Ferraz toma el mando del PSOE de Huelva tras la renuncia de Caraballo

De izquierda a derecha, Ignacio Caraballo, Susana Díaz, Pedro Sánchez, María Luisa Faneca y Gabriel Cruz

La diputada María Luisa Faneca, miembro de la Ejecutiva Federal, presidirá la comisión gestora, según fuentes del PSOE citadas por Europa Press.

El ya ex líder de los socialistas onubenses adelanta su abandono de la dirección del partido y la presidencia de la Diputación Provincial empujado por las causas judiciales.

La dimisión de Caraballo y la inminente constitución de una gestora deja en manos de la dirección federal el nombramiento de su sucesora o sucesor en la Diputación Provincial.

Destacados alcaldes, concejales y militantes socialistas pedrián a la gestora que Ezequiel Ruiz sea el candidato para la Diputación Provincial

por Perico Echevarría

 

La dirección federal del PSOE ha tomado este viernes el control directo del partido en Huelva, tras la abrupta dimisión el pasado jueves de Ignacio Caraballo como Presidente de la Diputación Provincial, y ayer mismo como secretario general de los socialistas onubenses. Así lo han asegurado fuentes de Ferraz a esta revista, tras acusar recibo de la renuncia de Caraballo. La Comisión Ejecutiva Federal gestiona ya desde esta misma tarde «los asuntos de trámite ordinario», y «garantizará la normalidad orgánica del PSOE de Huelva». Lo primero será la constitución de una Comisión Gestora, al frente de la cual estará, según fuentes de Ferraz citadas por Europa Press, la diputada en el Congreso María Luisa Faneca, miembro de la Ejecutiva federal del PSOE y considerada una persona cercana al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Ignacio Caraballo (Chucena, 1953), es Técnico en Empresas Turísticas. Afiliado al PSOE y a la UGT desde 1984, ha sido secretario general del PSOE de Huelva desde el año 2012, cargo que compaginaba con la presidencia de la Diputación desde 2011 y con la presidencia del Patronato Provincial de Turismo. También era miembro del Comité Director del PSOE de Andalucía y del Comité Federal del PSOE. Anteriormente fue secretario de Organización de la Ejecutiva Provincial de 2008 a 2012; secretario de Política Municipal de 2004 a 2008 y secretario general del PSOE de Chucena, localidad de la que alcalde de 1991 a 2008, y vicepresidente de la Diputación Provincial de 2003 a 2011. 

Durante su mando al frente de la ejecutiva provincial, el PSOE de Huelva ha consolidado su posición de primera fuerza política en todos los procesos electorales, con una sólida mayoría absoluta a nivel municipal, donde 62 de los 77 alcaldes y alcaldesas de la provincia son de afiliación socialista. Sucedió en el cargo al actual diputado autonómico Mario Jiménez, con cuya hermana está casado.

Aunque era una decisión esperada en el ámbito socialista, Ignacio Caraballo decidió el pasado jueves precipitar su renuncia a todas sus responsabilidades institucionales y orgánicas, tras la denuncia presentada el pasado día 22 ante la Policía por una ex militante del PSOE de Huelva, que le acusa de haberla sometido a «acoso psicológico y sexual». Hechos desmentidos por el ex líder socialista onubense, que ya ha anunciado la presentación de una querella por «denuncia falsa», pero que han dado al traste con su plan de aguantar en su cargos hasta conocer en las próximas semanas la decisión definitiva sobre su procesamiento judicial -o no- en el denominado caso Aljaraque. La apertura de juicio oral por casos relacionados con corrupción política, con independencia de la veracidad de los hechos encausados, conlleva la inmediata dimisión de todos los cargos públicos e internos que ostenten los miembros del PSOE, compromiso adquirido por todos los militantes socialistas, y recogido en el Código Ético aprobado en el 39 Congreso Federal del partido.

Ese era el escenario que se contemplaba en todos los ámbitos de decisión del PSOE (provincial, regional y federal), por lo que, hasta hace apenas dos días, no se cuestionaba la continuidad de Caraballo al frente de sus responsabilidades hasta conocer la decisión de la jueza que instruye el caso Aljaraque. Y era en ese escenario que el propio ex secretario provincial (y ex presidente de la Diputación Provincial) ha estado «moviendo fichas» para controlar su sucesión. Un proceso meticuloso y calculado que logró culminar, hace no muchos días en la institución provincial, en la que apartó fulminantemente al vicepresidente primero (y sucesor natural en caso de cese del presidente) Pepe Fernández, sustituyéndole por la vicepresidenta segunda y alcaldesa de San Bartolomé de la Torre, María Eugenia Limón, elevada con esta maniobra a candidata in pectore a la presidencia del ente supramunicipal. Todos los socialistas coinciden en que es desde la Diputación Provincial que se ejerce realmente el «poder político» en la provincia de Huelva. Ese día Caraballo también cesó al vicepresidente cuarto, Ezequiel Ruiz. A ambos se les sitúa como cercanos a Gabriel Cruz, Alcalde de Huelva (que figura en todas las quinielas como candidato posible al liderazgo del PSOE provincial) y a Susana Díaz.

