De irresponsabilidades, cansancios y otras mandangas

José Luis Pedreira Massa

Dos meses hace que se celebraron las elecciones generales generadas por una presión insostenible por parte de dos partidos: pp y c’s que se unieron con los partidos independentistas para tirar los presupuestos que el Gobierno había presentado.

Se convocaron una elecciones que pp y c’s venían reclamando desde un año antes y lo hacían con vociferante actitud,  insultos y descalificaciones personales hacia el Presidente del Gobierno legítimo y constitucional. Bueno, pues se convocaron las elecciones y lejos de calmarse esta pareja se proyectó en voces crecientes con ideas menguantes, insultos en catarata de 19 insultos/1,5 minutos y las descalificaciones eran un reparto por doquier.

Con este clima artificialmente creado con tensión creciente y con ideas menguantes, se celebraron las elecciones dos meses hace y dieron un resultado, apareció un ganador que obtuvo el doble de escaños que el segundo clasificado, el tercero estaba a un tiro de piedra del segundo, es decir la derecha clásica no sumaba para ganar, puesto que la suma de sus escaños simplemente igualaba a los obtenidos por el PSOE. De esta suerte que ambos deben buscar alianzas: pp y c’s solo le queda la extrema derecha que había irrumpido con 24 escaños. El PSOE podría añadir los escaños de UP (42) y sumar algunos más en positivo o por abstención, con lo que en segunda votación habría más votos positivos que negativos. En otras palabras, existen tres posibilidades: En la primera, gobierna el PSOE, en la segunda gobierna el PSOE y en la tercera: nuevas elecciones. Nuevo escenario, un “déjà vu” del año 2015 que nos situaría en el 2015/2016. Ya hace dos meses y aquí no se mueve nada ni nadie.

Mientras esto acontece, siguen los insultos y descalificaciones. Los partidos de las tres derechas han conseguido un pacto incomprensible en Europa, ya que los grupos de la Democracia Cristiana y el Liberal se han llevado las manos a la cabeza con el blanqueo del voxiferante partido de extrema-derecha-extrema de España. El voxiferante se encuentra engrandecido y va de “sobrao” y cuando no obliga a pp y c’s a hacer algo (p.e. cambiar nada más y nada menos que los presupuestos en Andalucía, o paralizar a la Asamblea de la Comunidad de Madrid) este voxiferante hace insultos graves a la Ministra de Justicia del Gobierno de España, unos insultos soeces, barriobajeros, llenos de odio, injuria, machismo y mala educación, o bien el portavoz del mismo partido voxiferante en Andalucía ante la sentencia del Tribunal Supremo en el caso de la manada, profiere opiniones machistas y de descalificación hacia el tribunal con frases llenas de un machismo de machirulo sin cuento.

Mientras tanto pp y c’s siguen su estrategia de crear noticias falsas, manipular la información (p.e. los mapas electorales manipulados para justificar sus posiciones en contra del PSOE), ser los líderes de las fake news, repetir sin descanso lo del pacto de PSOE y los independentistas, confundir abstención con voto afirmativo, descalificaciones al líder del PSOE…

¿Qué consiguen las tres derechas con esta actitud? Hacer ruido, un ruido que cansa a la ciudadanía, desmoviliza a la facción comprometida de la sociedad, se genera así un “cansancio” frente a la democracia que algunos de las derechas ya expresan sin ningún rubor. La consecuencia es la emergencia de las actitudes más antidemocráticas en el seno de la sociedad. Esta deriva antidemocrática es el peligro real, la gran preocupación que las tres derechas pretenden que pase desapercibida y como argumento encubridor generalizan el uso y abuso de lo que denominan como “los gobiernos de la libertad”, un eufemismo más cuando llevan en su seno a un partido claramente filofascista.

Los partidos populares europeos y liberales, así como la prensa internacional de derechas, no dan crédito de lo que está aconteciendo en España y el blanqueo de los voxiferantes. Tachan de extrema derecha a c’s (Der Spigel), o de cómplices no adecuados (Le Monde, The Guardian) o de incomprensible pacto (The New York Times). Aquí… a lo suyo.

