«La rebelión es una forma de belleza», Juan Cobos Wilkins recibe el Premio Emilio Castelar a la Defensa de las Libertades y el Progreso de los Pueblos

Juan Cobos Wilkins recibe en los Reales Alcázares de Sevilla el Premio Internacional Emilio Castelar a la Defensa de las Libertades, en Cultura, de manos de la directora del Centro Andaluz de las Letras, Eva Díaz, y el director de la Fundación Lara (Planeta), Pablo Morillo

Sábado, 16 de octubre de 2021. «Y si no, nos rebelaremos». El poeta, novelista y narrador onubense Juan Cobos Wilkins hizo un alegato en defensa de la belleza, la alegría, en sus diferentes manifestaciones, como uno de los alicientes que nos hacen querer vivir cada día. Fue durante su discurso de agradecimiento al recibir en los Reales Alcázares de Sevilla, el pasado 8 de octubre, el XI Premio Emilio Castelar a la Defensa de Las Libertades y el Progreso de los Pueblos, en su categoría de Cultura. 

Cobos Wilkins, que se manifestó acreedor de «un honor» y, también «una gran responsabilidad» por recibir el galardón, evocó al auditorio la muy lejana leyenda de una mendiga que encontraba en la belleza de las flores, y en el propio hecho de velar por esa belleza, la razón para querer vivir cada día. «Yo creo que algo así es el aliento y el anhelo de estos premios. La unión de lo tangible, concreto, con lo intangible, deseable, que nos hace ser personas, y que nos hace caminar por el mundo sin destrozar ese mundo. Sabiendo, o al menos intentando saber, que el horizonte solo lo es y lo será si se ilumina con las luces de la Igualdad, de la Justicia y de la Libertad. Y si no es así… Si no es así, nos rebelaremos. Porque la rebelión también es una forma de belleza».

El Premio Emilio Castelar a la Defensa de Las Libertades y el Progreso de los Pueblos , que cumple su undécimo aniversario, es concedido por la Asociación Progresistas de España en reconocimiento a la labor de personas, empresas y organizaciones comprometidas en la defensa de las libertades, el progreso de los pueblos y la construcción de una sociedad mejor y más justa. En esta undécima edición, el jurado ha valorado en su fallo «el profundo valor humanístico, social y de defensa de las libertades de la obra y la vida de D. Juan Cobos Wilkins, haciéndolo merecedor de este galardón”.

«Un onubense universal»

Durante la entrega de los galardones, la periodista y asesora de Comunicación en el Ministerio de Educación y Formación Profesional, Gema Rodríguez Betrián, que hizo de maestra de ceremonias, también puso en relieve “la narrativa y la creatividad de una persona única e irrepetible, un onubense universal”. Así, Rodríguez aseguró que “es difícil glosar a un intelectual y creador de historias, de personajes y de compromiso. Esos que hacen de la cultura la herramienta más poderosa frente a las cadenas de la intolerancia y la sinrazón”

Cobos Wilkins es autor de más de 30 libros de poesía, prosa y novela. Creador de la Fundación Juan Ramón Jiménez y también director de la casa museo del poeta en Moguer.  Es crítico del diario El País en su suplemento cultural Babelia,  y de la revista Turia. Además dirige la revista de literatura y arte Con dados de Niebla y la colección de poesía Juan Ramón Jiménez. Fue corresponsal en Andalucía de la revista El público y escribió guiones radiofónicos para programas de la cadena Ser y Radio Nacional de España como El loco de la colina. En 2006 prestó su voz para narrar los hechos del “año de los tiros” en el radio documental Riotinto, la memoria de las entrañas de la tierra del periodista Juan Carlos Leon, a quién se le otorgó por ello el Premio Andalucía de Periodismo. En el año 2007 el director onubense Antonio Cuadri adaptó para el cine su obra El corazón de la tierra. Ese mismo año fue nombrado Hijo Predilecto de su localidad natal (Minas de Riotinto, Huelva). La Medalla de las Artes de la Ciudad de Huelva o el reconocimiento de la cinematografía y las artes visuales, “fijan el compromiso de un escritor humano, esas personas en las que toma forma el timbre inconfundible de la verdad humana”, añadió la conductora de la gala.

En un breve comentario remitido a esta revista, el poeta expresó que “es un honor, una alegría e igualmente implica una enorme responsabilidad recibir el Premio Internacional Emilio Castelar a la Defensa de las Libertades y el Progreso de los Pueblos, en el apartado de Cultura. Para un poeta, para un escritor, como yo, la emoción y el compromiso que conlleva son grandes y van de la mano».

GALARDONES DE LA XI EDICIÓN

En esta XI edición, además del onubense Cobos Wilkins, han sido galardonados el médico  epidemiólogo Fernando Simón, el diplomático e hispanista marroquí Boughaleb el Attar en la categoría internacional; la actriz Inma Cuesta por su compromiso y activismo social; el fotoperiodista Ángel Soto en la categoría de comunicación, la ONG Acción Social por la Música dedicada a la integración de niños y jóvenes en riesgo de exclusión social. En la categoría de política han sido premiadas  la ex Consejera  de Turismo, Comercio y Consumo Sonia Pérez Ezquerra, y la ex Viceconsejera de dichas áreas, Isabel Muela López, por la creación de la Escuela Vasca de Retail. Como activista social y compromiso ha resultado premiado el chef Enrique Sánchez. En la categoría de igualdad la periodista Ana Bernal. En la categoría de empresas los Premios Emilio Castelar han querido reconocer a la Asociación de Jóvenes Empresarios AJE. En comunicación, ha sido galardonada Ana Núñez-Milara por su trayectoria en la construcción del proyecto europeo a través de su actividad periodística. En la categoría de medioambiente el premio ha recaído en la firma Ecoalf. A título póstumo, el Premio Emilio Castelar ha querido reconocer la trayectoria de la fallecida Rosa María Sarda .

