¿Quién votó a VOX en las elecciones generales de 2019?

Shutterstock / Esteban Martinena Guerrer

 

 

Hasta hace poco, España se consideraba una excepción en el contexto europeo, al no contar con ningún partido populista de derecha radical. La anomalía española era tan manifiesta que llamó la atención de diversos estudiosos, como Sonia Alonso y Cristóbal Rovira Kaltwasser, que escribieron uno de los artículos más relevantes sobre la cuestión.

Entre diciembre de 2018, momento en el que VOX entra por primera vez en España en un parlamento autonómico, Andalucía, y noviembre de 2019, el panorama cambió drásticamente, con la irrupción de VOX en todas las instituciones: Congreso, Senado, Parlamento Europeo, nueve parlamentos autonómicos y concejalías en doce de las mayores ciudades del país.

Naturalmente, los análisis sobre el recién llegado llenaron la prensa y los medios. Sin embargo, muchos de estos análisis, incluido alguno nuestro, utilizaban datos sobre las elecciones andaluzas, que no son extrapolables a toda España, ya que Andalucía, sin duda, no es una comunidad que pueda considerarse como representativa del conjunto del país. En lo político, el apoyo al PSOE en Andalucía ha estado tradicionalmente por encima del que ha disfrutado en España en su conjunto. En términos económicos, su PIB per cápita en 2018 era, según los datos del INE, de unos 19.000 euros, frente a los casi 26.000 de la media nacional; y su tasa de paro del 23 por ciento, casi ocho puntos porcentuales más que el total nacional. En definitiva, no era el mejor espejo en el que mirarse.

Otra parte importante de los análisis sobre los factores explicativos del voto a VOX empleaba datos agregados, por ejemplo, medias por regiones. Los mismos datos del INE que hemos visto antes nos dicen también que el PIB per cápita en la Región de Murcia en 2018 era de unos 21.000 euros, y el del País Vasco de unos 33.000. Una consulta sencilla de los resultados electorales proporcionados por el Ministerio de Interior nos informa de que el porcentaje de votos obtenido por VOX en las elecciones generales de abril de 2019 fue 18,6 en la primera; 2,2 en la segunda; y 10,3 en el conjunto del país. ¿Significa esto que los ciudadanos con menores ingresos votaron a VOX? En absoluto, porque estos datos no nos dicen si los votantes de VOX en Murcia, el País Vasco o en cualquier otra parte tenían ingresos altos o bajos. Simple y llanamente, este tipo de datos no nos sirve para saber qué tipo de electores votó a VOX, y quienes sacan conclusiones de este tipo caen en una de las falacias más conocidas en ciencias sociales.

Perfil del votante de Vox

Lo que necesitamos, entonces, son estudios con datos de encuesta para toda España. Días atrás hemos tenido la satisfacción de ver publicado en Political Research Exchange nuestro primer análisis sobre los votantes de VOX con este tipo de datos. Y, además, el primero de este tipo que hemos visto en una revista académica. De ahí que consideremos como relevantes nuestros resultados. Éstos nos indican que los factores que aumentan la probabilidad de votar a VOX son los siguientes:

      • Ser más o menos jóvenes: la máxima probabilidad de votar a VOX se da entre quienes tienen 28 y 38 años.
      • Ser hombre.
      • Tener estudios medios: educación secundaria en lugar de primaria o universitaria.
      • Tener una renta elevada: ganar más de 1800 euros al mes: justo lo contrario de lo que sugería el ejemplo sobre Murcia y el País Vasco.
      • Ir a misa con frecuencia.
      • Tener una ideología de derechas.
      • Estar insatisfecho con el funcionamiento de la democracia.
      • Ser crítico con la situación política.
      • Sentirse identificado con España, pero sólo si se es también crítico con la situación política.

Aunque algunos de estos factores eran previsibles, era necesario comprobar con datos de encuesta que efectivamente afectaban a la probabilidad de votar a VOX, especialmente cuando se tienen en cuenta simultáneamente otros factores.

Otros, en cambio, son menos evidentes y, finalmente, algunos factores que podíamos sospechar que tuvieran un impacto, no lo tienen realmente: éste es el caso, por ejemplo, de vivir en el medio urbano o rural, o de la evaluación de la situación económica.

La ausencia de efectos de esta última es especialmente interesante, ya que difiere de lo que se suele encontrar en otros países para partidos similares: contrariamente a lo que es habitual, el avance de VOX no está catapultado por los denominados “perdedores de la globalización” (no es mayor para quienes evalúan críticamente la situación económica y se da sobre todo entre ciudadanos de rentas altas, no bajas), lo que quizá explica por qué VOX no surgió durante los años más intensos de la crisis.


El estudio completo The Baskerville’s dog suddenly started barking: voting for VOX in the 2019 Spanish general elections es de acceso libre.

Andrés Santana, Assistant Professor of Political Science, Universidad Autónoma de Madrid; José Rama, Lecturer, Universidad Autónoma de Madrid y Stuart J. Turnbull-Dugarte, Assistant Professor, University of Southampton.
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