Abrazos gratis

Hace unos días han detenido en Barcelona a una banda que se dedicaba a robar a ancianos y personas vulnerables por el método del abrazo. Se dirigían a ellos con cualquier excusa, preguntar por una dirección por ejemplo, y en señal de agradecimiento se despedían con un abrazo, momento que aprovechaban para robarle el reloj, la cartera o lo que fuese. Me ha llamado la atención esta noticia porque creo que yo hubiese sido uno de esos atracados si el azar me hubiese llevado ante esos delincuentes.

Siempre he sido solicito las demandas de ayuda o a atender a transeúntes despistados, supongo que por la infinidad de veces que he sido yo el solicitante de ayuda. También me han llenado de ternura siempre esas personas que con relativa frecuencia se colocan en las calles con esos carteles de “abrazos gratis” y en más de una ocasión acepté compartir uno con ellos. Por tanto, tenía todas las papeletas para haber caído. Supongo que lo único que me hubiera hecho dudar de las intenciones de mi interlocutor habría sido su aspecto (sí, al final es siempre el aspecto de la persona el que condiciona nuestra respuesta).

Sin tener nada que ver con este asunto, la casualidad ha querido que ayer, tras leer esta noticia, fuese a una librería donde hice una compra. Tras llegar a casa comprobé que junto al libro, la dependienta había añadido una libreta para notas y diversos marcapáginas. En uno de ellos había una cariñosa dedicatoria firmada por Desireé “con quereles para alguien que es mucho amor” (sic). Como nunca he recibido declaraciones de amor espontáneas, y supongo que condicionado también por el tema de los abrazos, no me he dado por aludido. Aunque ahora que escribo estas líneas me asaltan dudas.

La primera duda la resuelvo enseguida, las técnicas de impresión hoy han evolucionado tanto que es imposible distinguir si la dedicatoria está escrita a boli o es impresa, por tanto es claramente una táctica de ventas. Pero no, Desireé es de las que presionan los bolígrafos y se nota que ha sido escrita ex profeso.

Mi segunda duda es la obvia ¿es para mí? no lo creo, seguro que presentaron el libro allí y tenían preparadas las dedicatorias en los marcapáginas para ahorrar tiempo y no alargar interminablemente las colas para conseguir la firma del autor. Pero este es otro razonamiento que cae por su peso, las dedicatorias se hacen en los libros y el autor de este en concreto -que no es precisamente un best seller- es hombre, se llama Eirikur y es islandés, por lo que es poco probable que haya venido a presentar su libro hasta Sevilla.

No les cansaré con las otras dudas que he tenido. Finalmente he comprendido que sí, que la dedicatoria era para mí y que la librera que me atendió es Desireé. Lo único que me queda por saber es si esa declaración de amor es verdadera o sólo pretende un abrazo gratis que le permita acceder al bolsillo de mi cartera. Confío en que tratándose de una librería –que no deja de ser un lugar especial- y en las fechas en las que nos encontramos sea más lo primero que lo segundo. En cualquier caso iré sin falta esta tarde a comprobarlo y ya les cuento si se trataba de celebrar la Navidad o en realidad solo era un adelanto de la conmemoración del día de los inocentes. 

Como no puedo descartar ninguna posibilidad, mejor les felicito las fiestas a ustedes ahora no vaya a ser que a mi regreso no me queden ganas.

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