De los contenidos sanitarios del pacto por un Gobierno Progresista

por José Luis Pedreira Massa

¡Por fin! Ha llegado un pacto posible entre la izquierda, incluyendo todas las reticencias y desconfianzas mutuas, pero parece, al menos parece, que han primado los contenidos y se han dejado de lado los obstáculos que parecían insalvables. Es cierto que han existido momentos de tensión, de peligro real. Ha tenido que acontecer que se silencien las opiniones más rompedoras, incluso cuando alguno se desmadraba había que templar la situación para que el objetivo final pudiera prevalecer sobre los accidentados obstáculos del recorrido.

Creo que dos factores han sido cruciales: la rapidez en establecer el pre-acuerdo entre PSOE y UP y, en segundo lugar, el silencio de ambas formaciones políticas a pesar de los momentos de dificultad que surgían. Ese silencio y discreción ha sido algo capital para evitar enlodazar los tenues puentes tendidos.

No obstante han existido, al menos, otras dos circunstancias singulares que podrían haber dado al traste con el acuerdo: la primera ha consistido en lo dilatado de la negociación con ERC por razones muy comprometidas. En segundo lugar han sido los diversos ataques que en este tiempo han acontecido desde diversos frentes: por un lado la derecha recalcitrante (política, económica y mediática) que estaba rabiosa, que lanzaba dardos por doquier hacia el pacto en sí y hacia los integrantes de dicho pacto, reclamaban ora a los militantes socialistas que se revelaran cuando ya habían votado en un 92% a favor del pacto, ora hacia los “barones” socialistas para que se levantaran contra el Secretario General socialista proponiendo un apoyo si tumbaban a Pedro Sánchez, ora con la agitación estimuladora de acciones claramente golpistas. Aquí estaban muchos medios de comunicación intentando desmontar todo con fake-news indiscriminadas y sobre los temas más peregrinos y sensibles. Retornaron los insultos hacia el Presidente de Gobierno en funciones, demostraron su mal perder y su bajo nivel de educación democrática y social, agitando la opinión pública con exageraciones, atribuciones, inventos y todo lo que tenían a mano de barriobajerismo indescriptible. El segundo grupo de presión se situaba en la minoría del PSOE y de UP; en el primer caso representada por algunos personajes del pasado renaciente, o del presente inconsistente que opinaban sin desmayo para poner palos en las ruedas de lo que se estaba haciendo, todo ello a pesar que los militantes se habían expresado de forma clara y rotunda en la consulta estatutaria del partido.

Por lo expresado con anterioridad el silencio y la discreción han sido dos virtudes relevantes.

Hay que resaltar el saber estar y hacer de la Vicesecretaria General del PSOE, su finura, su sutileza, su consistencia, su entereza y su habilidad han sido de tal calibre que ha podido sortear los nubarrones y las tormentas que se cernían sobre una dificilísima labor que ha sabido desarrollarla con seriedad, lealtad y rigor.

Dicho lo anterior vamos a referirnos a los contenidos del pacto de progreso que hacen referencia a la sanidad, tanto directamente como por contenidos en otros apartados. Antes de nada hay que resaltar que se contemplan unos puntos cruciales para la sanidad pública española en este momento tan delicado. Así que solo por esta razón se debe saludar con ilusión y esperanza, ya que sitúa a la sanidad en una prioridad política para desarrollarla.

La eliminación progresiva de los copagos introducidos por los gobiernos del pp en 2012, se hará con una implantación progresiva priorizando a los pensionistas y los hogares en situación de mayor vulnerabilidad incluyendo los copagos por el transporte sanitario no urgente, por los productos ortoprotésicos y por los dietéticos, para lo que se derogarán los artículos que habilitan estos copagos en el RD-Ley 16/2012.

Inclusión progresiva de la Atención a la Salud Bucodental de la población en cartera de servicios del SNS,  para lo que se elaborará un plan de Salud Bucodental que establezca las prestaciones a cargo del SNS. Un programa efectista y que, sin duda, refuerza la cartera de servicios de la sanidad pública, sobre todo en la faceta preventiva de la salud buco-dental dirigida a la infancia.

Blindar el sistema público de salud, apostando por una sanidad que se base en la gestión pública directa. Para ello:

  • Se revisará la Ley 15/1997 que abría la puerta a privatizaciones del sistema. Efectivamente esta ley era la puerta utilizada por los gobiernos de derechas para la privatización, inutilizarla protege a la sanidad pública.
  • Se impulsará la Comisión, integrada por expertos y expertas del ámbito sanitario, organizaciones sindicales, profesionales y de pacientes, así como colectivos sociales, que analizará la situación y definirá las líneas y estrategias para revisar dicha Ley en el plazo de 6 meses. Esta opción y su temporización aporta la esperanza real.

