El cumpleaños de Barbie

Tal día como hoy, en 1959, se exponía por primera vez en la Feria de Juguetes de Nueva York un artículo que cambiaría el rumbo de la industria juguetera: una muñeca de casi 30 cm, de pelo rubio y con un bañador con estampado de zebra.

Barbie apareció en ese ya lejano marzo para quedarse.

Después del Día Internacional de la Mujer, viene el #NationalBarbieDay A pesar de que a esta muñeca le ha rodeado la polémica a medida que han pasado los años por representar una mujer idealizada, alejada de cualquier realidad.

Hasta ese momento, las muñecas que se hacían para las niñas eran bebés a los que tenían que cuidar y darle el biberón. Como se ve, todo estaba ideado para que las niñas se preparasen para lo que se suponía que era su función: ser madres.

Con la llegada de Barbie, las más jóvenes tenían un ejemplo a seguir: una mujer guapa, delgada y que tenía varios conjuntos para estar a la última moda. La rubia muñeca imponente se convirtió en un modelo para la juventud que, en honor a la verdad, era prácticamente inalcanzable.

Sin embargo, su llegada a las tiendas fue una auténtica revolución y se convirtió, con diferencia, en el juguete más vendido.

RUTH HANDLER: LA MADRE DE BARBIE 

En un comienzo, la pareja formada por Elliot, el creador de los famosos Hot Wheels, y Ruth Handler regentaba un pequeño negocio familiar. Tiempo después, y junto a otro socio que se terminaría yendo, fundaron Mattel Toys. Aunque la tienda estaba a cargo del matrimonio, fue Ruth la que tuvo la brillantísima idea de traer al mundo a la muñeca rubia. ¿Cómo? Por la simple ley de la oferta y la demanda.

Ella veía cómo a su hija le entretenía vestir y desvestir a muñecas hechas de cartón recortable con aspecto de mujeres adultas. Ruth puso la idea sobre la mesa pero su marido la rechazó, sin saber que, más tarde, un viaje a Alemania le daría la razón a su mujer. Allí, triunfaba una muñeca rubia despampanante con curvas de vértigo llamada Bild Lilli, por lo que los Handler se apuraron para conseguir los derechos para poder llevar la idea a Estados Unidos.

UN ANTES Y UN DESPUÉS 

Lo primero que hicieron los Handler fue dulcificar los rasgos de la muñeca para que no fuera tan exuberante y la rebautizaron. Era justo ponerle el nombre de la persona que había inspirado a la pareja, por lo que decidieron llamarla Barbara Millicent Roberts, en honor a su hija, aunque pasaría a la historia como Barbie.

Este juguete revolucionario no tuvo demasiado éxito en su primera feria. No fue hasta algunos meses más tarde, cuando los Handler decidieron hacer un anuncio para la televisión, cuando la Barbie se convirtió en el producto más deseado de las niñas norteamericanas.

Años más tarde, llegaría al comercio internacional y se colocaría como la muñeca más vendida del mundo. A partir de ahí, surgieron miles de facetas de Barbie: «Barbie fiesta», «Barbie ocupada» o «Barbie olímpica», entre otras. Todas con sus respectivos conjuntos y accesorios.

BARBIE POLÉMICA 

A la muñeca life in plastic siempre le ha rodeado el éxito, pero también la controversia. Lo que se suponía que era una representación de la mujer estándar americana, tenía unas medidas inhumanas: cintura estrechísima, cuello largo y fino, piernas kilométricas y siempre delgada.

En una de las muchas facetas de Barbie, la de «Fiesta de Pijama», en los accesorios estaba incluida una báscula que siempre señalaba el mismo peso: 50 kilos. Esto ya empezaba mal, pero se tornaba peor cuando se veía que también había un libro, cuyo título era Cómo perder peso, no comas. Era evidente que, por lo menos, Barbie «Fiesta de Pijama» no era una buena influencia.

Otra de las grandes polémicas se originó con la llegada de Ken, porque, claro, en ese ambiente algo turbio, la muñequita necesitaba la compañía de otro muñequito. Mientras él presentaba trajes de profesiones como bombero, astronauta o médico, Barbie parecía no poder a ellas. Lo cierto es que hoy esto nos parece una atrocidad, sin embargo, sería poco justo admitir que no era la realidad de las mujeres en aquella época. Ruth Handler lo expresó así en una entrevista antes de su muerte: «Yo no soñaba con cambiar el mundo. Quería mostrarlo tal cual era, y en aquella época no había mujeres médicos».

El imperio de la muñeca más famosa ha ido evolucionando a lo largo del tiempo y, afortunadamente, se ha ido adaptando a la realidad. Hay modelos de Barbie con formas y alturas más reales, de diferentes etnias y razas. Nuevos modelos con los que los fabricantes pusieron los pies en la tierra, que representan a las mujeres de todo el mundo.

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