J’acuse de l’Espagne

por José Luis Pedreira Massa

 

Miércoles, 26 de noviembre de 2025. En el año 1898 se juzgó en Francia, por el delito de alta traición, al oficial judío Alfred Dreyfus. Le juzga un tribunal militar y esa acusación no se sustenta en prueba alguna y basándose en pruebas falsas y “secretas”. Dreyfus es condenado, sin paliativos, de alta traición.

El escritor Emile Zola publica un artículo en el diario L’Aurore, en forma de carta abierta al Presidente de la República francesa M. Felix Faure, en ella denuncia el hecho y termina por convertirse en un alegato y un símbolo de la lucha por la verdad y la justicia.

El día 20 de noviembre de 2025, la sala segunda del Tribunal Supremo de España (TS) comunica que el Fiscal General del Estado (FGE), Álvaro García Ortiz ha sido condenado a dos años de inhabilitación y una multa, por revelación de secretos sobre un personaje turbio, llamado Alberto González Amador, a su vez pareja sentimental de la Presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso. Quizá la fecha fuese una casualidad, pero este modesto articulista no cree en casualidades, sino que busca causalidades.

No soy jurista, ni me encuentro entre los miembros de sesudas tertulias de debate político, pero soy un ciudadano inquieto con las cosas que acontecen en mi entorno social y observo, con creciente desasosiego, la deriva que toman determinados asuntos judicializados y en los que subyace un evidente contenido político. Por ello ha atraído mi atención el caso del FGE, por el impacto que podría tener en la deteriorada imagen de la justicia en la sociedad española, pero también a nivel internacional.

De hecho, se juzga primero, incluso se toma declaración con anterioridad al FGE que al sujeto que fue el origen de la situación y que cometió un delito contra la hacienda pública. Alberto González Amador asume el papel de Esterházy del caso Dreryfus. Además, el asunto del FGE se sustenta en un bulo, reconocido por quien lo emite, Miguel Ángel Rodríguez (MAR), entre chanzas, en plena vista oral del FGE celebrada en el TS, donde se jacta de hacer inferencias porque tiene el pelo blanco.

Frente a las chanzas y chascarrillos de MAR, existieron otras declaraciones fundamentadas y con datos de profesionales de la información que mantuvieron tesis muy diferentes, en definitiva, según estos profesionales el FGE no les filtró esa noticia y además poseían con anterioridad esa información.

De todos estos datos no conocemos su valoración por parte del TS, pues resulta que la sentencia no ha sido publicada, luego desconocemos sus argumentos jurídicos. Este planteamiento quiere decir que lo único que ha llegado a nosotros es el fallo del TS, un resultado sin argumentos jurídicos, por ello es un contenido sujeto a valoraciones políticas exclusivamente, ya que lo han transformado, desde el propio TS, en un acto político, inclusive con la elección de la fecha que ya deja de ser casual para ser causal.

“Puesto que se ha obrado tan sin razón, hablaré. Prometo decir la verdad y la diré si antes no lo hace el tribunal con toda claridad. Es mi deber ciudadano, no quiero ser cómplice. Todas las noches me desvelaría el espectro del inocente que expía un crimen que no ha cometido”.

“Por eso me dirijo a vos gritando la verdad con toda la fuerza de mi rebelión de hombre honrado ¿A quién denunciar las infamias de esta turba malhechora de verdaderos culpables?”

Ante todo, la verdad en este proceso del TS, también en este caso ha existido un coronel Paty de Clam/Martínez Arrieta que estaba a punto de jubilarse y que ha asumido la redacción de la sentencia tras serle retirada a la magistrada que correspondía y que, en este caso, ha formulado un voto particular de discrepancia. Entre el núcleo de magistrados favorables a la condena han realizado actos previos con “espíritu borroso, complicado, lleno de intrigas novelescas, complaciéndose con recursos de folletín”, papeles improvisados, bulos elaborados, correos electrónicos de pacotilla y testigos que mentían, así lo reconocían, de forma descarada y hacían inferencias. “se imaginó lo de dictarle a Dreyfus/FGE la nota/mail sospechosa, el Consejo de Guerra/TS concibió la idea de observarlo en una habitación revestida de espejos… para sorprender su crimen y su angustioso despertar”. “El comandante Paty de Clam/Hurtado (en este caso se desdobla, puesto que en TS existe el desdoblamiento entre el instructor y el Presidente del proceso) encargado de instruir el proceso Dreyfus/FGE es el primer culpable del espantoso error judicial que se ha cometido”.

