Bonilla nombra sitúa al frente del IFAPA a un investigado por corrupción

Morales Carrillo y José Cara González, junto a un empleado de la constructora HALSA, ante la sede del Museo Británico en Londres en un viaje de placer invitados por la empresa.

Un año antes de que el PP llegase al gobierno andaluz, noviembre de 2017, el presidente de esta formación Juanma Moreno Bonilla anunciaba a bombo y platillo la creación de una ‘oficina virtual de denuncias’ contra la gestión socialista en materia de corrupción.

Arrancaba el curso político que les iba a llevar, sin esperarlo, al control de la Junta de Andalucía y el PP creyó oportuno incidir sobre los temas de corrupción y particularmente en algo que jode mucho al personal como es el enchufismo, los parientes colocados, cuestión que parece que preocupaba entonces mucho al hoy presidente, incómodo recientemente por el supuesto enchufe de una hermana en un conservatorio de Málaga dependiente de la Junta.

«Pedimos a los andaluces que no permanezcan en el silencio. El PSOE lleva décadas mangoneando en las empresas públicas como si fueran su cortijo y ya está bien de tener que enseñar el carnet del PSOE para un puesto de trabajo» bramaba Bonilla ante su grupo parlamentario en un cónclave al que asistió también el responsable del GP del PP en el Congreso y diputado almeriense Rafael Hernando. Venía a cuento aquella andanada porque acababa de estallar el llamado ‘Caso Aljaraque’ donde el PSOE prometió puestos de trabajo a cambio de votos que le diesen el gobierno del ayuntamiento. En medio de este maloliente sumario estaba – y sigue estando como imputado a día de hoy- Ignacio Caraballo, máximo jefe del PSOE en la provincia de Huelva y presidente de la Diputación. Caraballo, a quien tras su recurso planteado la Audiencia ha confirmado que sigue investigado en la causa y, por tanto, camino del banquillo, sigue en sus puestos políticos pese a que el llamado ‘Código ético’ del PSOE le obliga a dimitir de todos sus cargos. Pero Susana Díaz le avala en su enrocamiento y ahí sigue el hombre. Como puede observarse en el PSOE también se pasan por el arco del triunfo la ética y la estética cuando les conviene. Ya lo hicieron en Albox (Almería) con su alcalde procesado y condenado. Pero volvamos a la derecha.

‘Operación Poniente’, la primera macrocausa contra la derecha

Recibos justificantes de haber entregado dinero al PP desde la Caja B de la empresa Halsa. Casi un centenar de estos recibos originales aparecieron en un contenedor de basuras que un ex empleado dice que rescató y entregó a Fiscalia en Granada

Históricamente, el PP andaluz, ha venido mirando para otro lado o en la mayoría de los casos justificando los escándalos de corrupción cuando uno de los suyos caía en la red de una instrucción judicial por corrupción. “Es un delito administrativo” suelen argumentar cuando un imputado lo está por haber firmado un papel de urbanismo para hacer millonario a un amigo (o socio). Claro que es una firma, una simple una firma que vale millones. Ni una sola declaración afeando ciertos comportamientos de sus cuadros se recuerda en la derecha en estas últimas décadas. No hablemos ya de dimisiones. En el PSOE tampoco, pero algunos, pocos, hasta dimiten cuando están al límite, como Chaves y Griñán y porque los empujó Susana.

 

La Operación Poniente, desarrollada en El Ejido y Almería en 2009, fue quizás el primer gran escándalo judicial al que se enfrentó el aparato del PP de Javier Arenas que, con bastante marrullería avalada por caros informes detectivescos como el ‘Informe Pícaro’, separó del partido a los malos de los buenos y decidió que el jefe de la banda de los buenos fuese Gabriel Amat, alcalde de Roquetas, al que Javier Arenas entregó todo el poder y la confianza suficiente como para manejar el productivo – en todos los sentidos- cortijo almeriense. Los malos, con Enciso, el ‘mejor alcalde de España’, (Arenas dixit), acabaron en la cárcel del Acebuche o procesados y sin fecha de juicio diez años después. Eso sí, enemigos para siempre de sus antiguos camaradas en el PP.

El PP almeriense sufrió un grave desgarro interno no solo en las relaciones políticas de muchos de sus miembros más destacados, también en las humanas y personales o mercantiles ya que muchos de los encartados – léase el interventor de El Ejido por ejemplo-  eran socios de sus nuevos verdugos al frente del partido como el senador y ex alcalde Luis Rogelio Rodriguez Comendador, amigo y socio de Pepe Alemán.

