Tensión en los mercados tras el “Italexit” del posible nuevo gobierno italiano y la “banda de delincuentes” que apoya al Gobierno español

Traders work inside the Frankfurt Stock Exchange in Frankfurt, Germany, on Wednesday, Dec. 23, 2009. European stocks rose, led by gains in basic resources and bank shares, the best performers in the Dow Jones Stoxx 600 Index this year, as the benchmark gauge climbed to a 14-month high. Photographer: Hannelore Foerster/Bloomberg via Getty Images

Es demasiado para que todo fluya como si nada pasase, Italia es la tercera economía de la Unión Europea tras la salida de Reino Unido, y España la cuarta. Los dos países han vivido con especial intensidad la reciente crisis financiera internacional y en especial la crisis de la deuda soberana. La obsesión por las primas de riesgo, los diferenciales de los bonos a diez años con los alemanes, ha vuelto como un dèjá vu.

Todo se ha unido en una tormenta perfecta. En Italia los populistas del Movimiento 5 Estrellas y los ultraderechistas de la Liga Norte han negociado su programa conjunto de gobierno con algunas propuestas que provocan sudores fríos en Bruselas y que van contra las normas de la Eurozona. Ambos partidos pretenden que el Banco Central Europeo condone a Italia 250.000 millones de euros de deuda. Añaden otras ideas, como un mecanismo para permitir la salida de Italia de la Eurozona y su vuelta a la lira. Mientras en España se confirma mediante la primera sentencia judicial firme de las 28 que vienen en los próximos meses, que el partido que sustenta a Rajoy es una organización delictiva para financiarse ilegalmente; caja B probada, sobresueldos, comisiones y más encarcelamientos de innumerables cargos públicos, el de más renombre el poderoso Zaplana. Y lo que más perturba al mundo financiero es que no dimite M. Rajoy a pesar de mentir en sede judicial. La unión de todos los partidos derrocará al PP del gobierno y se convocarán elecciones en octubre. O bien con el nuevo presidente Sánchez o mediante otro presidente socialista independiente como apoya Ciudadanos, o bien con otra moción instrumental de Podemos y Ciudadanos con el PSOE… veremos.

En Italia, la condonación de parte de la deuda italiana se sale de las normas que rigen la Eurozona y es además inaceptable políticamente para los demás países europeos. Sería incluso ilegal porque iría contra los tratados europeos y porque sería darle órdenes políticas al Banco Central Europeo, cuya independencia consagran esos mismos tratados.

El Banco Central Europeo empezó a acumular deuda de los países del euro cuando puso en marcha su programa de compra de deuda en los peores momentos de la crisis financiera desatada en 2008. Ese programa sirvió para reducir el riesgo país del sur de Europa y tranquilizar a los mercados. El organismo emisor del euro tiene ahora mismo en sus manos el 16% de la deuda pública italiana, unos 368.000 millones de euros.

Un portavoz de la Liga Norte dijo ayer que en realidad no tratan de que se les condone la deuda sino de hacer que ese 16% de deuda en manos del Banco Central Europeo no se cuente en el cálculo de respeto del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, las que imponen un límite de déficit público del 3% del PIB y de deuda pública del 60% del PIB. Esa idea también se sale de los tratados europeos.

La renegociación de la normativa europea en materia fiscal, algo que necesitaría la ratificación de todos los países del bloque. Y por revisar a la baja la contribución italiana a los presupuestos europeos, que se calculan según el PIB de cada país del bloque, por lo que hay poco que negociar porque lo que dejara de poner Italia deberían compensarlo sus socios.

Bruselas no tardó en responder. El comisario del euro, Valdis Dombrovskis, dijo que Italia debe concentrarse en cumplir sus objetivos fiscales, “reducir el déficit y reducir la deuda”. El país tiene la segunda deuda más alta del bloque tras Grecia con un 131,8% sobre su PIB a finales de 2017.

Los dos partidos que negocian el futuro gobierno italiano también pretenden anular la reforma laboral que aprobó el ex primer ministro Matteo Renzi –aplaudida desde Bruselas- y establecer una renta mínima, además de reducir impuestos. Esas medidas probablemente aumentarán el déficit y la deuda italiana. Los mercados financieros empiezan a mirar con atención a Italia. Los bonos italianos a 10 años subieron en un día del 1,87% al 1,95%.

La crisis política italiana desató este martes el pánico en los mercados financieros europeos. Los índices bursátiles llevan toda la mañana cayendo, así como el euro, mientras sube el riesgo-país de los países del sur del bloque (España, Portugal y Grecia) y se dispara el italiano, con su peor subida en 25 años en un solo día y que ya pasa de los 300 puntos básicos, su diferencial con el bund alemán, el de referencia en Europa.