En el Consejo Interterritorial de Salud, se incrementarán los recursos destinados al SNS, hasta lograr el 7% del PIB en 2023. Nuevamente se establece un objetivo y se temporaliza, de todos es sabido lo fácil que resulta destruir como hizo el pp y lo costoso que resulta revertir tanto desastre provocado.

Renovación de la tecnología sanitaria para que el SNS sea referente en innovación tecnológica para que la ciudadanía tenga acceso a los mejores instrumentos diagnósticos, terapéuticos y porque su inclusión es el único modo de garantizar que la innovación beneficie a toda la ciudadanía de forma equitativa, todo ello se hará con tecnologías coste-efectivas, seguras y cuya eficacia haya sido previamente evaluada. Esta planificación pone la proa a la realidad y la aleja de donaciones de “paracaidistas” que buscan un personalismo sin la visión estratégica y planificadora.

Digitalización sanitaria, que contribuirá a la sostenibilidad del SNS evitando duplicidades en la realización de pruebas diagnósticas, así como consolidará un nuevo modelo productivo basado en el conocimiento y la investigación (retos relativos al envejecimiento, la mayor prevalencia de las enfermedades crónicas, el aumento de las expectativas de la población y el cambio del patrón de morbilidad por la conversión de procesos agudos de elevada mortalidad en procesos crónicos complejos).

Políticas relativas a la industria farmacéutica hacia el cuidado de la salud de la población, priorizando la eficiencia y la transparencia en la fijación de precios. Una prioridad que se hace, cada vez, más necesaria. Buscar la realidad del coste de la investigación y de la relación coste-beneficio es fundamental en este campo.

Modificaciones normativas, legales y reglamentarias necesarias para garantizar la efectividad del derecho a la protección a la salud a través del acceso universal al SNS (El RD-Ley 7/2018, de acceso universal al SNS, se tramitará como una ley, que derogue definitivamente el RD-Ley 16/2012). Se garantizará:

  • Trabajo conjunto entre Administración Central y las CC.AA, para garantizar homogeneidad en el procedimiento, sin que exista un periodo de carencia en el que una persona pueda quedarse sin recibir asistencia sanitaria debido a un problema burocrático o a que se pueda producir una interpretación dispar por parte de una administración.
  • Extender este derecho a las personas ascendientes que llegan desde países extracomunitarios, reagrupadas por sus hijas e hijos con nacionalidad española.
  • Garantizar la recuperación de la cobertura sanitaria gratuita en nuestro país a los ciudadanos y ciudadanas españoles que residen fuera de España y que no tienen derecho a la asistencia sanitaria reconocido por los países de acogida, o bien ese derecho no es exportable cuando se encuentren en territorio español.

Está tan claro que solo queda decir: ya era hora. Los organismos internacionales señalaban en esta dirección y solo la insensibilidad y la demagogia de los gobiernos de derechas impedían que la universalidad en la asistencia sanitaria pública fuera un hecho.

Implementar el Marco Estratégico de Actualización de la Atención Primaria diseñado durante la última legislatura con el concurso de las CC.AA y las sociedades médicas, científicas y de pacientes. A corto plazo se incluirán medidas para resolver el déficit de planificación en materia de profesionales, especialmente por lo que se refiere al ámbito rural. Fue muy relevante la sensibilidad política por parte del equipo ministerial en funciones, luchó por conseguir el máximo de consenso en una estrategia básica para el modelo de SNS. Este equipo ministerial buscó el acuerdo y lo consiguió con una metodología altamente participativa de todos los sectores. Ahora queda implementarlo y desarrollarlo estimulando a las CC.AA para que lo desarrollen.

Sistema de atención temprana que implique el reconocimiento y garantía de un derecho subjetivo a la atención temprana integral, universal, gratuita y pública y sin discriminaciones en virtud del lugar de residencia. Difícil objetivo. Precisa un primer paso: la existencia de profesionales formados en los contenidos del desarrollo en la primera infancia, lo que comporta el reconocimiento de la formación específica de los profesionales de la salud mental de la infancia y la adolescencia, con el fin de otorgar consistencia a este objetivo de forma seria, rigurosa y con consistencia real.

Integrar las necesidades de las enfermedades raras en la planificación global de la cobertura universal, garantizando el acceso a diagnóstico y tratamiento de todas las personas, independientemente de dónde vivan y la patología con la que convivan.