También ha resultado premiado el grupo de comunicación IMASTV en la figura de Julián Camacho, y junto a estos galardones, la edición X de los Premios Emilio Castelar ha concedido un premio especial del jurado en su categoría internacional por su dilatada trayectoria en defensa de la igualdad y las libertades a través de la comunicación a la doctora Ana María Polo.

En anteriores ediciones han recibido el premio, entre otros y otras, ex presidente de Uruguay, Pepe Mújica, el maestro de periodistas, Iñaki Gabilondo, el presidente de Greenpeace, Juan López Uralde, el filósofo José Antonio Marina, la Asociación de Mujeres Gitanas Universitarias, el politólogo argelino Sami Naïr, la cantante Rosalía y el humorista y arquitecto Peridis.

'La rebelión es una forma de belleza'
Discurso del poeta, novelista y periodista onubense Juan Cobos tras recibir el Premio Castelar a la Defensa de las Libertades y del Progreso de los Pueblos que otorga anualmente la Fundación Progresista de España.

Por otra parte, en un premio que tiene bordada la palabra Libertad, como la bandera de Mariana Pineda.

Es un premio que apuesta por los derechos humanos, por el progreso de los pueblos, y eso, sin duda, crea para mí una atracción imantadora que me enamora y, repito, un compromiso que uno está gustoso de asumir. 

Un poeta, un narrador como yo, siente que la palabra es la materia o antimateria ancestral con la que trabaja, y que esa materia conlleva una fuerza interior que, sin duda, es la defensa de la dignidad, la que nos signa a los seres humanos. 

Es la palabra, como digo, un argumento de vida, y por eso voy a recurrir a contaros una historia, una leyenda muy lejana, muy perdida en el tiempo. 

Comienza cuando un mercader llega con su séquito, con su caravana, tras cruzar desiertos, montañas, selvas, lugares peligrosos. Llega buscando tesoros, terciopelos, sedas, joyas, especias… a las puertas de una ciudad. Está ya casi atardeciendo cuando la caravana alcanza esa lejana, remota, hermosa y misteriosa ciudad, y a las puertas mismas de la ciudad se le acerca una mendiga. Aproxima su mano hacia él y le pide; le pide una limosna.  El mercader coge su faltriquera, saca una moneda, y la deposita en la palma. La anciana la mira, lo mira a él, y le dice que si en verdad desea ayudarla, no es una moneda lo que necesita, necesita más. 

Él la mira un poco extrañado, pero no nota en el fondo de esos ojos ni el mínimo atisbo de avaricia. Lo que ve es otra clase de luz, de mirada, de resplandor, que no sabe cómo interpretar, pero que le llevan a de nuevo coger la bolsa y depositar, no una moneda, más sino dos; es decir, en total tres. Entonces es la mendiga la que lo mira a él y le dice, “no, señor, una moneda no era suficiente, pero tres me sobran”, y le devuelve la tercera. 

Él se queda muy extrañado. No comprende el porqué no acepta. Al principio se molesta un poco, porque él ha sido generoso, pero vuelve a ver lo mismo en los ojos. Algo que desconoce, algo que no sabe qué es, que le es nuevo, pero que le produce una sensación de armonía y de creer en ella. Va a preguntarle, pero ya la noche ha caído sobre el cielo y sus acompañantes en la caravana desean descansar. También los caballos ya relinchan y piafan deseosos de descanso, de pienso, de agua. 

Así que se adentra en la ciudad y deja a la mendiga también. Se ha distraído en un momento, quizás viendo un halcón que vuela entre las almenas, y cuándo vuelve la cabeza ya no está aquella anciana, ya no está aquella mujer. Se adentra en la ciudad y pasa unos días en los que él compra especias, en los que él compra las sedas bordadas, los terciopelos, las joyas… no deja ni por un momento de pensar en el misterio de por qué una no era suficiente y tres eran demasiado. Pero a la mujer no la encuentra. 

Cuando ya sale de la ciudad, aquella puerta fue de entrada, ahora es de salida, él ya lleva lo que había adquirido, se la vuelve a encontrar en el mismo sitio. Esta vez estaba amaneciendo. Entonces se acerca y le pregunta por qué aquello; por qué dos monedas eran suficiente, una insuficiente, y tres sobraban. Y la anciana le contestó. “Muy fácil, señor. Una moneda para comprar pan, comer y vivir. La segunda moneda, y con eso es suficiente, es para comprar flores, cuidarlas, alegrarme con ellas y tener un motivo por el que comer el pan, y tener un motivo por el que vivir”. 

Yo creo que algo así es el aliento y el anhelo de estos premios. La unión de lo tangible, concreto, con lo intangible, deseable, que nos hace ser personas, y que nos hace caminar por el mundo sin destrozar ese mundo. Sabiendo, o al menos intentando saber, que el horizonte solo lo es y lo será si se ilumina con las luces de la Igualdad, de la Justicia y de la Libertad. Y si no es así, si no es así, nos revelaremos. Porque la rebelión también es una forma de belleza. Muchas gracias.

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