Luis Díez y Daniel Díez Carpintero: “Los grandes operadores del juego son multinacionales de la especulación”

Daniel Díez Carpintero y Luis Díez, durante la entrevista con cuartopoder. / M.M.

Entrevista a los autores del libro ¡Jugad, jugad, malditos! (Akal, 2020) sobre la epidemia del juego en España.

por Miguel Muñoz

 

El juego se ha convertido en una epidemia. La problemática de las casas de apuestas, que han crecido en los barrios más populares durante los últimos años, ha puesto sobre la mesa la necesidad de actuar. Pero ¿qué se sabe sobre la ludopatía? ¿Qué se sabe sobre los intereses políticos que hay en el sector del juego? ¿quiénes son los magnates del juego? A estas y otras preguntas trata de responder el libro ¡Jugad, jugad, malditos! La epidemia del juego en España: ludópatas y capos del azar (Akal, 2020).  El libro, del que cuartopoder publicó un adelanto la semana pasada, está realizado por el periodista Luis Díez y el escritor Daniel Díez Carpintero, ambos colaboradores de este medio. Hablamos con ello sobre el contenido de la que quizás es la mayor investigación sobre el juego publicada en nuestro país.

-¿Cómo surge la idea de realizar el libro? ¿Cómo os empezáis a interesar por la problemática del juego? Luis escribió un artículo sobre el tema y creo que partir de eso surge el libro.

-Luis: Surge porque nos encarga el libro Akal. Me interesaba, evidentemente. Me inquieta como novedad y como problema social. Es decir, uno ve que van abriendo casas de apuestas en un barrio y se pregunta por qué y qué hay dentro. ¿Por qué en vez de una frutería ponen una timba? Esa es la cuestión. Y entonces te das cuenta de que es un gran negocio. ¿Para quién? Para unos determinados magnates desconocidos. ¿Quiénes son? Ese es el tema. Empiezas a entrar

Daniel: Yo me fui a México 6 años y todo esto sucedió cuando yo estaba allí. Cuando volví, de pronto lo flipé. De hecho, la primera casa de apuestas que vi pensaba que era una tienda de deportes. Me llamó la atención. De pronto lo vi todo lleno de salones de apuestas.

-El juego siempre ha estado ahí, con casinos o bingos. Pero el hecho diferencial es la llegada de las casas de apuestas. Además, se refleja claramente que están situadas en ciertos barrios, hay una intencionalidad.

-Luis: La intención es renovar el plantel de jugadores. En la crisis, como la clase media no va tanto a casino y bingos, se hace un planteamiento estrictamente empresarial. Es un sector muy gremial. Y con mucho poder. Ellos hacen un planteamiento de que, si se juega menos, que se juegue más para tener el mismo dinero. El sector del juego no sufre la crisis aunque es verdad que en 2016 se juega menos cantidad que en 2008. Es curioso, pero pasan la crisis bastante bien.

-El volumen de negocio es muy grande y no para de crecer, según las cifras que hay

-Luis: El factor principal es el juego online. Las apuestas online son el factor principal del incremento. Hay que distinguir entre las dos modalidades, el juego presencial y el online. Los operadores de juego presencial se pasan a partir de 2011, con la entrada en vigor de la Ley del Juego de 2012, al juego virtual. Hay una expansión de los grandes operadores a través de las casas de apuestas, que son, por decirlo de alguna manera, las antiguas casas de máquinas tragaperras. Con la entrada en masa del juego online se expanden las casas de apuestas en locales que en muchos casos eran producto de la crisis, habían echado la persiana. Ven ahí una nueva luz de negocio. Se configuran como pequeño casinos donde hay juego online y presencial en el mismo sitio.

Daniel: Una de las cosas que hace que esto sea adictivo es que se puede gastar muy poco dinero. Entonces en los barrios donde la renta no es alta siempre está la opción de apostar aunque sea un par de euros. Es un negocio que se mantiene incluso con pequeñas cantidades, No es como el casino que tienes que pagar una entrada, por ejemplo.