Del otro lado del arco parlamentario, up sigue a lo suyo con un discurso cortoplacista e inconsistente, salvo para “su” propia forma de pensar. Pide cosas que llaman “lógicas” sino sustentaran solamente la lógica de su propia ambición, centrada en ellos mismos y no en el del conjunto de la sociedad, de la gente, como ellos dicen. Lo cierto es que van perdiendo apoyos con cada proceso electoral que se celebra. Parecía que habían aprendido algo de errores precedentes, pero la realidad está siendo tozuda y no parece que así haya acontecido. Las persistencias obsesivas en ideas sobrevaloradas de sí mismo, se alejan de la realidad y suelen dar al traste con muchas pretensiones. Desde estas posiciones maximalistas y oportunistas también se contribuye al ataque a las condiciones democráticas y se incrementa un cierto cansancio y hartazgo de tanta repetición de lo mismo, con lo mismo, por parte de los mismos… ¡uf! ¡Qué cansinos!

Hace unas semanas escribía en este medio lo siguiente: “Pero hay otro componente fundamental a tener en cuenta, para poder expresarse con sensatez se deben tener ideas desde las que poder hacer reflexiones razonables. Ideas y reflexiones es lo contrario a tener como contenido mental emociones primarias, como la rabia, porque si no hay ideas que modulen las ideas, entonces la rabia se expresa con acciones como la agresividad. Rabia y agresividad tienen una gran capacidad de destrucción y dificulta poder hablar, poder pensar y poder obtener interacciones positivas y de progreso. La rabia y su forma de expresión, la agresividad, dificulta sobremanera poder hablar y acceder al debate y la confrontación política seria y contrastada”. Es así porque la rabia es una venda que tapa los ojos y no permite ver la realidad, entre otras cosas porque solamente nos hace ver el color y sentir la textura de esa venda.

La rabia es una forma de respuesta que enmascara la gran rigidez que lleva en su interior, la rabia expresa el deseo hacia el lugar del otro y, por lo tanto, la insuficiencia para que el otro detente ese lugar. Ya tenemos el sustrato de la envidia. Un sentimiento tan patente y visible en, al menos, dos de los contrincantes del Presidente del Gobierno en funciones. La utilización de criterios excluyentes, la repetición monotemática del relato que utilizan (vean que digo relato y no discurso) y de los manidos argumentos sin matización alguna, la sobreactuación con insultos y descalificaciones, los pactos interesados sin criterio alguno más allá de ponerse ellos, van organizando un tipo de comunicación que se llama de “doble vínculo”: soy adalid de la regeneración y hay que cambiar a aquellos que llevan tanto tiempo (más de 30 años, por ejemplo en Andalucía), pero si van a llegar los que pueden hacer el cambio de verdad, entonces yo pacto para permanecer y contribuir a estar en esta nueva situación ( también 30 años pero no se contempla en Castilla y León, Murcia, Madrid). Este doble vínculo es un funcionamiento patológico, terriblemente patológico, si lo es a nivel individual, en este caso lo es de una organización y con repercusión amplificada en la sociedad, lo que hace que su acción patológica se multiplique y se difunda de forma perversa.

Con todo lo anterior no es extraño que cunda el desánimo y la desconfianza en la ciudadanía. Los mediocres es lo que tienen, que solo ven la dimensión de su ombligo y así vamos mal, muy mal. Si se celebran nuevas elecciones mucho deberá cambiar la actitud de los partidos políticos, los integrantes de las listas y, sobre todo, del respeto a los deseos de la ciudadanía.


José Luis Pedreira Massa, columnista de La Mar de Onuba, es psiquiatra y psicoterapeuta de infancia y adolescencia. Prof. de Psicopatología, Grado de Criminología (UNED). Vocal de Consejo Asesor de Sanidad y Servicios Sociales del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

En Twitter: @jolupedrema

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