El PP dejó morir el reactivado proyecto del AVE a Huelva durante la presidencia de Rajoy, pero ahora lo usa para sembrar desconfianza sobre el gobierno de Pedro Sánchez.
Domingo, 20 de octubre de 2024. El reciente paso por Huelva como protagonista del foro Dialogando de Miguel Tellado (portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados y colaborador más cercano del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo), ha sido una oportunidad desaprovechada por el principal partido de la Oposición para ofrecer propuestas constructivas a una provincia que enfrenta importantes desafíos en infraestructuras y desarrollo. En su lugar, Tellado optó por utilizar su ya conocida retórica incendiaria y llena de afirmaciones sin respaldo, con el objetivo de crispar el ambiente político y reforzar la narrativa de confrontación que caracteriza al Partido Popular bajo el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo.
El foro Dialogando, diseñado como un espacio para el debate e intercambio de ideas, fue utilizado por Tellado para repetir el guion populista que prioriza la desinformación sobre el debate de calidad. En lugar de contribuir a un análisis serio de los problemas de Huelva, Tellado se centró en lanzar acusaciones infundadas y hacer gala de su estilo político más cercano al de un hooligan que al de un responsable público dispuesto a tender puentes.
Uno de los temas que Miguel Tellado utilizó para atacar al Gobierno central fue el supuesto abandono del proyecto del AVE a Huelva. En su discurso, afirmó que “con este Gobierno no va a haber ni conexión ferroviaria con Portugal y Sevilla ni proyecto de hidrógeno verde”, creando una imagen de total desinterés del Ejecutivo de Sánchez por las necesidades de la provincia. Sin embargo, esta afirmación no se sostiene en los hechos.
Lo que Tellado omite es que fue durante el mandato de Mariano Rajoy cuando el proyecto del AVE a Huelva quedó paralizado. En los años del Partido Popular en La Moncloa, el proyecto se hundió en la burocracia y los plazos administrativos expiraron sin que se hicieran esfuerzos reales por cumplir las promesas hechas a la ciudadanía onubense. La Declaración de Impacto Ambiental (DIA), esencial para continuar con el desarrollo de la línea, caducó sin que el gobierno de Rajoy moviera un dedo para reactivarla.
Desde la llegada de Pedro Sánchez al poder, aunque el avance ha sido lento, se han reactivado los trámites y se ha intentado recuperar un proyecto que fue dejado a la deriva por el Partido Popular. Tellado, sin embargo, utiliza este retraso para construir una narrativa de abandono que no tiene en cuenta la inacción de su propio partido en el pasado. Su discurso es deshonesto y proyecta una clara intención de manipular la percepción pública para generar descontento entre las y los onubenses, ocultando la historia completa del proyecto.
Sembrando desconfianza con afirmaciones falsas
Otro de los puntos más polémicos del discurso de Tellado fue su afirmación de que “el sanchismo ha empezado a entrar en prisión”, en referencia a presuntos casos de corrupción que, según él, afectarían al entorno del gobierno de Pedro Sánchez. Al mencionar el caso de Víctor de Aldama, vinculado a la «trama Koldo», Tellado intentó sugerir que figuras clave del Ejecutivo actual estaban involucradas en escándalos judiciales. Sin embargo, no aportó ninguna prueba que sustente sus afirmaciones.
Este tipo de acusaciones forman parte de una estrategia más amplia de desinformación que busca generar desconfianza en el Gobierno. Tellado no solo hizo aseveraciones sobre personas como Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno sin base real alguna, más allá de la causa judicial abierta por el Juez Peinado, que ya forma parte de la extravagante historia judicial reciente de este país, sino que abundó en la narrativa que busca desesperadamente vincular al Ejecutivo progresista con una supuesta «degeneración institucional» que no está respaldada por hechos concretos, y que convive con el complicado futuro inmediato del Partido Popular, al que le esperan cinco años de importantes juicios a destacados dirigentes por tramas corruptas a lo largo y ancho de la geografía española.
Una retórica que no es nueva en el Partido Popular, que en los últimos años ha adoptado una estrategia basada en sembrar la duda y la desconfianza hacia las instituciones democráticas. Al insistir en que el gobierno de Sánchez ha «cruzado todas las líneas rojas posibles», Tellado se aleja de un debate político serio y se adentra en el terreno de la crispación y la polarización, utilizando la desinformación como su principal arma.
El foro Dialogando, organizado por el Grupo Azahara de Comunicaciones, es un espacio diseñado para fomentar el debate y el intercambio de ideas entre figuras políticas y empresariales y personalidades de reconocido prestigio profesional y/o académico de diversas ideologías. Sin embargo, esta semana, Tellado utilizó la plataforma para lanzar un discurso centrado en la crítica feroz sin aportar propuestas reales. Su afirmación de que “no hay ningún ánimo de diálogo ni de entendimiento con el principal partido de la Oposición” contrasta con el propio tono de su intervención, que estuvo lejos de buscar consensos o plantear soluciones.
Tellado evidenció que su paso por el foro de Azahara de Comunicaciones no buscaba debatir de forma constructiva los problemas que enfrenta Huelva, sino continuar con la estrategia de crispación que caracteriza al Partido Popular en los últimos tiempos.
A pesar de los esfuerzos del foro por ofrecer un espacio de diálogo abierto, Tellado lo utilizó para repetir el guion de confrontación del PP. Sin abordar preocupaciones reales de los onubenses, y pleno de hipérboles, descalificaciones gruesas y acusaciones vacías destinadas a perpetuar una narrativa que poco tiene que ver con la realidad de los problemas que enfrenta la provincia de Huelva.
Perico Echevarría es editor y director de La Mar de Onuba
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