La amarga victoria de Soraya, Arenas y Bonilla en las primarias de Andalucía

Javier Arenas en una de las pocas apariciones en la campaña de apoyo a Soraya. Fue en Almería, su feudo, donde perdieron estrepitosamente.

Arenas se apunta el tanto político del apoyo del PP andaluz a Soraya, mientras que Moreno Bonilla se la juega pidiendo la integración de Casado.

En ese pueblito andaluz del oriente el PP es proporcionalmente fuerte respecto a su numero de habitantes y el censo de militantes con derecho a voto rondará entre los 25 y los 30 afiliados, siete concejales entre ellos.

El jueves, como en todas las sedes del partido, se colocó la urna de cartón para elegir quien va a sustituir a Mariano al frente del PP.  Solo dos votantes acabaron compareciendo, por cierto, votando a Cospedal. Se llegó a dar la curiosa circunstancia de que los dos únicos que votaron al final de la tarde, visto el panorama de nula participación en el pueblo, le dijeron a la responsable de mesa que custodiase las dos papeletas unos minutos, hasta las ocho, y no usase la urna de cartón, “con lo bonicaque es, la guardamos para próximas votaciones, que seguro que las habrá”.

Pese a que el PP andaluz ha sido clave para la victoria de Soraya Sáenz de Santamaría, no es menos cierto que un grueso importante de la teórica militancia del PP-A no ha vibrado con estas primarias, como en todo el partido de los 800.000 militantes que decían que tenían.

El resultado global sitúa en unos 800 votos más los obtenidos por Soraya, la opción defendida por el joven Arenas– Federico dixit–  y orgánicamente bendecida por Juanma Moreno Bonilla, frente a la suma de todos los demás. El 47% de los votantes andaluces no estuvieron con la posición oficial de la dirección regional y de Javier Arenas. Algunos deberían recordar en el PP las cosas que dijeron cuando a Susana se le levantó el treinta y muchos por ciento en Andalucía apoyando a Pedro Sánchez en sus primarias.

Sobre lo sucedido en las cocinas del partido en estas últimas semanas quedan aún muchos secretillos por conocer – incluidas zancadillas y navajazos–  pero que nadie dude que tarde o temprano se acabarán conociendo, sobre todo dependiendo de la lista final de perdedores. Se intuye en esta batalla el uso de peores artes que cuando el asalto de Susana Díaz a Ferraz por las bravas; que se lo pregunten a Núñez Feijoo, la gran esperanza perdida para una nueva derecha del que dicen y dicen que hizo.

Uno de esos misterios por desvelar tiene que ver con la verdadera llave que le ha permitido a Soraya ganar (por menos) en Andalucía. Esa clave se llama Almería y se apellida Gabriel Amat.

¿Por qué Almería apoyó a Cospedal?

Amat, tras recibir a Juan Ignacio Zoido en una visita llamémosle rutinaria y de campaña, salió a los medios anunciando un bombazo: que apoyaba la candidatura de María Dolores Cospedal. Aparentemente que un presidente provincial diese el paso anunciando sus preferencias no parecía algo fuera de lo normal. Pero para que se hagan una idea de la trascendencia política de este paso concreto estamos hablando del distrito electoral adoptivo de Javier Arenas, protector político de Gabriel Amat como presidente del PP y de la diputación, con quien mantiene hace años una relación de máxima confianza política y personal que incluso le permitió mediar en inversiones personales o familiares en el sector inmobiliario, con escaso éxito según me confesó un día el propio Arenas ante Zoido. (Caso del pago por la reserva de un apartamento en Playa Serena). Es tal la fuerte relación entre ambos que fue el propio Javier Arenas quien bautizó a Gabriel como “mi hermano mayor”.

Gabriel Amat es uno de los políticos que se ha hecho inmensamente rico coincidiendo con su llegada y estancia en la vida política municipal desde hace más de un cuarto de siglo.

