Auco, la increíble y triste odisea de un temporero ‘gecco’ hondureño tras caer enfermo en una finca de frutos rojos de Huelva

“El dinero sirve para comprar cosas y comida… Pero lo peor ha sido el trato», asegura el trabajador desde Honduras tras un duro relato de coacciones y amenazas.

Jornaleras de Huelva en Lucha denuncia y evidencia la ausencia de un plan de cobertura para casos de incapacidad temporal por accidente laboral o enfermedad común para los trabajadores de la contratación en origen.

El colectivo, a través de Sindical Obrera Andaluza (SOA), denuncia irregularidades salariales y sociales en la gestión de la experiencia piloto con 500 trabajadores de Honduras y Ecuador.

La Secretaría de Trabajo de Honduras advierte a sus temporeros de «trato diferente» y «malas palabras» en el empresariado español, que achaca a «diferencias culturales»
por Perico Echevarría

Martes, 23 de febrero de 2022. Su primer día de trabajo en España fue el miércoles 2 de febrero, y durante casi toda la primera semana, la vivienda en la que él y otros tres compañeros hondureños fueron alojados por Goncafres en su finca de Palos de la Frontera (Huelva) careció de agua caliente. “Estaba helada”, recordaba ayer a esta revista desde Honduras Aocu (nombre ficticio para preservar su identidad). Una denuncia registrada este semana en la ITSS de Huelva a la que ha tenido acceso esta revista, abunda sobre el estado de vivienda que “no tenía agua caliente, no se había higienizado pues estaba completamente sucia, llena de polvo, como de haber estado cerrada, por lo que no tenía condiciones mínimas de habitabilidad, las almohadas estaban totalmente apulgaradas y así sucesivamente”. Al respecto, uno de los temporeros escribió en el grupo de WhatsApp que la Secretaria de Trabajo de Honduras mantiene con el resto de trabajadores de la experiencia piloto: “Estamos hecho mierda, parce (compañero)”.

Imagen del alojamiento ofrecido a los trabajadores hondureños por la empresa Goncafres de Palos de la Frontera

El problema del agua se solucionó, “pero una jefa que se llama Ana supo de lo escrito en el grupo y vino con agresión a tratar mal al compañero y apuntarle con los dedos”, cuenta Auco en conversación telefónica mantenida este lunes con La Mar de Onuba. Describe un momento tenso, desagradable. Para el joven Aocu, de 31 años, “el dinero está bien, porque puedes comprar comida y cosas, pero el trato también es muy importante”.

Uno de los días de trabajo, Aocu sintió un fuerte y doloroso “tirón» en la zona de la ingle mientras cargaba una pila de cajas de frutos rojos en la finca Goncafres de Palos de la Frontera. Lo comunicó a la persona responsable de la cuadrilla, pero esta le denegó algún tipo de auxilio y le indicó que siguiera trabajando.

Lo hizo, a pesar del dolor, ya que la empresa no le estaba dando trabajo todos los días; y los días sin trabajo no se pagan. A pesar de que la Orden Ministerial Gecco que regula la contratación en origen establece la obligatoriedad de garantizar la “actividad continuada”, es práctica habitual y reconocida que las empresas no abonan salario alguno a estos trabajadores los días que deciden no darles faenas que realizar.

Fuentes del lobby Interfresa admiten que esta es una práctica generalizada en el sector, pero sostienen que está amparada por la propia orden Gecco, que solo obligaría a los empresarios a cumplir con el 75 % de lo acordado en el contrato de trabajo respecto de la «actividad continuada». La ausencia de un pronunciamiento explícito a este respecto del Gobierno de España, la ITSS o los Tribunales de Justicia viene permitiendo a algunos empresarios hacer esa conveniente interpretación del articulado Gecco.

Volviendo al caso de Aocu, y según las anotaciones que él mismo realizó en su cuaderno personal, de los 24 días que permaneció contratado por Goncafres, trabajó 13, de los que solo constan 11 en la nómina facilitada por la empresa. En la denuncia registrada ante la ITSS, reclama algo más de 120 euros de diferencia salarial por esos dos días y algunas horas extras que, asegura, tampoco le han sido abonadas.

Incapacidad por enfermedad común

Cuando el dolor se hizo insoportable, Aocu solicitó asistencia médica a las personas responsables presentes en el tajo, pero le fue denegada y tuvo que acudir al consultorio médico andando durante unas dos horas y media. Una vez que logró, dos o tres días después, la atención de los responsables de Goncafres, estos le indicaron que tenía que ir a la Cooperativa Fresón de Palos, a la que está asociada la explotación palerma. Tuvo que hacer este trayecto nuevamente andando.

