La defensa de Doñana 1998: «Este caso es una farsa ideada por el SAT, AUSAJ y el director de La Mar Onuba, Perico Echevarría»

Manifestación en Huelva en apoyo a la "Temporeras contra la esclavitud".

El letrado de los hermanos Mato, propietarios de la empresa juzgada, sostuvo el pasado martes, durante la vista en el Juzgado de lo Social número 2 de Huelva, que Perico Echevarría, director de esta revista, busca «notoriedad» publicando informaciones falsas.

El abogado que representa ante el Juzgado de lo Social a los propietarios de la empresa Doñana 1998, argumentó el pasado martes, en defensa de sus representados, que el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), la Asociación de Usuarios de la Administración de Justicia (AUSAJ, que presta asistencia letrada gratuita a las diez trabajadoras marroquíes), y el director de esta revista, Perico Echevarría, son cómplices en el diseño y ejecución de una trama delictiva que incluye falsas acusaciones contra sus clientes. En dicha trama, las diez mujeres que han denunciado a la empresa, serían peones de los tres compinches urdidores de una compleja operación contra el sector de los frutos rojos, en general, y contra los hermanos Mato, supuestas víctimas propiciatorias del complot.

El caso Doñana 1998, está plagado de –al menos para un lego- incomprensibles decisiones judiciales, informes sorprendentes, sobreseimientos inexplicables, recursos, apelaciones… Navega a ritmo lento por varios juzgados que abarcan desde La Palma del Condado en Huelva hasta los Juzgados Centrales de Instrucción (la Audiencia Nacional), pasando por una casación, pendiente de resolver en el Supremo, al respecto de la competencia o no del Juez Pedraz para instruir una causa por Delito de Trata y Lesa Humanidad.

Por resumir, y puesto que los lectores de La Mar de Onuba conocen bien este caso, pues fue nuestra revista la que lideró con sus exclusivas el pasado año el fuerte impacto mediático en torno a presuntas irregularidades en el seno de empresas del sector de los frutos rojos:

El caso Doñana 1998 / Temporeras contra la esclavitud arrancó con una denuncia interpuesta el viernes 1 de junio de 2018 ante la Guardia Civil por 101 trabajadoras de la empresa que le da nombre.

91 de esas mujeres fueron despedidas y devueltas a sus países ese mismo fin de semana, en un operativo que contó con la ayuda de agentes de la Benemérita, según consta en sus propios atestados, a los que ha tenido acceso La Mar de Onuba. No pudieron ratificar el lunes siguiente sus reclamaciones ante la Inspección de Trabajo, como paso previo a una reclamación por vía judicial en el juzgado de lo social.

Sí lo hicieron diez de esas mujeres, las conocidas como Temporeras contra la esclavitud, que lograron “escapar” y permanecen en España con un permiso extraordinario de trabajo y residencia expedido hasta se resuelvan todos los procedimientos judiciales abiertos en torno a su caso.

Dos piezas de carácter penal, una por presuntos Delitos contra los Derechos de los Trabajadores, y otra por Delitos contra la Libertad Sexual, se siguen en los juzgados de instrucción 1 y 3 de La Palma del Condado. El pasado martes, 10 de septiembre, se celebró en el Juzgado de lo Social número dos de Huelva la vista de la parte laboral, está pendiente de sentencia.

Fue durante la celebración de ese juicio, de varias horas de duración, algo muy inusual en causas laborales, cuando el abogado que representa ante la jurisdicción Social a los hermanos Mato soltó la bomba ante la jueza que presidía la sala. En realidad, vino a decir el letrado según testigos presenciales, todo este caso es un enorme montaje pergeñado por diferentes intereses espurios; una gran farsa interpretada a la perfección por diez mujeres marroquíes procedentes del mundo rural, casi analfabetas  y que apenas conocen el idioma español; escrita por el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), la Asociación de Usuarios de la Administración de Justicia (AUSAJ, que presta asistencia letrada gratuita a las diez trabajadoras marroquíes), y… ¡el director de La mar de Onuba!

Han leído bien, el abogado de la empresa incluyó a esta revista como parte de un plan pergeñado y ejecutado al alimón por el SAT, al que atribuye ánimo de dañar al sector de los frutos por cuestiones relacionadas con su exclusión en mesas de representación, AUSAJ, a la que atribuye intereses “ocultos”, y, por último,  al director de La Mar de Onuba, Perico Echevarría, al que atribuye una denodada búsqueda de «notoriedad”.

El director de La Mar de Onuba, Perico Echevarría, durante una intervención en Radio Huelva de la Cadena Ser.

En la medida que la sorprendente estrategia de defensa lleva implícita la atribución de graves delitos, el director de esta revista va a solicitar al juzgado una copia de la vista, y se reserva el derecho a tomar las correspondientes medidas legales.

