Por todo ello, y en defensa del presente y del futuro, de un planeta vivo y de un mundo justo, nos sumamos a la convocatoria internacional de Huelga Mundial por el Clima, del próximo 20 de septiembre, e instamos a toda la sociedad (ciudadanía, todos los actores sociales, ambientales y sindicales) a que se movilice y se sume a la convocatoria de Huelga Mundial por el Clima, difundiendo y participando en las acciones que estamos convocando, que iremos precisando y que tomarán muy diversas formas. Un gran grito común y unitario en la lucha climática.

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