“La nota sospechosa/mail de la discordia estaba ya, desde hace tiempo, en las manos del coronel Sandherr/más de 400 personas que tuvieron acceso a ello. Hubo fugas, y el autor de la nota sospechosa/mail era buscado cuando se afirmó a priori que no podía ser otro que un oficial del Estado Mayor/Fiscalía de Madrid y precisamente del cuerpo de artillería/de la tercera planta de la propia fiscalía de Madrid; doble error manifiesto que prueba el espíritu superficial con el que se estudió la nota/mail, puesto que no podía tratarse más que de un oficial de infantería/fiscalía de Madrid”.

“Se procedió a un minucioso registro/registro de la fiscalía del Estado, examinándose las escrituras/volcado de móviles y ordenadores; aquello era como un asunto de familia y se buscaba al traidor en las mismas oficinas para sorprenderlo y expulsarlo. Aparecen también el Ministro de la Guerra el general Mercier/Isabel Díaz Ayuso, cuya inteligencia debe ser muy mediana, el Jefe del Estado Mayor el general Boisdeffre/MAR, que habrá cedido a su pasión clerical y el general Gonse/Feijoo, cuya conciencia elástica pudo acomodarse a muchas cosas… ¡Parecen inverosímiles las pruebas a que se ha sometido al desdichado Dreyfus/FGE, los lazos en los que se ha querido hacerle caer, las investigaciones desatinadas, las combinaciones monstruosas… ¡que denuncia tan cruel!”

“Todo basado en una sospecha infantil, en la nota sospechosa/mail, imbécil, que no era solo una traición vulgar, era también un estúpido engaño, porque los famosos secretos vendidos eran tan inútiles que apenas tenían valor. Si yo insisto, es porque veo en este germen, de donde saldrá más adelante el verdadero crimen, la espantosa denegación de justicia. Quisiera hacer palpable como pudo ser posible el error judicial, como nació de las maquinaciones de Patry de Clam/Martínez Arrieta/Hurtado, Mercier/Díaz Ayuso, Boisdeffre/MAR y Gonse/Feijoo, sorprendidos al principio, han ido comprometiendo poco a poco su responsabilidad en ese error, que más tarde impusieron como una verdad santa, una verdad indiscutible, desde luego, solo hubo de su parte incuria y torpeza”.

“Se murmuran hechos terrible, traiciones monstruosas y naturalmente la Nación se inclina llena de estupor (todo un Estado y un Gobierno contra un ciudadano particular), no halla castigo bastante severo (acusación ante el TS), aplaudir la degradación pública (juicio del FGE en el TS), gozar viendo al culpable sobre su roca de infamia devorada por los remordimientos/inhabilitación del FGE… Todo esto no tiene otro objeto que ocultar la más inverosímil novela folletinesca. Para asegurarse basta estudiar atentamente el acta de acusación”.

“A esto se reduce el asunto Esterhazy/González Amador, un culpable a quien se trata de salvar haciéndole parecer inocente. Hace meses que no perdemos de vista esa interesante labor”.

“La opinión preconcebida que llevaron al tribunal/TS fue sin duda esta: Dreifus/FGE ha sido condenado por crimen de traición/revelación de secreto ante un Consejo de Guerra/TS; luego es culpable y nosotros, formando un Consejo de Guerra/miembros del TS no podemos declararlo inocente. Y como suponer culpable a Esterhazy/González Amador sería proclamar la inocencia de Dreyfus, Esterhazy/González Amador debe ser inocente”.