-Ya en los primeros años de la democracia contáis cómo se ven entrelazados los intereses políticos con los del juego.

-Luis: Hay una corrupción objetiva y subjetiva. Cuando se legaliza el juego en 1977, antes de las elecciones, se hace un decreto para legalizarlo. Se concedía un casino por provincia. En los más importantes como Madrid o Barcelona hay unos intereses evidentes. En Madrid se lucra el que era subsecretario del Ministerio del Interior Jesús Sancho Rof, de acuerdo con el abogado Escolano que era el presidente del casino. Tenía una sociedad que competía con otras cuatro por la adjudicación. En una de ellas están algunos amigos del rey o gente de la nobleza. Ya vemos entonces que era un gran negocio. En Cataluña los casinos de Barcelona, Girona y Tarragona se conceden a un amigo de Jordi Pujol e hijo de la escuela franquista. Casado con la hija del alcalde franquista de Barcelona. Los que estaban ahí en esos momentos ya eran los validos políticos del franquismo y la transición.

«La corrupción en el sector del juego viene de las trampas del modelo»

A partir de ahí hay corrupción objetiva por el modelo que se hace. Había un casino por provincia, pero pasado mucho tiempo, a la altura de 2016, los casinos se desdoblan. Como el de Pontevedra. ¿Cómo vamos a dejar sin desplomar a los turistas? Ese casino está en la isla de La Toja. Los casinos, por ley, no podían estar a menos de 27 kilómetros del casco urbano de una ciudad de más de 150.000 habitantes. Entonces, ocurre que para establecer un casino en Vigo y desplumar a los cruceristas, había que hacer un casino en Vigo. Se hizo un anexo de una sala del casino de La Toja, que se convierte en el casino de Vigo. Como la ley no prohíbe eso, sale adelante. Eso es corrupción objetiva y lo votan en el Parlamento Autonómico. El juego presencial depende de las autonomías y el online del Estado. Las autonomías tienen 17 regulaciones distintas y 17 regímenes fiscales diversos. A partir de lo que ocurre en Galicia se producen situaciones similares. La corrupción viene de las trampas del modelo. Este sector que mueve tanto dinero, un 2,5% del PIB, tanto como la agricultura, resulta que nadie escribe de ello. Debe ser por algo, eso es también corrupción objetiva.

juego-Se habla de que la ludopatía es “la enfermedad fantasma”. ¿Por qué?

Daniel: Así es como la llaman los psicólogos, no solo a la ludopatía sino a muchas adicciones. Sobre todo cuando se trata de cosas como la ludopatía, donde no existe todavía muchas información, hay mucha gente que no sabe que el juego es adictivo. Lo llaman la enfermedad fantasma porque los propios pacientes no saben que el origen de su malestar está ahí. Muchos pacientes que acuden al psicólogo, que tienen fracaso escolar, que se sienten deprimidos, que pierden el trabajo, etc y por muy raro que resulte no relacionan eso con la ludopatía. Por eso es la enfermedad fantasma, está ahí produciendo muchos síntomas pero está escondida. Y luego como también es una cosa que no se muestra, los ludópatas no van diciendo que son ludópatas. Es fantasma porque ellos lo ocultan. Tienen problemas de muchos tipos pero la causa de ellos tienen reticencia a mostrarla.

-En el libro salen muchas voces de gente que ha sufrido este tipo de problemas. El perfil es muy variado ya que está el jugador más veterano, de tragaperras en el bar, y gente mucho más joven que va ahora a casas de apuestas. Los profesionales dicen que la ludopatía siempre ha estado ahí pero ha cambiado el perfil.