En la sede de Fresón de Palos pusieron a su disposición un taxi que le trasladó hasta un consulta de una mutua aseguradora privada. No recibió ningún tipo de asistencia ni parte de incapacidad laboral. Tampoco se le entregó ningún documento acreditativo de su paso por la consulta de la mutua. Auco asegura que la persona médica que le atendió le recomendó ir “al médico de cabecera”. El joven temporero hondureño se queja de que nadie en Goncafres accediera a facilitarle medios para ir al consultorio médico de Palos, al que tuvo que desplazarse otra vez andando.

El 21 de febrero, tras haber sido advertidas del caso a través de una periodista, Aocu comenzó a recibir ayuda del colectivo Jornaleras de Huelva en LuchaSindical Obrera Andaluza (SOA). Ese mismo día, dos componente del colectivo le recogieron en una gasolinera cercana a la finca de Goncafres y le acercaron en coche el centro de salud de Palos de la Frontera.

Tras el reconocimiento y pruebas realizadas en el centro, el facultativo expidió un parte de baja por Incapacidad Temporal por “enfermedad común”. El médico hizo constar en el parte de baja que la duración estimada de recuperación del paciente sería de 14 días (hasta el 7 de marzo). Citó a Aocu para una revisión médica el día 6 de marzo.

Siempre según su relato, cuando Aocu comunicó a la empresa la baja por incapacidad prescrita por el médico del centro de salud,  manifestó también su deseo de regresar a su país, dando por terminada para él la experiencia piloto. Sencillamente entendió que no le resultaría posible permanecer en España, incapacitado durante un mínimo de 14 días, sin percibir ningún salario ni prestación, ni poder enviar algo de dinero a su familia en Honduras.

Presión y amenazas

En las antípodas de cualquier escenario que Aocu hubiera podido imaginar, Ana, propietaria o encargada de Goncafres, le respondió «con amenazas», cuestionando la veracidad de su dolencia y acusándole de no querer trabajar. “Como si me estuviera inventando lo que me estaba pasando”, recuerda aún molesto desde Honduras.

La jefa le «recomendó» solicitar el alta médica de forma inmediata y estar disponible para trabajar y reunir el dinero necesario para pagarse el billete de regreso a Honduras si esa era su intención. Pero con la advertencia añadida de que, de actuar en ese sentido y sin finalizar el contrato, se le descontarían de la nómina los 500 euros invertidos por la empresa para su traslado desde Tegucigalpa a Madrid y luego Huelva.

“Yo lo único que te puedo decir es una cosa” se escucha decir a Ana en tono amenazante a Aocu en un mensaje de audio al que ha tenido acceso La Mar de Onuba: “Cuando tú tengas 500 euros ganados, son míos. Porque ye he pagado nada más que un viaje. Que tú luego te buscas un viaje más barato, que te cueste menos de 500, lo que sea… Ese no es mi problema. ¿Vale?». El mensaje al trabajador enfermo finaliza con un desabrido y desafortunado… “¡Y haz el favor de dejarme porque no me encuentro bien!”.

La Orden Gecco solo obliga a los empresarios a pagar uno de los viajes a las personas temporeras contratadas en origen. Habiendo trabajado solo 13 de los 21 días que llevaba en España, Aocu ya sabía que no dispondría de suficiente dinero para costear el regreso a su país. Mucho menos si Ana ejecutaba su amenaza, y le descontaba los 500 euros que Goncafres asegura haber invertido en el viaje Honduras – España.

Ni el Gobierno ni las empresas beneficiadas por la experiencia piloto con Honduras y Ecuador han previsto un plan de contingencias que garantice a los trabajadores contratados en origen el cobro de algún tipo de prestación en caso de incapacidad temporal por accidente leve o enfermedad común (resfriado, daño muscular, cuarentena por covid u otras). Tampoco para que aquellos trabajadores que decidan no continuar con la experiencia piloto (motu proprio y por causas justificadas) puedan regresar a sus países de origen. Si existen tales planes, nadie tiene constancia de ello.

Punto de no retorno, Jornaleras de Huelva en Lucha, y la oportuna intervención del Prelsi

Alertadas de nuevo, y según han confirmado fuentes de Sindical Obrera Andaluza (SOA) a La Mar de Onuba, una representante del colectivo Jornaleras de Huelva en Lucha se puso en contacto telefónico con Ana para pedir explicaciones de lo que estaba sucediendo con el temporero hondureño enfermo de Goncafres e interesarse por una solución. La responsable de la empresa palerma rehusó responder y conminó a Jornaleras a contactar con Leo, “encargada de la cooperativa Fresón de Palos”.

En una primera conversación mantenida entre el colectivo de trabajadoras onubense y la citada Leo, esta habría confirmado inicialmente la premisa de que “si el chico no quería trabajar” debía correr con los gastos que había generado, y, en concreto, el billete de avión que le trajo desde Honduras.

Llegados a este aparente punto de -literalmente- no retorno, Jornaleras de Huelva en Lucha decidió poner el caso de Aocu en conocimiento de la ITSS (a través de la denuncia interpuesta por SOA) y de algunos medios de comunicación. Esa misma mañana en las oficinas de Fresón de Palos se recibieron llamadas de periodistas, resultando imposible la comunicación con Leo, ya que a esa hora esta había abandonado las instalaciones para “hacerse una analítica”.