“Espanta la terrible claridad que arroja sobre aquel antro/TS el asunto Dreyfus/FGE; el sacrificio humano de un infeliz, de un puerco judío/progresista ¡Ah! se han agitado allí la demencia y la estupidez, maquinaciones locas, prácticas de baja policía, costumbres inquisitoriales; el placer de algunos tiranos que pisotean la nación, ahogando en su garganta el grito de verdad y de justicia bajo el pretexto, falso y sacrílego, de razón de Estado”.

“Y es un crimen más apoyarse con la persona inmunda, de manera que los bribones triunfen insolentemente, derrotando al derecho y la probidad… Es un crimen extraviar la opinión con tareas mortíferas que la pervierten y la conducen al delirio. Es un crimen envenenar a los pequeños y a los humildes, exasperando las pasiones de reacción y de intolerancia… Es un crimen explotar el patriotismo para trabajos de odio; y es un crimen, en fin, hacer del sable un dios moderno, mientras toda la ciencia humana emplea sus trabajos en una obra de verdad y de justicia”.

“¡Esa verdad, esa justicia que nosotros buscamos apasionadamente, las vemos ahora humilladas y desconocidas!” Cuanto más duramente se oprime a la verdad, más fuerte torna y la explosión será terrible”.

Hemos observado que se ha acusado y condenado a un buen jurista y mejor persona sin pruebas concretas, solo han sido indicios o inferencias inventadas (esto sí ha sido aceptado en la sala del TS). El Estado de Derecho asegura que toda persona es inocente, mientras no se demuestre lo contrario. Quiere decir que el peso de la prueba recae en presentar pruebas consistentes de culpabilidad y que sean sin resquicio de duda alguna, ya que, si provoca duda, el acusado debe ser declarado inocente.

Para aclarar más las cosas, dos de los magistrados que han votado para culpabilizar al FGE, habían exonerado a un miembro del Gobierno de Aznar por una causa igual a la que ahora han pensado que era culpable el FGE. Cambios de parecer en la administración de justicia según sea el acusado, su origen y su pertenencia a tal o cual grupo.

La encargada de redactar la ponencia era la magistrada Polo, que opina que “la ley no puede ser una herramienta de guerra política” y, además si se culpabilizaba al FGE realizaría un voto particular, en estas condiciones se le retira la redacción de la ponencia y asume la tarea el presidente, el magistrado Martínez Arrieta.

En este caso se ha buscado otro subterfugio: publicar el fallo sin aportar el proceso de análisis y los fundamentos jurídicos, trasmitiendo que el tiempo tapará el interés y hará de olvido a este despropósito jurídico. Además, aporta justificación para que sea una causalidad y no una casualidad que haya sido difundido el resultado el día “20N”.

“Yo acuso a Paty de Clam como responsable del error judicial y por haber defendido su nefasta obra con maquinaciones descabelladas y culpables.

Acuso a Mercier por haberse hecho cómplice de una de las mayores iniquidades del siglo”.

Acuso a Boisdeffre y a Gonse por haberse hecho cómplices del mismo crimen, uno por fanatismo y otro por pertenencia de cuerpo.

Acuso al Consejo de Guerra por haber condenado a un acusado, fundándose en vestigios superficiales y no tener pruebas consistentes.

El acto que realizo aquí, no es más que un acto revolucionario de activar la explosión de la verdad y de la justicia.

Solo un sentimiento me mueve, solo deseo que la luz se haga. Mi ardiente protesta no es más que un grito de mi alma”.

No queda duda, en este caso del FGE j’acuse

NOTA: Este artículo se ha redactado para hacer la lectura en paralelo con el artículo original de Zola, entrecomillado convenientemente, poniendo tras cada personaje o situación un equivalente para el presente caso, según la interpretación libre del articulista. Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia).
Dr. José Luis Pedreira Massa, Don Galimatías en La Mar de Onuba, es Vocal del Consejo Asesor de Sanidad y Servicios Sociales del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Psiquiatra y psicoterapeuta de infancia y adolescencia. Prof. de Psicopatología, Grado de Criminología (UNED).

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