Daniel: Se está poniendo como de moda y se está convirtiendo en un fenómeno social entre gente joven que igual que antes iban a discotecas, ahora están empezando a ir a salones de juego en grupo. Normalmente, durante la adolescencia, van chavales que buscan conductas de riesgo y en grupo, en plan bravucón. Y muchas veces siguen con el juego por internet, alguno de ellos resulta que gana y ahí comienzan a engancharse. En realidad el perfil puede ser cualquier persona. Esa idea de que se puede ser ludópata si se tienen determinadas condiciones psicológicas es mentira. Cualquier persona puede caer. Es una adicción como cualquier otra.

-Habláis con varias profesionales en el libro. ¿Qué es lo que más os ha llamado la atención de este problema?

 -Daniel: La capacidad de absorber que tiene el juego. Dentro de las adicciones hay algunas que te absorben por completo como el alcohol. Hay otras como el tabaco que parece que se sobrellevan. Me ha llamado la atención lo absorbente que es la ludopatía, cómo chupa la vida entera de la gente. Los que están verdaderamente enfermos acaban abandonando a sus parejas, a sus hijos, descuidándose físicamente, etc, sólo para jugar día y noche. Porque es una adicción en la que el tiempo transcurre muy deprisa. Por eso las casas de apuestas no tienen ventanas. Para que no se den cuenta de que el tiempo está pasando. Los ludópatas empiezan a jugar y el tiempo pasa a toda velocidad, pueden estar 7 u 8 horas jugando

«Me ha llamado la atención lo absorbente que es la ludopatía, cómo chupa la vida entera de la gente»

-Hay un capítulo donde describes ciertas relaciones de políticos con el sector del juego. Salen nombres como Soraya Sáenz de Santamaría, Rafael Catalá, etc.

-Luis: Solchaga ayudó a la venta de máquinas tragaperras en América Latina. No se puede llamar corrupción pero hay una compra de voluntades políticas. Una de ellas es la de Sáenz de Santamaría. Ella es portavoz del grupo parlamentario del PP cuando se está haciendo la ley del juego online. Ella conocía bien en qué consistía. Esa ley autoriza y legaliza, previa petición, a los operadores, en su mayor parte británicos. Operaban ya antes al margen de la ley, en alegalidad. Las apuestas online no están recogidas en ninguna ley hasta ese momento. Se dijo en la nueva ley a esas empresas que actuaban con sede social en paraísos fiscales que se inscriban, paguen una cuota y se les autorizaría a seguir con el negocio. Como no tenían sede social en España se las obliga a fijar su sede, a efectos de comunicación, en un bufete de abogados. La mayor parte de esos operadores, los 8 grandes, la fijan en el despacho de Cuatrecases. Es el despacho al que unos años después se incorporó Sáénz de Santamaría como socia. Pero es que quien da las licencias es ya Sáenz de Santamaría como vicepresidenta de Rajoy en 2012. No se dice nada más que esto, se describe. No acusamos a nadie, describimos hechos. En el caso de Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, del que depende la ley, crea el regulador: la Dirección General de Ordenación del Juego. El despacho de abogados de Montoro también tramitó algunas de las licencias. Montoro ha preferido callarse.

-En uno de los capítulos habláis directamente con uno de los empresarios del juego. Él se queja de la “mala prensa” que tiene el sector. ¿Qué argumentos usa para defenderse?

-Luis: Hay un lema en las asociaciones empresariales y lobbys que dice que el juego no es problema en España. Que no hay un problema. Lo que no hay son encuestas epidemiológicas sobre esa adicción. Lo que no hay es un estudio sanitario serio. Y tampoco hay interés en que lo haya. Eso lo dice incluso el responsable de la policía encargado del control de las salas de juego. Es más, ese señor, que se llama Jesús Alberto Fuentes, llega a decir que hay jóvenes que entran a las salas de juego, juegan y luego denuncian a la empresa. La asociación ANESAR, que agrupa a los empresarios de salones de juego, es la que dice que la publicidad de las apuestas online les está haciendo daño.