El principal índice de la bolsa italiana, el FTMIB, perdía al mediodía europeo más de un 3% para tocar su mínimo de los 10 últimos meses. El índice que mide los valores bursátiles bancarios caía casi un 5% a su mínimo en 13 meses y en los mercados financieros aumentaban las carreras para deshacerse de los bonos italianos, que se ven como tóxicos por las propuestas de los partidos que podrían formar gobierno tras unas nuevas elecciones: los euroescépticos del Movimiento 5 Estrellas y los ultraderechistas de la Liga Norte.

El índice pan europeo STOXX 600 caía al mediodía un 1,6% empujado a la baja por los bancos y el índice de los bancos de la Eurozona, el SX7E, perdía un 4,7%, muy cerca de su mayor pérdida en un solo día, el que siguió al referéndum británico para salir de la Unión Europea el 23 de junio de 2016.

El presidente Sergio Mattarella vetó al ministro de Finanzas que pretendían colocar el Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte y nombró un premier tecnócrata, el profesor de Economía y antiguo alto funcionario del FMI Carlo Cottarelli. La Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas consideran que la iniciativa de Mattarella supone un golpe de Estado orquestado desde los poderes financieros internacionales, Bruselas y Berlín.

El líder ultraderechista Matteo Salvini, a quien las encuestas dan el primer puesto en caso de nuevas elecciones y que en ese caso podría convertirse en el jefe del gobierno italiano, aseguró en la noche de lunes que “las próximas elecciones no serán políticas sino un referéndum entre los que quieren que Italia sea un país libre y los que quieren que sea servil y esclavo. Hoy Italia no es libre, está ocupada financieramente por los alemanes, los franceses y los eurócratas”. Salvini usa eurócratas como insulto hacia los funcionarios de la Unión Europa.

En febrero pasado, en plena campaña electoral, Salvini dijo que la adopción italiana del euro había sido “un error para nuestra economía” y que los italianos no tenían euros en los bolsillos: “tenemos el marco alemán y ellos lo llaman euro”. El otro partido en la posible coalición, el Movimiento 5 Estrellas, lleva años proponiendo un referéndum para sacar a Italia del euro. Este partido anuncia ahora protestas callejeras contra el presidente Mattarella, quien ya recibió amenazas de muerte en las redes sociales.

La medida tomada por Mattarella es constitucional pero políticamente muy arriesgada porque el país probablemente irá a nuevas elecciones y los euroescépticos y la ultraderecha podrían reforzar su mayoría.

Los mercados financieros y la Comisión Europea temen que unas nuevas elecciones terminen centrándose en un debate sobre la pertenencia de Italia, tercera economía de la Eurozona, a la moneda común europea. Los últimos eurobarómetros, sondeos de opinión continentales que realiza la Comisión Europea, advierten que Italia es el país de la Eurozona donde peor se ve la pertenencia al euro.

El tamaño de la economía italiana y su deuda pública equivalente al 130% del PBI (unos 2,3 billones de euros) hacen de la crisis italiana, llevada a un referéndum sobre la pertenencia a la Eurozona, una amenaza existencial para el euro. Una Grecia agigantada.

El pánico financiero ante la deuda italiana es tal que el vicepresidente del Banco Central Europeo, Vitor Constancio, salió en la mañana del martes a recordar a los italianos que cualquier intervención del BCE para ayudar a Italia tendrá condiciones.

En España, la inestabilidad europea también tiene otra pata en la moción de censura que votará el Parlamento español este viernes para decidir la continuidad del presidente Mariano Rajoy, afectado por una sentencia judicial que prueba cómo su partido, el PP, es definido como “banda de delincuentes” por la justicia, estuvo décadas financiándose irregularmente y que enviará a prisión por décadas a dirigentes del partido y a personas muy cercanas al mismo. Es evidente que esta situación afecta negativamente a la Bolsa, a la prima de riesgo, a la entrada de inversiones inmobiliarias, al flujo inversor y a la confianza de país. Estos años están siendo muy destructivos para la imagen de país al ver a los innumerables altos cargos públicos del PP, imputados, sentenciados y condenados a prisión, tesoreros, alcaldes, ministros, Presidentes autonómicos….desolador. Unido al proceso de ruptura de España y Cataluña que ha tenido un fortísimo impacto mediático en la imagen de país.

Para el IBEX35, el indicador principal de La Bolsa española, no han llegado los buenos tiempos de otros índices de otros países aún está un 40% por debajo de los niveles de 2008 mientras que otros como el Dow Jones de los 30 valores industriales en EEUU, está un 60% más alto que en 2008 el año que empezó la crisis de Lehman Brothers, conocida aquí por la “banda” delictiva como crisis Zapatero…

Muchas nubes en Italia y en España pero saldrá el sol al final… seguro.

Francisco Villanueva Navas, analista financiero de La Mar de Onuba, es economista y periodista financiero. En Twitter: @FranciscoVill87

 

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