Preocupación en la plantilla de ‘Cuna de Platero’ por la incidencia de covid en el gigante de los frutos rojos moguereño

Mensaje enviado la semana pasada por la empresa Cuna de Platero a sus trabajadores

La alta tasa de contagios lleva a la cooperativa a tildar de “irresponsables” a los trabajadores que acuden a trabajar con «dolor de cabeza, fiebre o mal cuerpo».

“El medidor de temperatura no funciona la mitad de los días”, denuncian los trabajadores (ver vídeo).

La empresa, que llega a emplear a más de 4.500 trabajadores cada temporada de frutos rojos, acumula varias denuncias por sus escasas medidas de prevención ante la pandemia. 

Jornadas laborales extenuantes sin días de descanso remunerados, salarios y complementos por debajo del SMI, y otros incumplimientos flagrantes del Convenio Colectivo estarían generando una plusvalía ilegítima de varios millones de euros anuales a la cooperativa moguereña.

Lunes, 19 de abril de 2021. Un número indeterminado, aunque “elevado”, de infecciones por covid preocupa a las trabajadoras y trabajadores de la cooperativa Cuna de Platero, según ha podido constatar La Mar de Onuba.

Las fuentes consultadas aseguran que en las últimas semanas son frecuentes las bajas de grupos de trabajadores que comparten un mismo vehículo para acudir a la nave donde la empresa -una de las mayores del sector de los frutos rojos de toda la provincia de Huelva- desarrolla su actividad de manipulado y envasado en la localidad de Moguer. Las mismas fuentes sostienen que se trata de grupos en los que uno o más de sus integrantes han sido diagnosticados de covid-19. Sin embargo, las mismas fuentes se quejan de que la empresa no está facilitando información precisa ni adecuada, por lo que crece el temor al contagio.

La propia cooperativa alimentó la alarma la semana pasada, cuando envió un mensaje a los diferentes grupos de WhatsApp que mantiene abiertos para comunicarse con la plantilla de trabajadores, en el que venía a confirmar lo que hasta ese momento no era más que rumorología más o menos infundada en torno a la ausencia de compañeros de trabajo. “Queremos recordaros la importancia de NO venir a trabajar con síntomas (dolor de cabeza, fiebre, mal cuerpo). Por mínimo que sea, se debe de  informar a la empresa”, decía el mensaje de Cuna de Platero a sus trabajadores. “Con esa actitud tan irresponsable están poniendo en peligro a los/as de su coche principalmente y también, aunque en menor medida, a más gente en la manipulación”, destacaba el texto difundido, que denota la preocupación de la empresa.

“El medidor de temperatura no funciona la mitad de los días”

“Todos los contagios han sido fuera de la empresa”, aseveraba el pasado miércoles, tajante, una portavoz del departamento de Recursos Humanos de Cuna de Platero consultada por La Mar de Onuba. Si bien declinó facilitar datos estadísticos, alegando que solo están obligados a notificar dicha información “a Salud Responde y  a las autoridades responsables”, la portavoz asevera que en la empresa “se sigue el protocolo” y disponen de “un coordinador covid”.

Sin embargo, esta opinión difiere notablemente de la de los trabajadores consultados por esta revista, que refieren graves incumplimientos tanto para la prevención ante la pandemia como en lo referente al cumplimiento del convenio colectivo. “No nos facilitan mascarillas. Cada uno trae la suya de casa. Muchas personas pasan jornadas, que pueden ser de más de 10 horas, con la misma mascarilla. Lo único que nos dan son las batas y los gorros de siempre, que tenemos que lavar nosotros mismos,  y el gel hidroalcohólico que han puesto. Ahora limpian más los servicios, pero creo que no lo suficiente. Si en un bar se limpian las mesas y las sillas cada vez que cambian de cliente, como está la cosa, lo normal sería que hubiera alguien de forma permanente para limpiar los váteres cada vez que se usan. Eso no se hace”, asegura un trabajador consultado que prefiere guardar su anonimato por temor a represalias. Una tónica generalizada en los trabajadores de las grandes empresas agrícolas onubenses