Pasado un rato, Leo envió un mensaje en tono conciliador al trabajador hondureño avisándole de que iba a desplazarse a la finca para hablar con él personalmente sobre su caso. Efectivamente, y según el relato del propio Aocu, Leo se personó poco después en el alojamiento, acompañada por unas personas que se identificaron como consultores del Prelsi (Plan de Responsabilidad Ético y Social de Interfresa). Borja Ferrera, responsable del dispositivo ha confirmado este lunes a La Mar de Onuba, que, efectivamente, aquel día tuvo conocimiento del caso a través de una llamada de Fresón de Palos, y que él mismo designó a dos personas para que acompañaran a la responsable de la cooperativa a entrevistarse con Aocu.

Ferrera sostiene que los consultores de Interfresa constataron in situ la imposibilidad del joven hondureño de seguir realizando su labor como temporero, y que, “inmediatamente”, la responsable de Fresón de Palos se ofreció a correr con los gastos de su regreso a Honduras en cuanto le fuera posible viajar. Desde ese día y hasta su partida, Aocu recibió visitas diarias de los consultores del Prelsi, quienes le llevaban “alimentos y otros artículos”, además de acompañarle en su convalecencia.

«El dinero sirve para comprar cosas, pero el trato…»

El pasado 1 de marzo, justo un mes después de haberlo hecho en Madrid, Aocu aterrizaba en Tegucigalpa y regresaba a su hogar de origen. Desde allí, “mejorado, pero aún afectado”, se muestra convencido de que sin la intervención de “las sindicatas” de Jornaleras de Huelva en Lucha y el interés mostrado, a través de estas, por los medios de comunicación, el final de esta historia habría sido otro.

De su estancia en España se llevó, además del dolor inguinal, 492,98 euros netos percibidos junto a su única nómina (603,60 € brutos menos impuestos). Goncafres sólo le ha cotizado 11 de los 24 días que ha permanecido de alta en la empresa, aunque Aocu asegura que trabajó 13. El trabajador añade que tampoco le han abonado las horas extraordinarias realizadas. La reclamación deber ser resuelta por la ITSS.

“El dinero sirve para comprar cosas y comida. Pero el trato… Lo peor ha sido el trato. Eso no se paga con dinero”, concluye la conversación, en tono triste, desde su domicilio en Honduras.

'Trato diferente' y 'malas palabras' achacables a 'diferencias culturales'
Captura del grupo de WhatsApp de los trabajadores hondureños de los frutos rojos acogidos a la «experiencia piloto» de la Orden Gecco (clic para ampliar imagen)

La experiencia diaria de los 250 trabajadores hondureños desplazados a España dentro de la experiencia piloto de contratación en origen puesta en marcha este mismo año por el Gobierno de España, es compartida por estos a través de un macro grupo de WhatsApp creado y monitoreado por la Secretaría de Trabajo de la República de Honduras.

Pocos días después de encontrarse en España la totalidad del contingente, y de que en el grupo de registraran una serie de quejas y dudas por cuestiones salariales, condiciones de vivienda o tipo de relaciones mantenidas entre empresarios y personas trabajadoras, desde la Secretaría de Trabajo se lanzó el siguiente mensaje al grupo que, por su interés, reproducimos de forma íntegra y literal:

Para evitar que se hagan malos entendidos», y debido a que varios ya tuvieron su charla de salida y no se trataron estos puntos hemos decidido enviar este mensaje en general

    1. Su sueldo será de $40.88* euro ya con las deducciones propias de cada país, ustedes están viajando de manera legal por lo que adquieren responsabilidades como pagos de impuestos y pagos específicos de cada país, así que es normal que se hagan estas deducciones.
    2. En todos los países en los que nosotros trabajamos (Canadá, USA, España) se trabaja por DIA TRABAJADO es decir si un día no trabaja no se lo pagaran. Eso es muy normal en los países extranjeros.
    3. Puede pasar que las instalaciones no sean del todo cómodas o bonitas y que el trato hacia ustedes sea diferente al usar malas palabras algo a lo que no estamos acostumbrados en nuestro país, pero volvemos a lo mismo, no podemos esperar que las cosas sean igual que aquí porque son culturas diferente.
    4. En algunos casos les pueden pedir un depósito de 15 euros por las herramientas, mismo que tenemos entendido si cuidan las mismas serán reembolsables.
    5. Ustedes están viajando a 30 empresas diferentes por lo que estas cosas pueden variar de acuerdo a la empresa y es algo que se debe tener en cuenta. Cada empresa puede realizar diferentes deducciones o tener diferentes reglas por lo que deben estar preparados para eso.

Notas para una experiencia piloto.

España, siglo XXI.


Buzón de Burofax de La Mar de Onuba: burofax@lamardeonuba.es

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