-Eso lo reflejáis también, que hay voces dentro del sector que se muestran partidarias de reducir la publicidad para frenar esa percepción social negativa.

-Luis: Claro, porque relacionan la concurrencia de la gente a esas casas de apuestas con el bombardeo publicitario. Y es verdad, porque ellos son concesionarios de esas casas. Imagina que tú sacas un coche al mercado y lo anuncias. El señor del kiosko que tiene la publicidad se beneficia, el del concesionario de automóviles también. Otro argumento que usan es que los periodistas no entendemos nada, lo mezclamos todo. Ellos dicen que las casas de juego solo representan el 7% de lo que se juega en España. Se mueven 30.000 millones de euros al año en total, de los que cerca de 20.000 son juego online. Es decir, apuestas. Si consideramos que la Lotería Nacional y la ONCE facturan un total de 11.000 millones, el resto es sector privado, se llame online o presencial. Pero ese corporativismo siempre se escuda en que el porcentaje es poco, en que el juego no es problema, en que pobrecitos los ludópatas pero son 4, etc. Lo que estamos viendo es que los 8 grandes operadores, que tienen a su vez salones de juego y online, son multinacionales de la especulación.

-Otro de los capítulos precisamente desgrana a quién pertenecen las principales empresas del juego. Aparece una presencia importante de los fondos buitres.

«Sportium es del fondo buitre Blackstone, que compra viviendas de segunda mano y públicas. Son especuladores netos»
Luis: Codere son fondos buitres estadounidenses. Era una empresa española creada por Recreativos Franco y los hermanos Sampedro. Sportium es del fondo buitre Blackstone, que ahora compra viviendas de segunda mano y públicas. Son especuladores netos. Compraron Sportium a Cirsa, la empresa de Manuel Lao. Los únicos empresarios españoles ahora de uno de los grandes operadores son los gallegos González Fuentes, dueños de Luckia. Según ellos están abiertos a recibir participaciones de quien haga falta para ampliar su presencia internacional. Luego hay otros grupos españoles como son Orenes, todos conectados al PP. En su caso, a través del actual secretario Teodoro García Egea. También están los vascos de RETA, con un fuerte componente político y cuentan con el favor del PNV. Está el caso del señor Roures, que quiso montar Carcaj, una operadora de apuestas. La lanzó pero fracasó y al cabo de un año desapareció. En cuanto al dominio del mercado online es indudable el papel de 888, Betfair, William Hill y alguno más. Y sobre todo los patrocinios. Para no verse afectados por el Brexit se han pasado a Malta, para pagar el mínimo impuesto posible. Al verse afectados por la posible prohibición de las apuestas, por lo menos en horarios ordinarios, compiten por adquirir el patrocinio de todos los equipos de fútbol. Entre patrocinios y publicidad estos operadores tienen tanto poder que manejan del orden de 300 millones de euros al año. Frente a esto, los medios de comunicación dicen que viva la fiesta. Pero confundir las apuestas deportivas con el deporte es una burda maniobra.

-Tenemos nuevo gobierno. Parece que sobre el papel tiene al menos una apuesta decidida a cambiar algunas cosas. De hecho, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, parece que está puesto ahí para ello.

-Luis: Tienen competencias sobre el juego online. El gobierno central puede hacer una regulación de la publicidad. Regularla para que no se incite a la juventud a esa deriva. Que la incite más bien a jugar al fútbol pero no a apostar. Y luego deben aplicar una regulación fiscal que estamos esperando. Estos tipos no pagan impuestos de beneficio, no tienen domicilio social en España y los que lo tenían en España se han ido a Ceuta y Melilla porque solo pagan el 5%. Tú como industrial o comerciante estás pagando impuestos por unos tipos que venden por internet aire y que además hacen una distribución inversa de la renta. Sacan del que menos tiene, del más desesperado, para dárselo a uno o dos.


Entrevista de Miguel Muñoz publicada bajo Licencia Creative Commons de

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