“Y luego está lo del termómetro en la valla», añade. «Es un cachondeo y la mitad de los días no funciona. Nos piden que no vengamos con fiebre y luego nos hacen pasar por un control que no la detecta”. Lo que asegura el trabajador se corrobora en el vídeo grabado hace unos días durante el control de temperatura en la valla de acceso a la nave de manipulado de Cuna de Platero. En el vídeo, al que ha accedido La Mar de Onuba y se reproduce a la izquierda, se observa como una trabajadora solicita una nueva medición, al haberle sorprendido la ofrecida por el dispositivo destinado a descartar la presencia de fiebre. “¿Cuántas veces quiere que te tome la temperatura? ¿Sesenta?”, se escucha decir a la persona que realiza una nueva medición añade. “No te coge. ¿No ves que no te coge porque tienes menos de treinta y cuatro y medio? Treinta y tres”, concreta. «Pues nada, estamos muertas; somos zombies que vamos a trabajar», responde, bromeando una trabajadora. Una temperatura corporal por debajo de 35 grados se considera hipotermia. En el mismo vídeo se escucha a un tercer empleado enumerar sus propias lecturas. “Primero treinta y dos, luego treinta y cuatro, después 38 y medio”.

La medición continuó con el mismo dispositivo aquel día, al menos, hasta que todos los trabajadores del turno accedieron a las instalaciones, aseguran las fuentes consultadas, que confirman la preocupación extendida en la plantilla por los casos de covid y la forma en que la empresa los está abordando. “Cuando hay algún caso se aísla solo a los que comparten un mismo coche o furgoneta y no nos dicen nada al resto de la fila. No nos informan para que tomemos medidas. Yo me sentí mal el otro día e informé a la empresa y a las compañeras que trabajan en la misma línea que yo. Nadie les dijo nada de hacerse pruebas o tomar otras precauciones. Yo misma me hice una PCR, y como dio negativo me incorporé al trabajo, porque los días que no vas aunque sea por cuarentena o baja, no te los pagan”.

El trabajador relaciona con esto último la dureza del mensaje enviado por Cuna de Platero a la Plantilla de la cooperativa, en el que tildaba de  “actitud irresponsable» el no informar a la empresa de posible síntomas de covid. En este sentido, admite que hay compañeros y compañeras que prefieren no recibir información que pueda afectar a la continuidad en el empleo. “Cuando yo me sentí mal y creía que tenía covid, avisé a mis compañeros y algunos se la cogieron conmigo por el miedo a que les obliguen a pasar cuarentena. Hay mucha gente que no se puede permitir perder un día de salario”.

Precariedad y covid. Huelva, siglo XXI.

Denuncias a la Inspección de Trabajo y plusvalías ilegítimas a costa de los trabajadores

La situación de incumplimientos en el convenio colectivo en la empresa Cuna de Platero, agravada desde la pasada temporada por la pandemia de covid, es corroborada también por Jornaleras de Huelva en Lucha (JHL), colectivo integrado en la recién constituida Sindical Obrera Andaluza (SOA). A través de la Cooperativa de Abogadas Andaluzas, JHL ha presentado varias denuncias documentadas contra el gigante de los frutos rojos moguereño. En dos ellas (abril de 2020 y febrero de este año), a cuyo contenido ha tenido acceso La Mar de Onuba, se solicitaba de la Inspección y Trabajo y Seguridad Social de Hueva la paralización de la actividad en la cooperativa hasta que fueran garantizadas las medidas anti covid y una organización de los turnos de trabajo respetuosa con los derechos sociolaborales emanados del Convenio Colectivo. El requerimiento no ha sido atendido por la ITSS en ninguna de las dos ocasiones.