La Udyco-Costal del Sol hace años que le investiga (con extraña lentitud) en el sumario llamado “Trama Amat”, por orden judicial y el sumario lleva ya siete jueces; más de doscientas mercantiles con las que tendría relación directa o indirecta el alcalde de Roquetas y que como tal habrían sido irregularmente beneficiadas en decisiones urbanísticas municipales.

Gabriel Amat, por resumir y simplificar, es considerado por muchos como el último gran cacique de la derecha andaluza y española a la vieja usanza, comparable en muchos aspectos a personajes del PP como Palacios en Jaén, Baltar en Ourense o Fabra en Castellón.  “Grabié es el más listo y rico de todos” apunta quien le conoce bien en el PP de Almería, donde los lobos huelen la sucesión y los “niños” empiezan a salivar pensando en los despojos políticos del viejo alpujarreño.

Pues un hombre cien por cien de Arenas ha sido el que le ha dado un enorme sofocón al sorayismo, votando masivamente por Cospedal y quitándole una victoria que hubiese limitado políticamente cualquier “pacto de perdedores” el día después de las primarias.

Gato encerrado, pero con 7 vidas

Como seguidor hace años de las andanzas políticas de Javier Arenas y Gabriel Amat – amén de padecerlas a través del Príncipe de las Tinieblas en Atresmedia– soy de los que me resisto a creer que no haya gato encerrado detrás de la operación Almería, gatos de los de 7 vidas, claro.

Hablando en plata, me niego a creer como dicen algunos que Juan Ignacio Zoido se plantara ante Gabriel Amat con “papelicos” comprometedores o con una oferta difícil de rechazar; un hombre de su categoría y talante, un político tan celoso como juez de la vida privada de los demás es impensable que haga una cosa así, por dios. Me inclino a pensar que Javier Arenas, conocedor del resultado final aproximado de la ecuación de las primarias en Andalucía –que para eso parió el partido tras el largo embarazo de Gabino Puche– dio luz verde a Amat para apoyar a su enemiga María Dolores y así colocar huevos en distintas canastas por lo que pudiese pasar, que la vida política da muchas vueltas y de eso Arenas es honoris causa en casi todas las universidades de la democracia cristiana europea. En resumen, un apoyo táctico y estratégico del alguien cuya obsesión, a sus sesenta cumplidos, ha sido siempre estar en el sitio exacto y en el momento oportuno, en esta ocasión estar el día de la sucesión de Mariano, gatopardismo puro.

Todo esto coincide con el hecho de que Arenas ha ido de gran mudito en la campaña de SSS, donde solo se le ha visto en una foto pensativo junto a Soraya, como no, ¡en Almería!

Parece claro que Arenas ha querido estar conscientemente retirado del foco también en esta ocasión, de la misma forma que actuó nada más comenzar el tiroteo mediático y político  con los papeles de su viejo amigo de pádel, vino y rosas en Marbella Luis Bárcenas. El haber aparecido destacado en campaña junto a Soraya le hubiese colocado en la diana, algo que ha ocurrido justo el día después, que digo, la misma noche del recuento donde los colegas tertulianos madrileños empezaron a hablar de la victoria sorayista gracias al efecto Arenas en Andalucía.

De existir ese efecto uno de los claramente damnificados sería Juanma Moreno Bonilla, dirigente que ha quedado en segundo plano, como un joven R1 ayudante del experto cirujano Arenas, pese a que la comunicación del PP andaluz ha intentado, con la inestimable ayuda de los altavoces de la RTVA, vender por todos los medios que de ésta Bonilla sale tela de reforzado. (Dicen en el PSOE que a ellos les interesa que siga Bonilla al frente del partido)