Pasos similares a los dados en Diputación estaba siguiendo Caraballo en la dirección del PSOE onubense, en los que también había apartado del día a día tanto a Fernández como a Ruiz, secretarios provinciales de Organización y de Política Municipal, respectivamente, y pretendía recabar apoyos de los miembros del Comité Provincial para afianzar a Limón como su sucesora al frente de la institución provincial.

Según establece el Reglamento Federal de desarrollo de los Estatutos emanados del 39 Congreso, corresponde a los Comités Provinciales aprobar las candidaturas a las presidencias de las diputaciones, siempre previa consulta con los miembros del grupo socialista en las corporaciones provinciales, y a propuesta de la Comisión Ejecutiva Provincial. Esta, a su vez, debe «informar y consultar» previamente a las ejecutivas regionales y, todos ellos, contar con el visto bueno de la Comisión Federal de Listas, que puede rechazar las propuestas provinciales y elevar otras. Un galimatías estatutario que, en la práctica, deja la decisión última sobre las candidaturas a las diputaciones provinciales en manos de la dirección federal del PSOE. Corresponde, empero, como dicta el Reglamento Federal de desarrollo de los Estatutos, a los miembros del Comité Provincial aprobar o rechazar al candidato o candidata «en voto individual y secreto».

En el caso de Huelva, el máximo órgano de dirección entre congresos estaba compuesto por más de 200 personas. Entre ellas casi todos los alcaldes socialistas de la provincia, ediles y destacados militantes de las agrupaciones locales del partido, En los últimos días no estaba muy claro que María Eugenia Limón, la candidata de Caraballo, hubiese logrado el voto mayoritario del comité provincial onubense, aunque fuentes de la calle La Palma aseguran que sí hubiese contado con el 80 % de apoyo de la Ejecutiva Provincial convocada ayer para este sábado, y desconvocada unas horas después «por la Covid-19».

«Campañas orquestadas» y malestar en las agrupaciones locales

Hay malestar latente en no pocas agrupaciones locales por la forma en que Caraballo estaba gestionando su retirada de la primera línea política. Hace pocos días, un nutrido grupo de alcaldes y alcaldesas de las comarcas de la Sierra y de la Cuenca Minera protagonizaron un sonado plante al ex secretario general en una de las escasas citas de carácter orgánico que su agenda contenía en los últimos meses.

La denuncia presentada el pasado día 22 ante la Policía por una ex militante del PSOE de Huelva y la apertura de diligencias de investigación por parte del Juzgado para la Violencia contra la Mujer, han trastocado los planes del ex líder socialista para una retirada y sucesión pareja a la apertura del juicio por el Caso Aljaraque. Caraballo defiende su total inocencia en este asunto, y la absoluta convicción de que será absuelto de todas las imputaciones. Su renuncia, pues, habría quedado ligada al compromiso adquirido al subscribir el Código Ético del PSOE, y no a un turbio asunto de carácter personal.

PSOE-A respeta la decisión «personal» de Caraballo

El delegado de Universidades del PSOE-A, Antonio Ramírez de Arellano, en la rueda de prensa

El PSOE-A ha trasladado este viernes su respeto a la decisión «personal» de Ignacio Caraballo de dimitir como secretario provincial del PSOE de Huelva y como presidente de la Diputación de Huelva, donde «ha hecho una excelente labor».

«Solo procede respetar la decisión personal que ha tomado Caraballo» ha dicho el delegado de Universidades, Antonio Ramírez de Arellano, quien ha destacado los muchos años que el dimitido ha sido presidente de la Diputación de Huelva, «donde ha hecho una excelente labor».