Además de las escasas medidas de prevención y la discutible gestión de los casos de covid detectados,  JHL también denuncia que Cuna de Platero establece turnos de trabajo en jornadas semanales inferiores a seis días, y que avisa a sus trabajadores con apenas 24 hora de antelación, sin que existan cuadrantes anuales, ni siquiera mensuales, ni estabilidad laboral garantizada. «Lo que se traduce en una continua inseguridad para los trabajadores y una absoluta imposibilidad de conciliación de la vida laboral y familiar«, destaca el escrito registrado el pasado 19 de febrero, sobre el que la ITSS tampoco se ha pronunciado aún.

Plusvalía ilegítima a costa de los trabajadores

La denuncia también advierte que la empresa no respeta las ya de por sí exiguas condiciones sociolaborales y salariales recogidas en el Convenio Colectivo. «Aquí se cobra por hora», relata un trabajador de la empresa moguereña que destaca este aspecto. «Yo he estado echando turnos desde las diez y media de la mañana hasta las ocho de la tarde. Estamos trabajando cuatro días seguidos y descansamos uno. Los días de descanso no se pagan. La hora nos la pagan a seis euros y medio o algo menos. No existen las horas extras. Si trabajas cuatro horas o trabajas doce es lo mismo».

En este sentido, como recuerda la denuncia a la Inspección de Trabajo de Huelva, el Convenio Colectivo dispone que “en las empresas que se trabajen menos de seis días a la semana, el salario día se incrementará en la parte proporcional que corresponda, de manera que el trabajador y la trabajadora percibirán el mismo salario que si trabajase los seis días”. Por otra parte, se establece el pago de horas extraordinarias con un incremento del 75 % sobre su valor original. Sin embargo, Cuna de Platero no está abonando el salario diario establecido. Tras una reciente Sentencia del Tribunal Supremo (en respuesta a un recurso interpuesto por las empresas Erilla Fruit SL, Agrobionest SL, Agro Jabonero SL, y SAT Costaluz para no tener que abonar el SMI a sus trabajadores), el salario en el campo no puede ser inferior al Salario Mínimo Interprofesional, fijado en 44,99 € más las cantidades proporcionales por vacaciones y otros conceptos. El Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) asevera que, aplicando íntegramente el Convenio Colectivo, el salario mínimo en el campo onubense deber de 48,54 euros brutos por cada jornada laboral de 6,5 horas.

Según estos cálculos, los operarios y operarias del manipulado de Cuna de Platero (varios miles cada campaña) están sufriendo una importante pérdida salarial. Así, en cada turno de cuatro días como los que refieren las fuentes consultadas, con hasta cuatro horas extraordinarias diarias, el salario no abonado por la empresa a sus trabajadores superaría los 80 euros semanales.

Dicho de otra forma, Cuna de Platero se estaría embolsando de forma irregular ingentes cantidades de dinero a costa de ignorar el Convenio Colectivo. Si a ello se suma el ahorro por no abonar días de descanso y otros derechos salariales reconocidos, cabe deducir que la empresa moguereña, líder en el sector, y en la que llegan a prestar servicio más de 4.500 trabajadores durante la temporada alta de los frutos rojos (según los datos ofrecidos en su web corporativa), aumenta irregularmente sus beneficios en varios millones de euros cada año. Una plusvalía ilegítima a cargo de los bolsillos de sus propios trabajadores.

Menoscabo de ingresos para las arcas públicas

Las cifras producen vértigo y llevan implícito, además, un serio menoscabo para las arcas públicas, pues por cada euro que no percibe el trabajador, hay casi 30 céntimos que deja de ingresar el estado en concepto de IRPF y Seguridad Social. Si, como aseguran todas las fuentes consultadas por esta revista, el pago por hora, puro y duro, es la tónica general en las principales empresas onubenses de manipulado de frutos rojos, la pérdida de ingresos para el Estado (Hacienda Pública y Seguridad Social) también es de varios millones de euros cada año. El problema excede, por tanto, el mero ámbito de las relaciones laborales y afecta a toda la ciudadanía española. Hay mucho que inspeccionar.

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