Lidl impone un «plan de acción» a sus proveedores de frutos rojos tras una «evaluación de impacto sobre los Derechos Humanos»

🗞️ Los proveedores onubenses de frutos rojos deberán aceptar «auditorías sociales aleatorias no anunciadas y centradas en las infracciones detectadas» en la investigación ordenada por la cadena.

🗞️ El gigante alemán de los supermercados asegura que «se ve en la obligación de actuar» tras las conclusiones de la EIDH realizada por auditores independientes en 2020.

🗞️ Compromiso contra la esclavitud moderna: los proveedores de frutos rojos de Lidl deberán participar en el proyecto internacional Stronger Together y adherirse al Foro de Comercio Ético español

🗞️ Lidl también exigirá a sus proveedores la participación en un proyecto piloto para la «implantación de un mecanismo efectivo de quejas en el lugar de trabajo».

📄  La Mar de Onuba publica, íntegramente, la Evaluación de Impacto sobre los Derechos Humanos (EIDH) que ha llevado a la cadena Lidl a imponer un Plan de Acción a sus empresas proveedoras de Huelva.

por Perico Echevarría

 

Lunes, 14 de marzo de 2022. La cadena internacional de supermercados Lidl, una de las mayoras compradoras de frutos rojos onubenses, exige a sus proveedores desde este mismo año la implementación de un Plan de Acción específico (VER AQUÍ), elaborado por la propia cadena, para garantizar el respeto de los Derechos Humanos y el cumplimiento de las leyes laborales en las empresas productoras de las fresas, moras o arándanos que Lidl ofrece a sus clientes en sus estanterías.

Formación obligatoria en el programa Stronger Together

«Cualquier forma de trabajo forzoso está prohibida y no será tolerada por Lidl», asevera en su documento la cadena de supermercados, que, no obstante añade que «asimismo, admitimos que existen muchas formas de trabajo forzoso que, con frecuencia, no se detectan».

«Para ello», el del Plan de Acción de Lidl elaborado como respuesta a la EIDH realizada en 2020, «es muy importante formar a los socios afectados de manera que puedan reconocer las distintas formas de trabajo forzoso cuando se detecten en el contexto de las auditorías sociales o a través de denuncias. Esto reviste una especial relevancia para la contratación de trabajadores migrantes»

«Por ello», concluye Lidl, «nuestros socios y proveedores participarán en la formación de prevención de trabajo forzoso de la organización Stronger Together«.

Stronger Together es una iniciativa liderada por empresas que tienen como objetivo reducir la esclavitud moderna, en particular el trabajo forzoso, el tráfico laboral y otra explotación oculta de trabajadores por parte de terceros. Brinda orientación, capacitación, recursos y una red para que los empleadores, los proveedores de mano de obra, los trabajadores y sus representantes trabajen juntos para reducir la explotación.

Stronger Together ofrece una variedad de oportunidades de capacitación especializada y en profundidad sobre cómo abordar la esclavitud moderna, incluidos talleres abiertos, módulos de aprendizaje electrónico y capacitación interna personalizada. Sus recursos se pueden descargar gratis e incluyen carteles informativos, folletos y poderosos cortometrajes para la capacitación e inducción de empleados y trabajadores temporales y estacionales; listas de verificación interactivas y políticas de plantilla; y conjuntos de herramientas de mejores prácticas de la industria. Nuestros kits de herramientas detallados informan y equipan a las empresas con medidas claras que pueden implementar para disuadir, detectar y lidiar con la explotación en su negocio y cadena de suministro.

Stronger Together se enfoca en crear «consejos que sean prácticos, pragmáticos y fáciles de entender y usar para cualquier negocio, de cualquier tamaño». La organización se lanzó en el Reino Unido en 2013 y desde entonces ha crecido hasta tener un alcance global, ejecutando proyectos y programas en países de todo el mundo.

En diciembre de 2020, Lidl fue la primera cadena de supermercados que publicó su propia Evaluación de Impacto sobre los Derechos Humanos en la cadena de suministros de frutos rojos para sus establecimientos. El informe, que se reproduce íntegramente en esta misma página, está disponible en varios idiomas en la web corporativa de la empresa, y en él se detalla la investigación realizada por consultores independientes a través de entrevistas a trabajadoras, empresarios y otros actores de la sociedad civil relacionada con la industria de los frutos rojos. 

Desde la finalización de la EIDH, Lidl ha «profundizado» en las conclusiones del informe y ha desarrollado una serie de medidas, en colaboración con los propios proveedores, sindicatos, ONG y otros colectivos sociales para «abordar los riesgos identificados».

En este sentido, la cadena de supermercados destaca la imposibilidad de hacerse cargo «en solitario» de la «mitigación de muchos de los impactos sobre los Derechos Humanos» detectados en la EIDH, por lo que su plan de acción, propone «trabajar codo con codo con los todos los actores del sector».

«Lidl se ve en la obligación de actuar»

Resumen del estudio de impacto en DDHH elaborado por Lidl y que detalla las principales problemáticas detectadas por la cadena de supermercados (Clic en la imagen para ampliar)

Según destaca el Plan de Acción, a cuyo texto ha tenido acceso La Mar de Onuba, «Lidl se ve en la obligación de actuar para minimizar los efectos negativos y ejercer su influencia para conseguir cambios positivos».