“No lo tengo muy claro, la verdad”, ha manifestado este domingo Echevarría. ”Estos procedimientos son un coñazo, y sí que se basan en una comedia tan vieja como matar al mensajero”, ha añadido. “No es la primera vez que me acusan de algo así. Todavía tengo reciente la querella intimidatoria que me puso SantaLucía Seguros; y la sentencia resultante, a mi favor, es una loa al periodismo independiente digna de leerse. Pero fue un proceso tedioso, largo, lleno de actitudes intimidatorias, y, finalmente, aburrido. Y todo para nada, aquí sigue el mensajero. Haré las pertinentes consultas, y si el susodicho abogado se ha pasado mucho, pues, qué remedio, actuaré en consecuencia. Aunque sea, insisto, un auténtico coñazo”.

“No tengo muy claro si emprenderé medidas judiciales, la verdad”, ha manifestado este domingo el director de La Mar de Onuba, Perico Echevarría. ”Estos procedimientos son un coñazo, y sí que se basan en una comedia tan vieja como matar al mensajero”.

“Lo que sí que me ha sorprendido”, ha añadido extrañado el director de La Mar de Onuba, “por lo que sé de testigos presenciales, es que la jueza no preguntara al abogado si esos hechos tan graves que estaba contando, argumentados en descarga de los que se imputan a los empresarios, los había puesto ya en conocimiento del Juzgado de Guardia. O si, se de ser así, iba a aportar algún documento que acredite haberlo hecho. A mí, desde luego, nadie me ha notificado nada. Y me sorprende, aunque soy bastante lego en procedimientos judiciales, que pronunciada en Sala una acusación de semejante calibre, toda una conjura delictiva participada por el medio que dirijo… no sé, si yo fuera la jueza habría pedido que se informe al Fiscal, por ejemplo. No sé, ya te digo que dirigir un juicio no es mi negociado”, dice Echevarría.

“Pero en cuanto a lo referente a este caso y al trabajo que hemos realizado en esta redacción, te añado algo”, finaliza el director de esta revista: “como él mismo puede confirmarte, hasta en dos ocasiones el propio Pedro Marín, representante de Interfresa [la interprofesional que aglutina al 100 % del sector onubense de los frutos rojos], me ha reconocido -dos veces, dos- que el trabajo de investigación periodística realizado por La Mar de Onuba, a pesar del impacto negativo que pudiera haber procurado al sector que representa su organización, había sido impecable, y que todo lo publicado por nosotros era información veraz, que cumplía con los requisitos exigidos a la deontología periodística. Lo hizo en dos conversaciones mantenidas, una por teléfono, y la otra, que, como ambos bien sabemos, él mismo registró con su teléfono móvil, durante un desayuno en el Bar La Temporada, uno de nuestros escasos patrocinadores, por cierto, en presencia del abogado Juan Ángel Rivera. Es más, Marín llegó a pedirme, en base al conocimiento acumulado por todo lo averiguado por nuestra redacción, y en palabras textuales, y subraya textuales, por favor, ayuda para solucionar este tipo de problemas en el sector de la fresa. Tú tienes que ser parte de la solución, y te pido que nos ayudes, fueron sus palabras. Estoy convencido de que, llegado el caso, Marín no tendrá inconveniente en ratificar sus propias palabras ante un juez”.

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Perico Echevarría, director de la Mar de Onuba ha sido propuesto como testigo de la acusación en las diferentes causas judiciales abiertas por los hechos denunciados por las Temporeras contra la esclavitud. No consta que hayan sido abiertas diligencias contra él por los hechos que le atribuye la defensa de los hermanos Mato.

Manuel Mato a Carlos Herrera en 2018: 'Estos son unos maleantes'

Le estrategia de defensa planteada por los hermanos Mato ha pivotado, desde que las denuncias saltaron a la luz pública, en rechazar de plano las acusaciones de las Temporeras contra la esclavitud, y atribuir a «un montaje» los hechos sucedidos en su finca de Almonte. Según la versión de los propietarios de Doñana 1998, la diez trabajadoras marroquíes se habrían prestado a interpretar el falso papel de victimas de explotación laboral. Cuatro de ellas, además, de acoso y agresión sexual.

En una entrevista en Herrera en la Cope el 8 de junio del pasado año, Manuel Mato aseguró que el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) había ofrecido a las denunciantes «papeles para quedarse en España», y una cantidad de dinero equivalente al salario de tres meses. Mato no menciona en la entrevista a los abogados de las diez mujeres ni al director de esta revista. Y aunque, en un principio asegura que «no merece la pena» interponer una denuncia por esos graves hechos, tras ser advertido por el conductor del programa que sin denuncia  sus palabras tienen poco recorrido, recula y asegura que «está todo querellado», y que el asunto lo lleva a través de la patronal FresHuelva y la interprofesional Interfresa. No consta, más de un año después, que los hermanos Mato hayan pedido la intervención de la Justicia para aclarar los graves hechos en los que sustenta su defensa.

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Por su interés, se reproduce íntegra la entrevista realizada por Carlos Herrera.


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Revista onubense de Actualidad, Cultura y Ocio, editada por AC LAMDO, entidad sin ánimo de lucro inscrita en el Registro de Asociaciones de Andalucía con el número 4318 de la Sección 1. Director: Perico Echevarría - © Copyright LAMDO 2017 / ISSN 2603-817X

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