De hecho, hace ahora un año que su entorno comenzó a distribuir un argumentario de 5 páginas que exculpa al ya ex secretario provincial de los socialistas onubenses de cualquier relación con la presunta compra de voluntades, en diciembre de 2016, de los dos ediles de Si Se Puede Aljaraque (SSPA) Pedro Escalante y Francisco José Martín, con la que se habría evitado una moción de censura contra la ex alcaldesa Yolanda Rubio. El documento señala al sindicalista de CCOO José Luis Rodríguez como único responsable de algún acto delictivo en el caso Aljaraque, por haber ofrecido, presuntamente, un empleo a la esposa de uno de los concejales podemitas a cambio de retirar la moción pactada con el PP. La nota distribuida a través de grupos de WhatsApp entre los socialistas, asevera que Rodríguez conocía con antelación que la esposa de Francisco Martín iba a ser contratada en Aguas de Huelva (como lo fue entre el 30 de enero y el 30 de marzo de 2017), y utilizó esa información como «moneda de cambio para retirar la moción«. El argumentario que reivindica la inocencia de Caraballo, a la postre, confirma la clave principal de caso Aljaraque: la presunta compra y venta de voluntades políticas con monedas de cambio aparentemente financiadas por las instituciones publicas controladas por los socialistas onubenses.

A la postre, el «argumentario» que buscaba exculpar a Caraballo, confirma la clave principal de caso Aljaraque: la presunta compra y venta de voluntades políticas con monedas de cambio aparentemente financiadas por las instituciones publicas controladas por los socialistas onubenses
Pero la presión sufrida en los últimos días, tras hacerse público el nuevo e inesperado frente judicial abierto, han precipitado los acontecimientos. Los apoyos que ayer eran seguros hoy han dejado de serlo. Fuentes cercanas a Caraballo sostienen que esa pérdida a nivel provincial habría sido decisiva para poner fin a su mandato. El ex presidente de la diputación presume ante sus más cercanos colaboradores de contar con el apoyo explícito de la dirección federal del Partido Socialista, y concretamente, del secretario de Organización y ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, con quien habría pactado poder controlar su sucesión al frente de la Diputación y del partido.

Con la dimisión de Caraballo, y la inminente constitución de una Comisión Gestora, tanto la actual Ejecutiva como el Comité Provincial cesan en sus funciones. Así, y como asevera el comunicado emitido este viernes, la dirección federal del PSOE tomó ayer el control directo del partido en Huelva, y será la encargada de «gestionar los asuntos de trámite ordinario» y de «garantizar la normalidad orgánica». En el plano institucional, la renuncia de Caraballo deberá ser ratificada en el Pleno ordinario de la Diputación, previsto para el 6 de noviembre. Diez días después debe convocarse un nuevo pleno extraordinario para votar la nueva presidencia. La designación del candidato o de la candidata quedará en manos de la Comisión Gestora. Caraballo no tendrá que someter a María Eugenia Limón al voto individual y secreto de los más de doscientos componentes del Comité Provincial del PSOE de Huelva. El candidato o candidata se decidirá en Madrid.



DIVISIÓN INTERNA EN EL PSOE DE HUELVA

La secular unidad en el PSOE de Huelva, una de las agrupaciones provinciales que más y mejores resultados ofrece históricamente al partido socialista desde la restauración de la democracia en España, comenzó a romperse antes de conocerse la nueva imputación judicial a Caraballo. No son pocos quienes, sotto voce, opinan que el ex secretario provincial debió renunciar hace meses y haber facilitado la sucesión natural en la Diputación en la figura de Pepe Fernández, hombre fuerte del PSOE provincial (del que era, hasta ayer mismo, Secretario de Organización), concejal del Ayuntamiento de Huelva y persona cercana -como el propio Caraballo hasta que comenzó su calvario en los tribunales- al Alcalde onubense Gabriel Cruz, y a la secretaria regional Susana Díaz. Tanto el alcalde de Huelva como la líder de los socialistas andaluces hacen gala de su actual buena sintonía con la dirección federal del PSOE y con el Ejecutivo central. Tras las dos victorias electorales de Pedro Sánchez y la formación del primer Gobierno de coalición, el liderazgo del PSOE en España no está en entredicho.

Ignacio Caraballo y Manuela Parralo con José Luis Ábalos, el pasado 28 de julio en Madrid

Pocos días después del encuentro con Ábalos en Madrid, desde entornos cercanos al ex líder provincial de los socialistas, comenzó a difundirse que Gabriel Cruz y otros dirigentes provinciales, apoyados por Susana Díaz, habían iniciado una suerte de «conspiración interna» para acabar con su liderazgo en el PSOE de Huelva. La operación estaría relacionada con el mantenimiento soterrado de las cuitas pasadas entre Díaz y Pedro Sánchez. Caraballo se proclama ahora, cosas veredes, único y celoso guardián y garante de las esencias en tierras onubenses del líder socialista y Presidente del Gobierno. La constatación de que algo tramaban Cruz y Díaz sería un almuerzo de carácter privado que ambos mantuvieron en Punta Umbría, al que no fue invitada  –prueba de cargo- la alcaldesa de la localidad, Aurora Águedo. Algunos medios se hicieron eco del almuerzo y de las «sospechas conspiratorias» del entorno de Caraballo, aunque nadie, a nivel local, regional o federal, pareció, al menos de forma pública, acusar recibo de la denuncia. Tampoco nadie ha cuestionado que en aquel almuerzo «privado», en el que también participó el parlamentario autonómico Jesús Ferrera, se habló sobre la situación personal y política de Ignacio Caraballo.