El Alcalde de El Ejido, investigado por un pelotazo familiar

Hace años que Francisco Góngora, alcalde popular de El Ejido, está siendo investigado por la Justicia a cuenta de un pelotazo urbanístico que dieron él y su familia, ocupando el hoy alcalde la concejalía de Urbanismo con el entonces alcalde Juan Enciso. Precisamente el partido de su mentor, el PAdAL, es quien le llevó al juzgado. El Sr. Góngora llegó a estar acusado de manejar información privilegiada para dar el pelotazo millonario, pero jurídicamente esa acusación no llegó a prosperar por haber prescrito la comisión del delito. El asunto por tanto quedó concentrado fundamentalmente en la comisión de posibles delitos fiscales, sumario que sigue vivo en un juzgado de la capital del Poniente y con el alcalde empapelado, demasiado para sobrevivir en la política si acaba en condena por no haberle pagado a la Agencia Tributaria.

Mientras en Andalucía el PSOE iba a lo suyo, como se ha visto en las diversas instrucciones judiciales por corrupción de estos años, en el PP también tenían sus buenos lotes de basura, aunque con menos entidad al no tener el poder autonómico. Los socialistas nunca se destacaron por entrar a saco en la corrupción de la oposición. ‘Vive y deja vivir’ parecía el lema que presidía la sede de San Vicente del PSOE en Sevilla.

Predicar o dar trigo, esa es la cuestión

El Caso de la Zona Franca de Cádiz fue un escándalo grave, con gente de confianza del gobierno PP de Madrid, todo mezclado, con un ejecutivo de la casa largándose en huida con la pasta y con las responsabilidades debidas. Nadie recuerda que alguien pagase políticamente los platos rotos por lo sucedido en la Zona Franca de Cádiz, histórico feudo político de un señor llamado Rodrigo Rato y del que hoy en el PP nadie quiere ni acordarse.

El PP ha tenido la gran habilidad en estos años de usar el arma de la corrupción solo para atacar al adversario, en ningún momento se han visto actuaciones encaminadas a sanear sus zonas internas infectadas. Los trabajos de investigación periodística del llamado “Comando Arenas” dan fe de cómo el PP andaluz quiso aislarse de las gúrteles madrileñas o valencianas, enseñando el contenido de las cloacas de décadas de socialismo andaluz.

Pero como una cosa es predicar y otra bien distinta es dar trigo, ha querido la providencia (y el voto de los andaluces, claro) que el PP coja el timón de la Junta de Andalucía coaligado nada más y nada menos que con Ciudadanos, mientras los de Vox rezan en la Sacristía. El partido de Albert Rivera ha querido aparecer en estos años como paladín de la lucha contra la corrupción allí donde ha podido. También en Andalucía presumiendo de haber obligado a dimitir a dos ex presidentes a cuenta del caso de los Eres. (En realidad Pepe Griñán y Manolo Chaves cayeron porque Susana Díaz quiso que cayeran. “Pepe, Susana nos ha matado”).

Ciudadanos se olvida de sus promesas de regeneración

Ahora Ciudadanos se sienta en la mesa del Consejo de Gobierno y disfruta de una paridad de poder muy considerable. Y es en esta fase donde, lo mismo que hace el PP en materia de corrupción cuando gobierna, hace Ciudadanos con la agravante de que los naranjas no han tocado poder en el pasado inmediato y, por tanto, no están demasiado manchados. (La política siempre ensucia cuando es muy sucia). Pero sobre todo porque han mantenido un discurso por la regeneración del que parece que se han olvidado.

Es por lo que estamos comprobando como el gobierno de la Junta de PP y Cs ha adoptado una actitud claramente pasiva frente la corrupción. Ni siquiera se auto responden a preguntas que ellos se hacían hace un año sobre el manejo raro y poco transparente de los millones públicos en la Fundación Cajasol. O cuando de la noche a la mañana desmontan al llamado “Comando antifraude” en la consejería de Trabajo. Por no hablar de los viejos compañeros de viaje a los que desprecian y maltratan, esos que un día no muy lejano ayudaron al partido y a la causa contra los bajos fondos y la tela de araña andaluza.

Pero por si faltaba un broche dorado que confirmase que a la Administración Bonilla no le hace ascos a nada, en el consejo de gobierno del pasado jueves se aprobó un nombramiento que, seguro, hizo chirriar las estanterías del juzgado almeriense que sostienen los más de cuarenta tomos que van ya del denominado ‘Caso Halsa’.

