El Goya 2019 al mejor cortometraje documental es para… “Gaza”

Carles Bover Martínez y Julio Pérez del Campo recogen el Goya por el documental “Gaza”
por Houssien El Ouariachi

La gala de los premios Goya celebrada en Sevilla hizo honor a la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas por la elección de los trabajos más serios, de calidad y con clara sensibilidad hacia los derechos humanos; así lo atestiguan los siete premios cosechados por Campeones, entre otros premios mejor película y mejor actor principal, y el premio al mejor Cortometraje documental que cayó en favor de “Gaza” dirigido por Carles Bover Martínez y Julio Pérez del Campo.

La Franja de Gaza y su población sólo aparecen en las noticias cuando llueven los misiles y amenazan con hacer estallar toda la región, pero una vez se silencian las armas, la realidad que queda desaparece de los medios y la atención se dirige a otros conflictos. El tándem director quería romper el silencio cómplice del sufrimiento de la población civil gazatí, y con fondos propios y la ayuda altruista de varias personas se dirigieron a la franja, no sin dificultades, para documentar la barbarie.

Lo último que esperaban los premiados era que su trabajo fuera seleccionado para la candidatura de los Goya a mejor cortometraje documental, lo cual, en declaraciones de Pérez Del Campo a Europa Press antes de la gala, era todo un logro. El sueño finalmente resultó todavía mejor al conquistar la estatuilla.

El documental es un viaje a Gaza, en el que a través de diversos personajes conocemos la vulneración de derechos humanos que sufren diariamente y la situación de bloqueo y posguerra sobre la que trata de sobrevivir la población palestina en la Franja. Un viaje a través de sus ciudades, sus gentes y también, de alguna manera, de su historia bajo la ocupación de Israel.

El cortometraje empieza con una música trepidante e imágenes de cadáveres mutilados de niños y adultos retirados de los escombros, ofrece testimonios de agricultores cuyas cosechas son rociadas con pesticidas y productos químicos por aviones israelíes, familias que tienen que recluirse en sus casas por disparos de los colonos, la presencia permanente e intimidante de los tanques israelíes, y termina con Suhail, un testimonio desgarrador de un niño de dos años y medio rescatado de debajo de los escombros de su casa. Suhail ha perdido los sentidos y solloza de dolor como si siguiera aún debajo de las ruinas del edificio.

No es fácil hacer un documental sobre Palestina sin sucumbir a la presión israelí y de sus lobbies, lo que obliga muchas veces a los documentalistas y periodistas a mantener una posición ambigua y equidistante hasta equiparar a ocupantes y ocupados como si el conflicto fuera entre iguales o dos Estados.

Los directores han denunciado la censura sufrida por su documental en las palabras de agradecimiento por el galardón. Tras recordar a sus familiares y amigos, Bover Martínez agradeció a la Academia por su valentía: “A pesar de todos los intentos de censura estamos aquí, gracias a las académicas y los académicos que han roto con su voto el silencio por los derechos humanos”, dijo arrancando los aplausos de los presentes.

Por su parte, Pérez del Campo dedicó el premio al pueblo palestino e hizo un alegato en favor del BDS: “Dedico este premio a todas y todos aquellos que han mantenido viva la lucha del pueblo palestino, a los que están y a los que no están, para los que están y para los que no están”, tras una mínima pausa provocada por los aplausos del público, agregó, “para los que están y los que nos ha arrebatado el terrorismo sionista”.

Acto seguido, Del Campo hizo un llamamiento al mundo de la cultura a actuar empezando por no legitimar a los países que vulneran sistemáticamente los derechos humanos, “para eso no debemos ser cómplices del apartheid israelí, Israel en Eurovisión no, por favor”, en alusión a la próxima edición del certamen que se celebrará en ese país. El director de Gaza terminó su alegato con el lema de los movimientos de solidaridad con la causa palestina “¡Viva la lucha del pueblo palestino!”.

El alegato de los directores del Cortometraje en favor de Palestina y su denuncia de la censura se hicieron evidentes sólo unas horas después. Se ha sabido hoy que el pasado viernes el arzobispado de Madrid pidió al centro pastoral San Carlos Borromeo que suspendiera la proyección prevista de este documental para este 1 de febrero. Asimismo, la mayoría de los telediarios recogieron los agradecimientos de los ganadores, pero evitaron reproducir los discursos de Carles Bover Martínez y Julio Pérez del Campo.

Es menester recordar que la situación de Gaza ha empeorado mucho este último año tras los recortes de ACNUR en su prestación de los servicios básicos a la población palestina provocados por el boicot financiero de Estados Unidos ordenado por el presidente Trump. Según Naciones Unidas, la franja de Gaza es la mayor cárcel al aire libre del mundo.

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