De esta forma, y a partir de la actual temporada de cosecha 2021/2022, los socios de Lidl estarán obligados a adoptar una serie de «medidas concretas en la cadena de suministro de fresas de España» para abordar de forma específica cada una de las principales problemáticas detectadas por la empresa en su investigación sobre el terreno.

En primer lugar, los proveedores de frutos rojos deberán proceder al «refuerzo de las capacidades internas a la hora de llevar a cabo la debida diligencia empresarial», toda vez que la EIDH «ha revelado que el Código de conducta de Lidl no se conoce ni comprende en todas las partes de la cadena de suministro». Para lograr este objetivo, los socios de Lidl «desarrollarán capacidades internas con personal cualificado en el ámbito de los derechos humanos y reforzarán las capacidades existentes como, por ejemplo, a través de la formación continua. Se trata de dotar a las empresas proveedoras y sus trabajadores de capacidades para «la aplicación adecuada de nuevos requisitos».

Por otra parte, la cadena de supermercados destaca que «los problemas identificados en la EIDH «no solo afectan a la cadena de suministro de Lidl, sino que han de analizarse de forma sistémica». Por ello, Lidl exigirá que sus socios se adhieran al Foro de Comercio Ético español, del que el gigante de los supermercados Lidl forma parte desde hace años con sus filiales británicas y españolas, «con el fin de desarrollar, junto a otros minoristas y actores de la cadena de suministro, un enfoque global para abordar los riesgos». Lidl aboga por que también se refuerce «la presencia y el rol de los actores de la sociedad civil en el marco del Foro de Comercio Ético español». 

Auditorías sociales aleatorias no anunciadas y centradas en las infracciones detectadas en la EIDH

«Actualmente», explica el Plan de Acción de Lidl dado a conocer la pasada semana, «para suministrar a Lidl, todos los productores de frutas y verduras han de presentar resultados de cumplimiento total de una auditoría GRASP de GlobalGAP». Un certificado del que disponen una parte importante de las empresas onubenses productoras de frutos rojos, pero que, como indican la propia EIDH de Lidl y otros informes internacionales conocidos en los últimos años, se han revelado como «insuficientes».

En ese aspecto, Lidl exige desde esta temporada a sus proveedores onubenses que se sometan a otras auditorías sociales aleatorias «centradas en las infracciones detectadas en la EIDH».

Entre otras, aquellas relacionadas con las condiciones de trabajo en la que se producen la recolecta de frutos rojos, incumplimientos a nivel salarial, descanso semanal, alojamientos o derechos sindicales.   

«Para mejorar la debida diligencia en derechos humanos», recoge el Plan de Acción de Lidl, «los socios también intensificarán los controles de las cooperativas y explotaciones individuales de productores. Por un lado, esto incluirá el registro de las cooperativas en la plataforma Sedex, para lo que se llevará a cabo una evaluación de los riesgos de los actores de la cadena de suministro. Por otro lado, permitirá analizar las auditorías sociales de manera más efectiva mediante el refuerzo de las capacidades internas de los distintos productores para la aplicación de los requisitos».

«Proyecto piloto para la implantación de un mecanismo efectivo de quejas en el lugar de trabajo»

El Plan de Acción que Lidl impondrá a sus proveedores de frutos rojos la implantación de un mecanismo de quejas efectivo a disposición de los trabajadores dentro sus empresas, al considerar que «es una parte esencial de la debida diligencia empresarial que permite descubrir violaciones de derechos».

La cadena de supermercados asevera que «Lidl se ha fijado como objetivo poner en marcha una prueba piloto de mecanismo de quejas o denuncias en distintas cadenas de suministro de forma a que se pueda escalar y replicar a nivel sectorial». «Para ello, y de la mano de nuestro socio Elevate», anuncia Lidl, «implantaremos en Huelva un mecanismo de quejas piloto en el lugar de trabajo de conformidad con los criterios de efectividad de los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos».

«Nuestro objetivo es intensificar en el futuro la cooperación con otros actores del sector con el fin de aprovechar las sinergias y evitar las duplicaciones con otras iniciativas similares», recoge el Plan de Acción de Lid. 

Información a finales de año sobre las mejoras obtenidas con el Plan de Acción

«Estamos convencidos de que, con la adopción de estas medidas, daremos un gran impulso al trabajo realizado in situ en el sector para la mejora de las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores», finaliza el el texto al que ha tenido acceso a esta revista.

A finales de 2022, Lidl informará de las «experiencias y progresos obtenidos con las medidas acordadas», para la que la cadena de supermercados espera contar con la «cooperación constructiva» con otros actores del mercado, la sociedad civil y los interlocutores sociales, a los Lidl reconoce «una función importante a la hora de abordar los retos de forma integral».

Evaluación de impacto sobre los Derechos Humanos en la cadena de suministro de fresas de Huelva (Lidl,2020)

La cadena Lidl «ha detectado un riesgo elevado para los derechos humanos en las cadenas de suministro de frutas y verduras». En este ámbito, la cadena de suministro de frutos rojos ha sido identificada como «punto destacado».

Debido al gran volumen de compras y a las prolongadas relaciones comerciales, la zona de Huelva (España) presenta una importancia estratégica para la cadena. En este contexto, en marzo de 2020 Lidl encargó a la asesoría Löning-Human Rights & Responsible Business la realización de una evaluación de impacto en los Derechos Humanos (HRIA) para la cadena de suministro de frutos rojos de Huelva, cuyo informe final reproduce La Mar de Onuba a continuación:

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