Estrategia de Salud Mental, para construir un verdadero sistema de atención, con un enfoque de género y derechos humanos, que atienda a los y las pacientes crónicos. Especial atención, en colaboración con las CC.AA., al diseño y desarrollo de una estrategia de prevención de la conducta suicida, incluyendo un protocolo especial de actuación y que prevea la puesta en marcha de un teléfono gratuito de atención público, entre otras medidas. Debiera incluirse las conductas adictivas con y sin sustancia (abordaje de la adicción al juego, la ciberadicción, sobre todo en la adolescencia). Es un objetivo tremendamente actual y necesario. La denominada reforma de la asistencia psiquiátrica y de salud mental está agotada en su formulación inicial, sobre todo porque se vaciaron de contenido los conceptos y se redujeron a meras palabras sin sentido ni contenido. Debemos ser modestos y humildes admitiendo que debemos reformular y dar contenido a la estrategia de Salud Mental, con el fin de redefinir los conceptos, ampliar la base asistencial, redefinir los programas, asegurar la existencia de profesionales formados, abrir las líneas de investigación, promover la perspectiva preventiva y adecuar la formación y titulación de los profesionales, entre lo que es absolutamente prioritario el reconocimiento de la especialidad de psiquiatría y psicoterapia de la infancia y adolescencia, pues es fundamental en, al menos, dos de los objetivos de este acuerdo.

Mejorar las condiciones del personal sanitario agilizando los procesos para el retorno de los y las profesionales que han tenido que salir a trabajar en sistemas sanitarios fuera de España. La clave está en definir una política de RR.HH en el SNS de una vez, su inexistencia da pábulo al pregonero para todo. Está bien pensar en recuperar a los que marcharon, pero es fundamental saber retener a los que están aquí. Probablemente no se necesitan más número de médicos, sino que se debe estudiar la distribución y, por lo tanto, señalar a la motivación e incentivación para que sea equitativa y lógica esa distribución.

La eutanasia quedará legislada de forma garantista y como una prestación de la cartera de servicios de la sanidad pública. Ante esto solo una cosa: Ya era hora.

Aumentar los recursos para dotar el Fondo de Cohesión Sanitaria.

En el campo de los  Servicios Sociales existen algunos objetivos fundamentales  que tienen conexión directa con el campo de la Sanidad:

En la definición de la cartera mínima de servicios comunes de gestión descentralizada, que potencie la intervención comunitaria se debe incluir la concepción de lo socio-sanitario como una prioridad fundamental.

La financiación del Sistema de Atención a la Dependencia y la reducción de las listas de espera, es una queja de usuarios y administraciones, por lo que situarlo en el plano de las prioridades es un avance magnífico y esperanzador.

Estrategia frente a la Soledad no Deseada, es de gran importancia en sanidad para la salud en la tercera edad, tanto desde la perspectiva somática como psicológica y social.

Políticas de apoyo a las familias, como las ayudas para comedor y material escolar con el fin de combatir la pobreza infantil. Abordar la pobreza infantil ha constituido una prioridad del Gobierno en funciones, sobre todo asumido personalmente por el propio Presidente del Gobierno en funciones. Es un objetivo de justicia social, así de claro.

Derechos de la infancia y la adolescencia: Es una urgencia social la Ley para la Protección Integral de la Infancia y la Adolescencia frente a todas las formas de violencia en sus diversas tipologías de malos tratos físicos, emocionales, abuso sexual infantil y el abordaje de la violencia interpares (acoso y ciberacoso). La creación de un consejo de participación infantil estatal simplemente es magistral.

No hay que olvidar la intervención dirigida a la población LGBTI reconociendo su derecho a la diversidad, la igualdad y abordando toda conducta de odio y LGBTIfobia.

Para la violencia machista, que quede claro que solo el sí es sí y lo demás es no.

Ante el cambio climático una regulación clara y proteccionista del medio ambiente, así se garantiza una buena acción preventiva para la salud y para la vida.

Indudablemente es un programa ambicioso, pero es posible de abordar, formular detenidamente cada uno de estos objetivos y hacerlo en términos de calidad asistencial, porque es mucho más caro hacer cosas puntuales sin políticas de calidad que abordar una política sistémica.

Para desarrollar todos y cada uno de estos objetivos se precisa: conocimiento del sistema sanitario y del SNS de una forma profunda y, sobre todo, tener experiencia gestora en el SNS. La ciudadanía y los profesionales sanitarios no podemos tolerar más a gestores de medio pelo como durante los últimos 20 años. No podemos tolerar más mediocridad. La experiencia de este último año ha inoculado el deseo de continuar por este camino en el que el respeto, la experiencia, la conciencia y la voluntad política se han dado la mano.

Necesitamos un equipo ministerial que comprenda, como el actual, que la sanidad es algo más que una mera prestación de servicios, siendo un mecanismo de cohesión social y territorial de primera magnitud, un estímulo al avance tecnológico y de investigación y que posee unos profesionales de muy elevada cualificación y, curiosamente, muy baja remuneración en relación a esa cualificación.

Hemos de tener claro que tenemos una referencia clara y precisa para reclamar posibles incumplimientos.


José Luis Pedreira Massa, "Don Galimatías" en La Mar de Onuba, es Vocal del Consejo Asesor de Sanidad y Servicios Sociales del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Psiquiatra y psicoterapeuta de infancia y adolescencia. Prof. de Psicopatología, Grado de Criminología (UNED).

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