Es cierto que el resultado, en términos políticos, le da un protagonismo a la organización andaluza del PP que nunca antes tuvo, salvo en el congreso de Valencia con Arenas en socorro de Rajoy frente a Esperanza Aguirre. Pero con esos resultados, el candidato y presidente del PP andaluz, no puede sacar pecho por haber logrado unanimidad en el partido, porque no es cierto. Su intento de mediar entre Soraya y Casado para buscar la confluencia entre ambos suena tan hueco, estéril y de manual de asesores  que como no se acaben produciendo esas coincidencias, Bonilla deberá anotar otro revés en su contra como cartel electoral para el otoño. Que curioso todo, la derecha que lleva cuarenta años perdiendo frente al PSOE en Andalucía, es la que le ha otorgado la victoria a la exvicepresidenta y, de paso, al resucitado Arenas.

A propósito de Juanma Moreno llama poderosamente la atención respecto a SSS, la ganadora de las primarias, esta otra cuestión nada baladí. Me refiero a quienes apuntan a que la vicepresidenta empezó a diseñar el/su futuro hace cuatro años. Justo el día que le hicieron la pirula, con malas artes a Cospedal, Zoido y sobre todo a José Luis Sanz, este último más que confirmado entonces candidato a presidir el PP andaluz post Zoido. Fue cuando Soraya, ayudada por Jorge Moragas, le coló a Rajoy a Juanma Moreno para presidir el partido y según esa tesis para que cuatro años despues, llegado el Dia D, le diese la victoria con el peso del PP andaluz. Un lio.

Si resultase cierto que la Sra. Sáenz de Santamaría viene urdiendo desde hace un lustro lo que acaba de pasar en el PP, sin duda los populares tienen la opción de elegir a una mente brillante y privilegiada, capaz incluso de diseñar con años el futuro, como Alfonso Guerra hizo una vez en la famosa pizarra de Suresnes pero afinando más.

Abc le declara la guerra al PP de Javier Arenas

Tuit de Alvaro Ybarra promocionando el durísimo artículo – “Arenas Paradise’ – de Alberto García Reyes en ABC.

Para concluir quiero llamar la atención, por su importancia en el trasiego de esta batalla política, del papel de los medios de comunicación y en este caso particular del ABC de Sevilla, históricamente en posiciones editoriales favorables a la derecha y al PP. El periódico de Prensa Española se ha convertido, de un tiempo a esta parte, en la oposición más dura y crítica que padece la dirección provincial del PP de Sevilla (copada por arenistas sorayistas) y presididos por Virginia Pérez. La línea editorial de ABC está claramente decida contra todo lo que huela a Javier Arenas, obviamente a favor de las tesis de Cospedal y Zoido. La guerra es abierta, antes nunca vista. Uno de sus articulistas más brillantes y leídos, adjunto al director, Alberto García Reyes, se despachó esta semana con una memorable pieza de opinión que recomiendo – Arenas Paradise–  y que puede suponer un antes y un después en la relación del ABC con el viejo zorro plateado nacido en Olvera.


Tuit  de la presidenta del PP de Sevilla, Virginia Pérez, desmontando una información del ABC con un Auto judicial donde se habla de “burda manipulación interesada” referida a una grabación acusatoria.

El PP por su parte responde cuando puede sin entrar en el cuerpo a cuerpo con el periódico tras llegar a anunciar acciones judiciales. Ha sido el caso del auto de un juez de Dos Hermanas, en el que desmonta por falsas las acusaciones contra Luis Paniagua, uno de los puntales de Arenas al que ABC destrozó políticamente en una de sus portadas anunciando en exclusiva una grabación que le implicaba en un turbio asunto de corrupción municipal.

El día de San Fermín la presidenta Virginia Pérez publicó ese tuit de más arriba donde concluía preguntando ¿Quién repara el honor de Luis Paniagua?

Ahora la expectación se concentra en saber si Pablo Casado, unido a Dolores Cospedal, librarán la batalla final conjuntamente contra el sorayismo en el congreso del 20 y 21 próximo. Las espadas siguen en alto y puede que los vencedores acaben vencidos o viceversa.

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