Un macrosumario que lleva cinco años dando tumbos, pero que sigue vivo judicialmente y que tiene como figura política destacada a José Cara González, ex alcalde de La Mojonera, ex diputado autonómico y hombre de la confianza de Gabriel Amat, presidente del PP de Almería. El mismo al que se le acaba de dar estatus de alto cargo en la Junta de Andalucía, en su departamento de Agricultura.

La lentitud en la instrucción judicial es desesperante

El procedimiento de Halsa lleva cinco años abierto y de los más de cuarenta tomos que dicen que tiene ya la causa a la Acusación Popular solo se le ha facilitado copia de los cuatro primeros, pese a solicitarlos reiteradamente desde hace meses. ¿Qué ocultan esos tomos? se preguntan desde AMAyT, “no conviene olvidar que aquí lo importante que se investiga es la supuesta financiación irregular del PP a cuenta de muchas obras públicas”. El Teatro Auditorio de Roquetas, construido por Halsa, acabó costando más de 14 millones de euros, un 120% mas de lo presupuestado.

En el último escrito elevado al Juzgado a mediados del pasado mes de julio por la Acusación Popular se le dice a la jueza, entre otras cosas, lo siguiente:

“Recordar que en la denuncia que interpuso mi cliente, ante la Jefatura de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, y que sirvió de base para la instrucción de las presentes diligencias, se mencionaban y denunciaban otra serie de hechos de los que a esta fecha y según los tomos aportados a esta Acusación Popular nada de ello se menciona. Se denunciaba, entre otros, la más que posible existencia de una financiación ilegal del Partido Popular y/o altos cargos del mismo y que podía afectar, entre otros, a municipios como los de Níjar, Roquetas de Mar, Adra, La Mojonera, etc., igualmente afectaba a otro posible delito de prevaricación o actividades prohibidas a funcionarios, especialmente y entre ellos a algunos del Ayuntamiento de Roquetas de Mar sobre los que, supuestamente, se están investigando conforme figura en el encabezamiento de las distintas resoluciones emitidas por ese juzgado y que han sido notificadas a esta parte. Como decíamos, extraña a esta acusación popular, a la que represento, que tales funcionarios se encuentren en investigación cuando la información facilitada a esta parte solamente hace mención a las supuestas actividades supuestamente delictivas cometidas en el seno del Ayuntamiento de La Mojonera, al ser estos funcionarios del Ayuntamiento de Roquetas de Mar».

Morales Carrillo, dueño de HALSA, un funcionario de la Diputacion de Almería y Pepe Cara, invitados a un evento automovilístico en Londres donde participaba Fernando Alonso. Cara según se descubrió mas tarde era socio en Gesponiente de Morales Carrillo, empresa con gran actividad en el término de La Mojonera donde Cara Gonzales era alcalde del PP y diputado autonómico.

El Consejo nombra a Pepe Cara presidente de IFAPA

Pues bien, el pasado jueves la consejera de Agricultura, la almeriense María del Carmen Crespo, propuso a Pepe Cara para presidir el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la producción Ecológica, vulgo IFAPA.

Más abajo hallarán enlaces a artículos más detallados sobre el Caso Halsa y comprobarán qué golazo le ha metido la Sra. Crespo al presidente Moreno Bonilla con esta propuesta de nombramiento, pero sobre todo al vicepresidente Juan Marín máximo responsable de los ‘donlimpio’ de Cs, el partido que decía que venía a limpiar la corrupción y a los corruptos.

Una vez lean cual fue o pudo ser el papel que el Sr. Cara González desempeñó en esta trama comprenderán de inmediato las dimensiones del error político y del estómago de la derecha ante estos sapos que vaya Ud. a saber por qué aparecen de pronto sobre la mesa. ¿Estamos ante un nombramiento con el que se paga un silencio? Tiene toda la pinta, sino no se entiende tanta torpeza, pero sobre todo tanto descaro.

Este nombramiento se produjo el jueves pasado en consejo de gobierno, dos días después el PSOE ni se ha coscado. Ni un comunicado, ni una declaración, ni una censura al PP, nada. Tan solo un tuit desde el Senado, lanzado por el ex alcalde de Almería y miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE, Fernando Martínez, quien exclama “De vergüenza”.

En este caso se da la circunstancia de que el Auditor de las cuentas de HALSA  durante los años investigados es hermano del secretario General del PSOE de Almería José Luis Sánchez Teruel. Quizás otra clave más para entender el clima de omertá que sigue marcando la agenda política de Almería.


Pepe Fernández

Editor y director de Confidencial Andaluz

@Pepe_Fdez

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