Caraballo se proclama ahora, cosas veredes, único y celoso guardián y garante de las esencias en tierras onubenses del líder socialista y Presidente del Gobierno

La otra prueba irrefutable de la conjura contra el ex secretario provincial sería un desafortunado audio del joven concejal de Educación, Juventud y Deportes del Ayuntamiento de Bollullos Par del Condado, afiliado de Juventudes Socialistas, Álvaro Iglesias, quién animó a sus contactos a afiliarse al PSOE local con el objetivo, declarado y manifiesto, de sumar votos ante el proceso congresual del próximo año, «y tener fuerza y conseguir por fin quitar al Ignacio este de ahí de Huelva y empezar a traer cosas de Bollullos de una vez».  Caraballo, que se mostró públicamente convencido de que esta no era una iniciativa del joven edil, sino de «alguno que quiere garantizarse su futuro en la política y que utiliza a la gente para permanecer», anunció la apertura de un «expediente informativo» y pidió a Juventudes Socialistas que siguiera su ejemplo. También animó al alcalde de Bollullos, Rubén Rodríguez, a que averiguara «quién es la mano o las manos que mecen la cuna».

En su comunicado del pasado viernes, 23 de octubre, tras ser denunciado por presunto «acoso psicológico y sexual», Ignacio Caraballo manifestó sentirse víctima de una «operación política diseñada contra su persona». También sostuvo que «han utilizado a la denunciante», y expresó su deseo de «poder desmontar lo antes posible esta operación para evitar más daños de los ya ocasionados». El jueves presentó su dimisión como Presidente de la Diputación. Este viernes ha formalizado su renuncia como líder de los socialistas onubenses. Caraballo ha manifestado que se va por «motivos personales» y como «un ejercicio de responsabilidad» ante «la campaña de acoso constante» de la que asegura haber sido víctima los últimos meses.

Comienza la era pos Caraballo en el PSOE de Huelva.

COMISIÓN GESTORA

La diputada y miembro de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE María Luisa Faneca

Las comisiones gestoras en el PSOE son direcciones de carácter extraordinario y provisional contemplada en los Estatutos Federales del partido en los casos de vacío de poder en alguna de sus estructuras territoriales, como ocurre cuando dimite un secretario general.  El artículo 5 bis de los EEFF establecen que tengan un mandato limitado a 90 días como máximo desde su nombramiento, y se les otorga como «misión exclusiva» en ese período «la organización del proceso de Primarias y la organización del Congreso, en su caso, que dé lugar a la elección de un/a nuevo/a Secretario/a General y una nueva Comisión Ejecutiva». Los Estatutos obligan a las comisiones gestoras a mantener «una posición de neutralidad interna», y limita las decisiones que pueden tomar a la «gestión de la organización del partido, sin comprometer con su actuación la política o el funcionamiento más allá del periodo de su mandato».

Por su parte, el Reglamento Federal de desarrollo de los Estatutos en su artículo 342 sobre «Suspensión de funciones de los órganos ejecutivos o de la actividad orgánica», establece que «las comisiones gestoras, incluyendo a sus miembros, serán decididas por la Comisión Ejecutiva de ámbito territorial superior al afectado, previa autorización por la Comisión Ejecutiva Federal«.

También resuelve las dudas creadas en torno a la obligación de convocar un proceso congresual tras el cese de un secretario territorial, en circunstancias excepcionales que impidan cumplir dicho plazo, como podrían ser las limitaciones de movilidad hasta el próximo mes de mayo derivadas del estado de alarma. Así, no es improbable que la comisión gestora que dirigirá el PSOE de Huelva se alargue más allá de los 90 días que establecen los Estatutos Federales. El Reglamento regula que «en caso de resultar imposible el cumplimiento de dicho plazo [90 días] con las mínimas garantías de normalidad, cuando la Comisión Ejecutiva Federal lo estime oportuno dentro del plazo más breve posible, se restablecerá el funcionamiento normal del Partido, procediendo a la elección de los órganos preceptivos».

Fuentes de Ferraz citadas por Europa Press, sostienen que la Ejecutiva Federal del PSOE va a proponer este sábado que sea la diputada por Huelva en el Congreso y miembro de la Comisión Ejecutiva Federal María Luisa Faneca quien esté al frente de la gestora constituida en el PSOE de Huelva, hasta que se nombre una nueva ejecutiva tras la dimisión de Ignacio Caraballo.


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